29 Noviembre 2002
La empresa Ingeco SA, con campos en el departamento Santa Rosa, límite con Tucumán, en Catamarca, realizan dos cosechas anuales de soja, en una superficie de 650 hectáreas.
Esta es la cuarta campaña consecutiva que la empresa realiza para obtener una doble producción, para la que utiliza riego complementario, equipos de pivotes central, fijos (en una posición) y móviles (en dos posiciones). El gerente de producción es el ingeniero Felipe Torres Posse, quien explicó sobre el esquema que utilizan. "La primera siembra es de primavera y se realiza desde mediados de agosto, con variedades de grupos 5 de maduración y crecimiento indeterminado", señaló.
Los distanciamientos entre líneas varían entre 25 y 50 centímetros, con fertilización con la sembradora en banda y al costado de la línea de siembra. Luego se realiza según la necesidad, y parcialmente se realizan fertilizaciones foliares, remarcó el especialista.
Respecto de los milímetros de riego para esta primera siembra, Torres Posse precisó que oscilan entre 220 y 350 milímetros, dependiendo del volumen aportado por las lluvias, especialmente en el periodo que va desde octubre hasta noviembre.
Tecnología
El manejo tecnológico del cultivo se realiza como en una siembra de estación, con especial cuidado en el control de chinches, que es una plaga de mucha presión en esta época.
La cosecha de soja, con los materiales sembrados, se efectúa la primera semana de enero. "Operativamente es complicado, pero no tuvimos serios inconvenientes", subrayó el jefe de producción.
Apuntó que los rendimientos promedios obtenidos, sobre las 650 ha, son de 3.970 kilogramos por hectárea (neto seco), con potenciales parciales de 4.500 kg/ha, y en ensayos de microparcelas que vienen realizando desde hace dos campañas con la sección granos de la EEAOC. "Observamos potenciales de 5.360 kg por ha, lo que nos indica que todavía podemos mejorar lo obtenido hasta ahora", precisó Torres Posse.
La segunda cosecha
"Inmediatamente por atrás de las cosechadoras vamos sembrando la soja para la segunda producción, con las mismas variedades de primavera. Esta siembra es muy sensible en su producción, según nos atrasemos en la fecha. El manejo es el tradicional y los rindes promedios son de 2.600 kg/ha, y se acumulan alrededor de 6.570 kilogramos por hectárea, por año", explicó.
Según el gerente de producción del Grupo Ingeco SA, la ecuación económica es muy buena bajo este esquema, para obtener dos cosechas anuales de soja, que se pueden extender a toda la región del Noroeste, bajo riego.
"Estamos creciendo en este esquema productivo, y para el año próximo tenemos proyectado llegar a las 1.000 hectáreas cultivadas, y de esta manera aumentar verticalmente las áreas en producción en el mismo campo y con la misma infraestructura de personal y de maquinarias", concluyó Torres Posse.
Los futuros de diciembre alcanzaron su valor mínimo
En los mercados norteamericanos los futuros de maíz de diciembre alcanzaron el mínimo en 92,1 U$S/tn, el día previo al último informe del USDA. Las escasas exportaciones y las expectativas de una mayor cosecha mantuvieron al mercado a la defensiva durante octubre e inicios de noviembre. Luego de llegar a una cifra de producción, el mercado cambió su atención hacia el lado de la demanda. A dos semanas para el cierre del primer trimestre, las exportaciones de EE.UU. durante setiembre-noviembre serían solo de 10,4 millones de tn, la menor cifra desde la cosecha 97/98.
Adicionalmente, la información del Departamento de Comercio sobre las exportaciones de septiembre serían de 3,3 millones de tn, por debajo de las estimaciones de la consultora Sparks.
En la Argentina, durante las últimas semanas comenzó a observarse una tranquilidad de la demanda exportadora, ya que persisten los problemas en la parte final de la siembra a nivel nacional. Luego de unos meses de gran atraso en los embarques de maíz, hoy sólo se observa un atraso de 680.000 tn respecto del año anterior. Teniendo en cuenta que la baja anual de producción comercial fue superior a esta cifra se puede concluir que el nivel de embarques actual recuperó todo su retraso.
