01 Noviembre 2002
La producción integrada y la agricultura ecológica tienen un enorme potencial de futuro. Obtener productos con menores insumos externos, de mayor calidad y provocando un menor impacto ambiental es el objetivo de todos países del mundo de mayor nivel de vida.
En numerosas ocasiones se identifica el crecimiento global de producción con desarrollo, pero la relación no es lineal. El vínculo entre la agricultura y la naturaleza, el respeto al medio y el distanciamiento de una agricultura productivista sólo preocupada por el incremento en la producción, sí que supone un progreso.
Será necesario entonces buscar productos de calidad obtenidos de manera rentable respetando el medio ambiente, que es lo que exigen todos los compradores. También se impone cada vez más el uso de recursos renovables, el reciclado de productos en la medida de las posibilidades para restituir nutrientes del suelo. Y trabajar con mayor fuerza en el respeto por los mecanismos de control de la naturaleza respecto de las plagas y enfermedades, evitando así el empleo de productos de síntesis, herbicidas y plaguicidas.
La meta es conseguir métodos de producción agraria que sin disminuir sus rendimientos produzcan alimentos sanos y en cantidad suficiente. Agricultura Ecológica: según el Codex Alimentario, la agricultura ecológica es el sistema global de producción agrícola en el que se da prioridad a los métodos de gestión sobre el uso de insumos externos.
Los objetivos se centran en aumentar la diversidad de cultivos mediante rotaciones; emplear cubiertas vegetales para la conservación del suelo; incrementar la actividad biológica del sistema; mantener la fertilidad del suelo a largo plazo; buscar la autosuficiencia; el reciclado de nutrientes; el uso de los recursos propios del lugar y el ahorro energético, entre otros.
Producción Integrada: la FAO define a la Producción Integrada (PI) como el sistema de protección contra los enemigos de los cultivos. Para ello se tiene en cuenta la dinámica de las poblaciones de las especies consideradas, se utilizan los medios y técnicas apropiadas de forma tan compatible como sea posible, con el fin de mantener las poblaciones de las plagas a un nivel suficientemente bajo para que las pérdidas ocasionadas sean económicamente tolerables. Según la Organización Internacional de Lucha Biológica la PI es el sistema de producción sostenible de alimentos de alta calidad, mediante métodos respetuosos con el medio ambiente, manteniendo los ingresos de las explotaciones.
España fue pionera en el desarrollo de programas de PI. La primera normativa sobre cítricos se publicó en 1996. En ella se hace referencia a una serie de prácticas agrícolas como la preparación del terreno, la plantación, el manejo del suelo, el riego, la fertirrigación, la poda, la cosecha y los tratamientos de poscosecha. Todas estas operaciones deben ser controladas y anotadas por un técnico de campo en el libro de la explotación. Se incluyen ciertas operaciones obligatorias y prohibidas. Los métodos de protección se adecuan a la fenología del cultivo con el fin de no dañar el medio y respetar los plazos de seguridad entre la aplicación y la recolección. Las opciones son:
Lucha biológica con entomófagos propios del campo o de insectarios. Lucha biotécnica: con reguladores del crecimiento de insectos, alteradores de la síntesis de quitina o liberación de machos estériles. Se llama lucha antocida.
Lucha genética: mediante el desarrollo de variedades o patrones resistentes a ciertas enfermedades.
Lucha cultural: a través de una selección de plantas sanas, manejo adecuado de la fertilización y el riego, poda adecuada, eliminación de malezas.
Lucha química: aunque restringida en productos y en formas de uso, no se puede prescindir totalmente de ella.
En la región de Valencia, España, el que lleva adelante la PI puede ser una empresa, una agrupación de empresas, o personas físicas, pero bajo la supervisión de una Empresa de Control y Certificación.
La PI presenta ventajas e inconvenientes. Entre los segundos, los requerimientos formativos de técnicos y agricultores; el aumento de los registros; la poca uniformidad en la reglamentación entre países o el escaso desarrollo de los canales de comercialización dedicados a estos productos. En cuanto a las ventajas, los especialistas citan a la reducción de los costos de la explotación, concretamente en el uso de fitosanitarios, y la de residuos químicos contaminantes que se vuelcan al medio, por que aumentan la calidad de los productos comercializados (apenas quedan residuos en ellos).
