22 Noviembre 2002
La inoculación de semillas de soja con bacterias del género Bradyrhizobium (conocidas como rizobios) es una práctica agrícola común y muy utilizada por los productores de diversas zonas sojeras de la Argentina y del mundo. A través de ella se obtienen importantes incrementos de rendimiento respecto de la semilla no inoculada.
Alrededor del 60% de los productores de soja en Brasil utilizan esta práctica. Sin embargo, en la región NOA la inoculación no es un procedimiento generalizado entre los productores, debido a que observaciones empíricas de muchos años demostraron que la respuesta a esta práctica suele ser errática. Si se toma en cuenta este aspecto y el hecho de que varias empresas de inoculantes están ofreciendo sus productos en el medio, se consideró importante la realización de un ensayo cuyo objetivo fue evaluar los efectos, principalmente sobre el rendimiento cultural, de la inoculación con diferentes cepas comerciales y precomerciales de Bradyrhizobium.
Esa experiencia se realizó en la subestación Monte Redondo de la EEAOC (San Agustín, Cruz Alta, Tucumán), en un suelo proveniente básicamente de monocultivo de soja (25 años de agricultura continua), con una buena disponibilidad de fósforo (28,05 ppm) en los primeros 20 cm y 2,19% de materia orgánica. Además, el número más probable de microorganismos (NMP) de una muestra de suelo extraída del lugar del ensayo dio una población de 109,8 x 103 bacterias/gramo de suelo, lo cual se considera un valor elevado. El ensayo estuvo constituido por 10 tratamientos con 4 repeticiones utilizando un diseño de bloques al azar. La variedad utilizada fue A 8000 RG. La siembra se realizó el 26/12/01.
En las observaciones fenológicas efectuadas (fecha de floración y maduración, altura y vuelco) no se determinaron diferencias entre las distintas parcelas evaluadas, salvo en el caso del tratamiento fertilizado con N, donde se pudo observar un incremento en el vuelco respecto de los demás tratamientos, debido a una mayor estructura de plantas. Esto explica su menor rendimiento en relación al testigo.
Se pudo apreciar una clara tendencia al aumento del rendimiento por unidad de superficie en todos los tratamientos donde se utilizaron los inoculantes comerciales. Estos incrementos fluctuaron entre 150 y 528 kg/ha respecto del testigo, correspondientes a los tratamientos que arrojaron el menor y el mayor rendimiento respectivamente.
El tratamiento donde se inoculó con la cepa experimental FAZ y el tratamiento fertilizado con N, fueron los únicos que arrojaron rendimientos por debajo del testigo. Todos los tratamientos, a excepción de MG, presentaron valores levemente inferiores en el contenido de N y en el porcentaje de proteínas en semilla comparado con el testigo no tratado, lo que estaría relacionado a los elevados rendimientos obtenidos en las parcelas inoculadas.
En el recuento del número de nódulos en las raíces se observó la presencia de una proporción importante en las raíces primarias, además de un mayor tamaño con relación al testigo, lo que indicaría que la inoculación efectuada fue eficiente. En cuanto al número total de nódulos por planta, no existieron diferencias entre los distintos tratamientos realizados y el testigo, a excepción de Biagro que presentó un mayor número de nódulos.
Por otro lado, se observó un incremento en la cantidad de nódulos en la raíz principal que fluctuó entre el 14% y el 86% respecto del testigo, a excepción de Palaversich y Nitrodeg, donde el número fue igual ó menor, respectivamente. El mayor porcentaje de nódulos en las raíces primarias encontrados en la mayoría de los tratamientos y el mayor tamaño de los mismos en relación al testigo, estaría explicando el incremento de los rendimientos obtenidos.
Si se tienen en cuenta los resultados logrados se podría decir que la inoculación con cepas comerciales mostró una tendencia a incrementar los rendimientos por unidad de superficie en Monte Redondo, durante la campaña 2001/02. Sería conveniente la inoculación, aún con elevado número de bacterias, debido a que se logra un íntimo contacto entre los rizobios y las raíces, asegurando una rápida formación de nódulos, fundamentalmente en la raíz principal.