En la medida que se concreten negocios con Brasil es posible que se observe mayor presión compradora por parte del sector exportador.
Esta es la cuarta campaña consecutiva que la empresa realiza para obtener una doble producción, para la que utiliza riego complementario, equipos de pivotes central, fijos (en una posición) y móviles (en dos posiciones). El gerente de producción es el ingeniero Felipe Torres Posse, quien explicó sobre el esquema que utilizan. "La primera siembra es de primavera y se realiza desde mediados de agosto, con variedades de grupos 5 de maduración y crecimiento indeterminado", señaló.
Los distanciamientos entre líneas varían entre 25 y 50 centímetros, con fertilización con la sembradora en banda y al costado de la línea de siembra. Luego se realiza según la necesidad, y parcialmente se realizan fertilizaciones foliares, remarcó el especialista.
Respecto de los milímetros de riego para esta primera siembra, Torres Posse precisó que oscilan entre 220 y 350 milímetros, dependiendo del volumen aportado por las lluvias, especialmente en el periodo que va desde octubre hasta noviembre.
Tecnología
El manejo tecnológico del cultivo se realiza como en una siembra de estación, con especial cuidado en el control de chinches, que es una plaga de mucha presión en esta época.
La cosecha de soja, con los materiales sembrados, se efectúa la primera semana de enero. "Operativamente es complicado, pero no tuvimos serios inconvenientes", subrayó el jefe de producción.
Apuntó que los rendimientos promedios obtenidos, sobre las 650 ha, son de 3.970 kilogramos por hectárea (neto seco), con potenciales parciales de 4.500 kg/ha, y en ensayos de microparcelas que vienen realizando desde hace dos campañas con la sección granos de la EEAOC. "Observamos potenciales de 5.360 kg por ha, lo que nos indica que todavía podemos mejorar lo obtenido hasta ahora", precisó Torres Posse.
La segunda cosecha
"Inmediatamente por atrás de las cosechadoras vamos sembrando la soja para la segunda producción, con las mismas variedades de primavera. Esta siembra es muy sensible en su producción, según nos atrasemos en la fecha. El manejo es el tradicional y los rindes promedios son de 2.600 kg/ha, y se acumulan alrededor de 6.570 kilogramos por hectárea, por año", explicó.
Según el gerente de producción del Grupo Ingeco SA, la ecuación económica es muy buena bajo este esquema, para obtener dos cosechas anuales de soja, que se pueden extender a toda la región del Noroeste, bajo riego.
"Estamos creciendo en este esquema productivo, y para el año próximo tenemos proyectado llegar a las 1.000 hectáreas cultivadas, y de esta manera aumentar verticalmente las áreas en producción en el mismo campo y con la misma infraestructura de personal y de maquinarias", concluyó Torres Posse.
Los futuros de diciembre alcanzaron su valor mínimo
En los mercados norteamericanos los futuros de maíz de diciembre alcanzaron el mínimo en 92,1 U$S/tn, el día previo al último informe del USDA. Las escasas exportaciones y las expectativas de una mayor cosecha mantuvieron al mercado a la defensiva durante octubre e inicios de noviembre. Luego de llegar a una cifra de producción, el mercado cambió su atención hacia el lado de la demanda. A dos semanas para el cierre del primer trimestre, las exportaciones de EE.UU. durante setiembre-noviembre serían solo de 10,4 millones de tn, la menor cifra desde la cosecha 97/98.
Adicionalmente, la información del Departamento de Comercio sobre las exportaciones de septiembre serían de 3,3 millones de tn, por debajo de las estimaciones de la consultora Sparks.
En la Argentina, durante las últimas semanas comenzó a observarse una tranquilidad de la demanda exportadora, ya que persisten los problemas en la parte final de la siembra a nivel nacional. Luego de unos meses de gran atraso en los embarques de maíz, hoy sólo se observa un atraso de 680.000 tn respecto del año anterior. Teniendo en cuenta que la baja anual de producción comercial fue superior a esta cifra se puede concluir que el nivel de embarques actual recuperó todo su retraso.
En la medida que se concreten negocios con Brasil es posible que se observe mayor presión compradora por parte del sector exportador.