En numerosas ocasiones se identifica el crecimiento global de producción con desarrollo, pero la relación no es lineal. El vínculo entre la agricultura y la naturaleza, el respeto al medio y el distanciamiento de una agricultura productivista sólo preocupada por el incremento en la producción, sí que supone un progreso.
Será necesario entonces buscar productos de calidad obtenidos de manera rentable respetando el medio ambiente, que es lo que exigen todos los compradores. También se impone cada vez más el uso de recursos renovables, el reciclado de productos en la medida de las posibilidades para restituir nutrientes del suelo. Y trabajar con mayor fuerza en el respeto por los mecanismos de control de la naturaleza respecto de las plagas y enfermedades, evitando así el empleo de productos de síntesis, herbicidas y plaguicidas.
La meta es conseguir métodos de producción agraria que sin disminuir sus rendimientos produzcan alimentos sanos y en cantidad suficiente. Agricultura Ecológica: según el Codex Alimentario, la agricultura ecológica es el sistema global de producción agrícola en el que se da prioridad a los métodos de gestión sobre el uso de insumos externos.
Los objetivos se centran en aumentar la diversidad de cultivos mediante rotaciones; emplear cubiertas vegetales para la conservación del suelo; incrementar la actividad biológica del sistema; mantener la fertilidad del suelo a largo plazo; buscar la autosuficiencia; el reciclado de nutrientes; el uso de los recursos propios del lugar y el ahorro energético, entre otros.
Producción Integrada: la FAO define a la Producción Integrada (PI) como el sistema de protección contra los enemigos de los cultivos. Para ello se tiene en cuenta la dinámica de las poblaciones de las especies consideradas, se utilizan los medios y técnicas apropiadas de forma tan compatible como sea posible, con el fin de mantener las poblaciones de las plagas a un nivel suficientemente bajo para que las pérdidas ocasionadas sean económicamente tolerables. Según la Organización Internacional de Lucha Biológica la PI es el sistema de producción sostenible de alimentos de alta calidad, mediante métodos respetuosos con el medio ambiente, manteniendo los ingresos de las explotaciones.
España fue pionera en el desarrollo de programas de PI. La primera normativa sobre cítricos se publicó en 1996. En ella se hace referencia a una serie de prácticas agrícolas como la preparación del terreno, la plantación, el manejo del suelo, el riego, la fertirrigación, la poda, la cosecha y los tratamientos de poscosecha. Todas estas operaciones deben ser controladas y anotadas por un técnico de campo en el libro de la explotación. Se incluyen ciertas operaciones obligatorias y prohibidas. Los métodos de protección se adecuan a la fenología del cultivo con el fin de no dañar el medio y respetar los plazos de seguridad entre la aplicación y la recolección. Las opciones son:
Lucha biológica con entomófagos propios del campo o de insectarios. Lucha biotécnica: con reguladores del crecimiento de insectos, alteradores de la síntesis de quitina o liberación de machos estériles. Se llama lucha antocida.
Lucha genética: mediante el desarrollo de variedades o patrones resistentes a ciertas enfermedades.
Lucha cultural: a través de una selección de plantas sanas, manejo adecuado de la fertilización y el riego, poda adecuada, eliminación de malezas.
Lucha química: aunque restringida en productos y en formas de uso, no se puede prescindir totalmente de ella.
En la región de Valencia, España, el que lleva adelante la PI puede ser una empresa, una agrupación de empresas, o personas físicas, pero bajo la supervisión de una Empresa de Control y Certificación.
La PI presenta ventajas e inconvenientes. Entre los segundos, los requerimientos formativos de técnicos y agricultores; el aumento de los registros; la poca uniformidad en la reglamentación entre países o el escaso desarrollo de los canales de comercialización dedicados a estos productos. En cuanto a las ventajas, los especialistas citan a la reducción de los costos de la explotación, concretamente en el uso de fitosanitarios, y la de residuos químicos contaminantes que se vuelcan al medio, por que aumentan la calidad de los productos comercializados (apenas quedan residuos en ellos).













