Soja 2002/03

En un taller organizado por la Eeaoc sobre la actividad sojera se evaluó el resultado del cultivo. Distintas investigaciones.

11 Julio 2003
La Sección Granos de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc), organizó el "VI Taller de variedades de soja para el NOA", en un encuentro que convocó a técnicos y asesores de la región. El objetivo fue la presentación, análisis y discusión de los resultados obtenidos en las distintas líneas de investigación que la Eeaoc conduce para el cultivo de la soja.
Uno de los temas abordados fue el impacto que tuvieron en los rindes de la campaña pasada las temperaturas y las precipitaciones y, en especial, los resultados obtenidos en las macroparcelas del NOA.
Otro de los temas abordados fueron los resultados de los ensayos realizados con inoculantes comerciales y su posterior efecto en los rendimientos productivos.

Los insectos
El ataque de insectos sobre el cultivo fue otro de los temas analizados. El estudio se dividió en dos etapas: el período vegetativo, desde el nacimiento hasta la floración, donde se verificó que el mayor inconveniente estuvo dado por la presencia del complejo de picudos (Sternechus pingui y Promecops carinicollis). El período de susceptibilidad del cultivo fue mayor debido a la sequía ocurrida, y los tratamientos de curasemillas en algunos casos no tuvieron la residualidad esperada, lo que obligó a intervenir mediante aplicaciones foliares. También se detectaron focos de orugas cortadoras (Agrotis sp.), desfoliadoras (Loxostege bifidalis) y grillo subterráneo (Anurogryllus muticus). En la etapa reproductiva, desde la floración, fueron las orugas desfoliadoras (Anticarsia gematallis y Rachiplusia nu).
En cuanto a los ensayos con fertilizantes en la red de macroparcelas del NOA, en un caso con aporte de fósforo y nitrógeno; en otro, agregando al suelo fósforo y azufre, y en un tercer tratamiento donde se agregó al suelo nitrógeno, fósforo y azufre. La principal conclusión es que nunca está de más fertilizar, pero la respuesta está limitada por las características iniciales del suelo y por las condiciones climáticas reinantes durante la campaña productiva.

El clima jugó contra la producción de soja


Organizado por la Sección Granos de la Eeaoc, se realizó en la sede de la institución, por sexto año consecutivo, el "VI Taller de variedades de soja para el NOA", encuentro que convocó a destacados técnicos y asesores de la región.
El objetivo de la reunión fue la presentación, análisis y discusión de los resultados de las distintas líneas de investigación que la sección granos de la Eeaoc, a cargo del ingeniero Mario Devani, conduce para el cultivo de la soja.
En la ocasión se realizó un análisis agroclimático de la campaña y se observó cómo las altas temperaturas y el déficit hídrico redujeron la producción de soja en la provincia, entre un 37% y un 40%.
Luego se presentaron los resultados de las macroparcelas de variedades implantadas en 11 localidades del NOA: 5 en Tucumán; 4 en Salta; 1 en Santiago del Estero y 1 en Catamarca.
Sobre la base de estos resultados se realizó un análisis varietal y por grupo de madurez, tanto para la presente campaña como en forma comparativa con campañas anteriores. Además, se efectuó un análisis estadístico, en el que se observaron diferencias significativas entre variedades y entre localidades durante la campaña 2002/03.

Rendimientos
Se presentaron los resultados de una Red de Macroparcelas de fertilización en soja y se evaluó el efecto de los nutrientes (fósforo, azufre, nitrógeno, entre otros) y sus combinaciones, sobre el rendimiento del cultivo. Estas se distribuyeron en 7 localidades del NOA de esta manera: 2 en Tucumán; 4 en Salta; 2 en Santiago del Estero y 1 en Catamarca.
También se evaluaron los datos de un ensayo con nutrientes y fuentes en maíz, y se observaron respuestas interesantes. También se mostró un ensayo de fertilización foliar con macro y micronutrientes en soja. No faltaron el análisis económico de los resultados obtenidos en estos ensayos, y la exposición de datos obtenidos en el ensayo de alta productividad, que está basado en el empleo de un paquete tecnológico que consiste en el uso de inoculantes, micro y macronutrientes, genotipos de alto potencial y fungicidas foliares.
En esta investigación se observó que el principal responsable en el incremento del rendimiento en esta campaña fue la fertilización con fósforo y azufre.
Otra presentación fue la referida a los resultados de un ensayo de inoculantes comerciales, en el que se repitió la tendencia observada la campaña pasada respecto de los incrementos en el rendimiento en relación al testigo no inoculado(las diferencias no fueron significativas).

