Confunden fisiopatías con enfermedades

Cultivos bajo cubierta. La solución a esta problemática pasa por conocer y familiarizarse con los síntomas.

08 Noviembre 2002
En Tucumán, los cultivos hortícola bajo cubierta se realizan en módulos de 1.000 m2 de superficie, implantando la misma especie y variedad en cada uno de ellos para facilitar el manejo agronómico. La tecnología aplicada en estos cultivos es muy compleja y de avanzada, aspecto que difiere en gran medida con la producción al aire libre.
En efecto el uso de híbridos con alto potencial de rinde y la fertirrigación localizada en el manejo del ambiente dentro de los módulo, alargan las distancias entre un sistema y otro. De esta manera, las expectativas de producción se multiplican por tres, cuando se trata de producción forzada. De igual modo, la calidad de los frutos obtenidos con este sistema se acerca mucho a los estándares exigidos para la exportación.
Por lo expuesto, se podría inferir que nos encontramos ante un sistema de producción más que perfecto. Pero la realidad y experiencia muestran otra cosa.
El microclima que rodea a las hortalizas en el invernadero, se caracteriza por una elevada humedad relativa y temperaturas que fluctúan entre mínimas cercanas a 0ºC, durante la noche, y mayores a los 40ºC en mediodías soleados, lo que favorece el desarrollo de enfermedades fúngicas y bacterianas. El control químico preventivo se ha hecho una rutina en el manejo de los invernaderos, y no se ha tenido en cuenta que muchas veces los síntomas observados corresponden a desórdenes fisiológicos.
Como se podrá apreciar, la solución a esta problemática no pasa por el control químico de las enfermedades, sino por conocer y familiarizarse con los síntomas que definen a las fisiopatías más comunes en los cultivos bajo cubierta. De esta manera se podrá reducir la carga química que tanto afecta a la calidad de nuestra hortalizas.

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