Alrededor del 60% de los productores de soja en Brasil utilizan esta práctica. Sin embargo, en la región NOA la inoculación no es un procedimiento generalizado entre los productores, debido a que observaciones empíricas de muchos años demostraron que la respuesta a esta práctica suele ser errática. Si se toma en cuenta este aspecto y el hecho de que varias empresas de inoculantes están ofreciendo sus productos en el medio, se consideró importante la realización de un ensayo cuyo objetivo fue evaluar los efectos, principalmente sobre el rendimiento cultural, de la inoculación con diferentes cepas comerciales y precomerciales de Bradyrhizobium.
Esa experiencia se realizó en la subestación Monte Redondo de la EEAOC (San Agustín, Cruz Alta, Tucumán), en un suelo proveniente básicamente de monocultivo de soja (25 años de agricultura continua), con una buena disponibilidad de fósforo (28,05 ppm) en los primeros 20 cm y 2,19% de materia orgánica. Además, el número más probable de microorganismos (NMP) de una muestra de suelo extraída del lugar del ensayo dio una población de 109,8 x 103 bacterias/gramo de suelo, lo cual se considera un valor elevado. El ensayo estuvo constituido por 10 tratamientos con 4 repeticiones utilizando un diseño de bloques al azar. La variedad utilizada fue A 8000 RG. La siembra se realizó el 26/12/01.
En las observaciones fenológicas efectuadas (fecha de floración y maduración, altura y vuelco) no se determinaron diferencias entre las distintas parcelas evaluadas, salvo en el caso del tratamiento fertilizado con N, donde se pudo observar un incremento en el vuelco respecto de los demás tratamientos, debido a una mayor estructura de plantas. Esto explica su menor rendimiento en relación al testigo.
Se pudo apreciar una clara tendencia al aumento del rendimiento por unidad de superficie en todos los tratamientos donde se utilizaron los inoculantes comerciales. Estos incrementos fluctuaron entre 150 y 528 kg/ha respecto del testigo, correspondientes a los tratamientos que arrojaron el menor y el mayor rendimiento respectivamente.
El tratamiento donde se inoculó con la cepa experimental FAZ y el tratamiento fertilizado con N, fueron los únicos que arrojaron rendimientos por debajo del testigo. Todos los tratamientos, a excepción de MG, presentaron valores levemente inferiores en el contenido de N y en el porcentaje de proteínas en semilla comparado con el testigo no tratado, lo que estaría relacionado a los elevados rendimientos obtenidos en las parcelas inoculadas.
En el recuento del número de nódulos en las raíces se observó la presencia de una proporción importante en las raíces primarias, además de un mayor tamaño con relación al testigo, lo que indicaría que la inoculación efectuada fue eficiente. En cuanto al número total de nódulos por planta, no existieron diferencias entre los distintos tratamientos realizados y el testigo, a excepción de Biagro que presentó un mayor número de nódulos.
Por otro lado, se observó un incremento en la cantidad de nódulos en la raíz principal que fluctuó entre el 14% y el 86% respecto del testigo, a excepción de Palaversich y Nitrodeg, donde el número fue igual ó menor, respectivamente. El mayor porcentaje de nódulos en las raíces primarias encontrados en la mayoría de los tratamientos y el mayor tamaño de los mismos en relación al testigo, estaría explicando el incremento de los rendimientos obtenidos.
Si se tienen en cuenta los resultados logrados se podría decir que la inoculación con cepas comerciales mostró una tendencia a incrementar los rendimientos por unidad de superficie en Monte Redondo, durante la campaña 2001/02. Sería conveniente la inoculación, aún con elevado número de bacterias, debido a que se logra un íntimo contacto entre los rizobios y las raíces, asegurando una rápida formación de nódulos, fundamentalmente en la raíz principal.












