Las ventas al exterior generan más divisas y demanda de mano de obra

La producción de frutas y verduras tiene un fuerte impacto social.

11 Julio 2003
En reiteradas oportunidades remarcamos desde esta sección, la importancia que le cabe a la actividad agroexportadora dentro de la economía de cualquier región productora del país. Curiosamente, vemos cómo no tan sólo en el NOA, sino también en otras regiones, las exportaciones están siendo noticia por los sucesivos récord que se logran, año tras año, en las producciones de limones, peras, manzanas, uvas, mostos, vinos, miel, carnes, hortalizas, entre otros. Esto me hace recordar a un pensamiento del director de Markfresh Argentina, Mariano Winograd, quien en todas sus disertaciones a lo largo y ancho del país sostiene que "corroborando el rol multifuncional de la frutihorticultura, verificamos que más allá de la importancia en materia de generación de divisas que le cabe al sector, se destaca la importancia en lo que respecta a la generación de empleos".
Y es precisamente el sector frutihortícola uno de los más importantes como generador de empleo directo e indirecto. Dato que, obviamente conocemos nosotros, los que estamos involucrados en el este sector agroexportador, pero que seguramente la sociedad ignora por la insuficiente comunicación que existe de nuestra parte, opina Winograd. En el diario "La Nación" se remarcó cómo crecieron en un 26,5% los volúmenes de las ventas al exterior de los sectores que más trabajo generan.
Existen muchos sectores agropecuarios, entre ellos el del limón, que lejos de pensar qué es lo que hace la competencia internacional -y dejando de lado las presiones de los gobiernos de turno-, trabajan para aumentar sus exportaciones, lo que provoca una importante generación de nuevos puestos de trabajo.
En el informe periodístico se pone de manifiesto que los rubros de mano de obra intensiva que más aumentaron sus exportaciones son los de frutas frescas (10,7%); de hortalizas y legumbres sin elaborar (8,9%) y de preparados (15,7%); además de la miel (7,6%), el tabaco (36,4%), las carnes (97,8%) -gracias a la apertura de mercados a partir del control de la fiebre aftosa-; el sector de los pescados y de los mariscos elaborados (26,8%); de las harinas oleaginosas (36,5%); de las pieles y cueros (14,3%); de las frutas secas o congeladas(46,5%), y del té, la yerba mate y las especias (5,7%).

Más empleo
Alejandro Rebossio, autor de dicho trabajo, establece que la producción de hortalizas y legumbres sin elaborar emplea a uno de cada tres de los trabajadores que se desempeñan en el sector de bienes primarios. El rubro de frutas secas capta el 20%.
Estas agroindustrias intensivas en mano de obra generan sólo el 25% de las exportaciones de productos primarios, pero agrupan más del 60% de los trabajadores ligados a esos envíos. Esto lleva, por otra parte, a que la población que vive cerca de las industrias agrícolas estén motivadas a seguir viviendo en sus tierras y a no pensar en que deben emigrar hacia los centros urbanos que, por lo general, no los contienen. Tanto los gobernantes como la población en general ignoran que ninguna industria de "manufacturas de origen industrial" (MOI) y de mano de obra intensiva logró incrementar sus exportaciones, según dicho informe. Las autoridades deben saber que es necesario trabajar para que el sector agroexportador siga adelante y que, para ello, se deberá contar con políticas convincentes que permitan a los empresarios continuar apostando por la actividad exportadora.
Según el último informe de la Federación Argentina del Citrus (Federcitrus), se resalta que durante 2002 el valor de la producción del sector citrícola argentino estuvo en el orden de los U$S 365 millones, de los cuales más de U$S 240 millones surgieron del ingreso de divisas desde el exterior, y solamente U$S 125 millones se generaron por las ventas en el mercado doméstico.

Incidencia
Este sector, que este año logró un nuevo récord en las exportaciones al 30 de junio (44% más de envíos de limón al 30 de junio de 2002), tiene una ocupación plena de más de 100.000 personas adultas en forma directa, además de contar actualmente con más de 5.300 productores citrícolas a nivel país; más de 400 empaques para procesar fruta fresca; más de 66 plantas que procesan para exportación, y 15 establecimientos que industrializan la producción que no se destina a consumo en fresco.
Ante estos hechos, está claro que el sector frutihortícola local deberá seguir trabajando para lograr producciones con elevados estándares de calidad para exportación, y pedirle al próximo gobierno que se constituya en Tucumán -y al que ya asumió en la Nación-, que trabajen para mejorar la infraestructura en materia exportadora que tanto les hace falta. De esta manera, podrán lograr la ansiada generación de divisas, como también la conformación de una región con plena ocupación de mano de obra gracias a la presencia de una actividad frutihortícola insertada en el contexto internacional.

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