Suelos
También se analizó un estudio en distintas localidades tucumanas sobre la variación del contenido hídrico del suelo comparando dos situaciones: campo con trigo versus campo con barbecho limpio, y el efecto sobre el cultivo subsiguiente (soja).
El panorama sanitario de la campaña 2002/03, en términos generales, tuvo menos problemas de enfermedades que campañas anteriores, aunque en la zona sur de Tucumán y en Catamarca se observaron problemas con la mancha ojo de rana.
Respecto de las plagas se analizó el avance del picudo del norte en la región y se mostraron ensayos realizados con diferentes curasemillas comerciales.
También hubo charlas sobre el problema inusual en el control de orugas desfoliadoras, especialmente del género Rachiplusia, y el resultado obtenido en diferentes ensayos con productos químicos. Se destacó el beneficio obtenido en las parcelas preliminares con insecticidas que actúan sobre el proceso de muda de las orugas. Además se realizó una mención sobre problemas puntuales con arañuelas y trips.
Finalmente se mostraron los resultados del monitoreo de nematodes de la soja en Tucumán, que revelan un incremento en la difusión del nematodo de la agalla (Melodoygine sp.).

Fue importante el daño por la podredumbre carbonosa
Por Daniel L. Ploper
Sección Fitopatología-Eeaoc.


Una de las características de la campaña 2002/03 en la mayor parte del área sojera de Tucumán, y en zonas de influencia (especialmente oeste de Santiago del Estero y sudeste de Catamarca), fueron los prolongados períodos de altas temperaturas y de sequía.
Esas condiciones no sólo afectaron a las plantas de soja sino que también tuvieron su impacto en el desarrollo de sus patógenos. Muchos de los síntomas ocasionados por el estrés térmico e hídrico fueron confundidos con los de enfermedades infecciosas (defoliación, clorosis y necrosis en hojas, manchas en tallos, deformaciones en semillas, etc.).En las zonas descriptas fueron importantes los daños causados por la podredumbre carbonosa del tallo. Se trata de una enfermedad que afecta las raíces y la parte inferior del tallo, y se manifiesta con alta incidencia y severidad cuando se presentan condiciones de tiempo cálido y seco durante períodos prolongados.
Su agente causal es Macrophomina phaseolina, un patógeno débil que habita en el suelo e infecta las plantas cuando el crecimiento se ve retardado por las condiciones ambientales.
En cambio, en esas zonas hubo menores niveles que en años anteriores de mancha marrón (Septoria glycines), mildiú (Peronospora manshurica) y tizón bacteriano (Pseudomonas syringae pv. glycinea), que son las enfermedades foliares más comunes que se presentan en los estados reproductivos del cultivo.
En el sur tucumano y sudeste de Catamarca, donde las condiciones no fueron tan extremas como en el este de Tucumán y oeste de Santiago del Estero, se observaron niveles importantes de mancha ojo de rana. Esto posibilitó evaluar el comportamiento a la enfermedad de nuevas variedades. de las cuáles no se disponía de información. La enfermedad se presentó en variedades susceptibles, aunque también en variedades que en años anteriores habían sido calificadas como resistentes o moderadamente resistentes. Esto confirma las observaciones de años anteriores que indicaban la posibilidad de la presencia de nuevas razas del hongo causal, que están superando la resistencia de algunas de las variedades.
Evaluaciones realizadas en el sur de Tucumán y también en Salta revelaron la presencia de altos niveles de incidencia del síndrome de la muerte súbita, sobre todo en siembras tempranas.

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