25 Julio 2003
Al analizar las estadísticas difundidas por la Federación Argentina del Citrus (Federcitrus) sobre el volumen de las exportaciones de cítricos de Argentina hacia los diferentes países del mundo, podremos comprender realmente el porqué de la caída de los precios del limón en los principales mercados de Europa y Rusia.
Durante la semana 29 del año (14 al 19 de julio), las empresas limoneras argentinas exportaron un total de 20.201 pallets de limón, habiéndose acumulado un volumen de exportaciones de 200.862 pallets a lo largo del año, lo que significan casi 47.000 pallets (24%) más de limones de exportación, que a igual fecha del año pasado.
Este importante crecimiento tuvo su lógica en una mayor demanda por parte de los importadores europeos durante los últimos meses, motivados por una importante faltante de limones de producción mediterránea (España, Italia, Grecia y Turquía).
Esto llevó, por otra parte, a que los principales puertos ubicados en los países mediterráneos se encuentren actualmente prácticamente tapados con pallets de limones y otros cítricos de argentina. En el caso de los pomelos, durante la última semana se acumuló un volumen de ventas anual al exterior de 27.525 pallets; en naranjas el volumen ascendió a 19.143 pallets, y en mandarinas a 25.816 pallets.
Lo novedoso a destacar, y que se repitió en los últimos años, es que el único cítrico que continuó con su crecimiento en los volúmenes exportados fue el limón, y básicamente el producido por empresas tucumanas.
Este hecho muestra a las claras el neto perfil exportador de los empresarios limoneros locales. El destino de estos frutos durante la última semana fueron los puertos de Livorno, Rotterdam, San Petersburgo, Cartagena, Amberes y Vado, todos ellos puertos tradicionales y acostumbrados a recibir en estas épocas del año importantes cargamentos de cítricos argentinos.
No obstante, a este listado se sumarán este año los puertos de Yokohama y Tokio, quienes en breve recibirán por primera vez cítricos del NOA y del NEA.
Rostros serios
Lo que se puede notar en el rostro de los exportadores locales es una mezcla de alegría e incertidumbre, motivadas estas exteriorizaciones -por un lado- por el gran crecimiento del sector exportador, pero por el otro se contrapone con la caída de los precios del limón durante la última semana en Europa.
Esto llevó a que los exportadores tucumanos, por estos días, comiencen a disminuir los envíos al exterior permitiendo, de esta manera, que el mercado pueda comenzar a limpiarse de fruta, aunque más no sea por un período de 15 días.
No obstante, también hay que aclarar que la sequía que vivió la actividad durante la última primavera y el último verano llevaron a que la producción tucumana también sea menor y, por ende, es de prever que el limón se terminará antes de lo previsto.
Llave en mano
Muchos empacadores, inclusive, ya se están preparando para finalizar la presente campaña y poner un candado en sus establecimientos hasta el año próximo. Algunos empresarios siguen especulando con que la caída en los precios será pasajera, porque concluyen que las exportaciones tucumanas finalizarán antes de lo previsto (básicamente por faltante de fruta en cantidad y calidad para exportar), con lo que el mercado se limpiaría después de la segunda quincena de agosto, volviendo a recuperar sus niveles de precios.
Esta última hipótesis sólo podrá ser develada hacia fines de agosto, cuando prácticamente ya no quede nada de limón para exportar. Lo más prudente sería comenzar a disminuir los envíos de limones al exterior para evitar que los exportadores de Tucumán sufran un golpe muy duro al final de la campaña. Esta situación se repite año tras año, y siempre a fines de temporada los precios de ventas en Europa cubren en el mejor de los casos los costos de producción.
Durante la semana 29 del año (14 al 19 de julio), las empresas limoneras argentinas exportaron un total de 20.201 pallets de limón, habiéndose acumulado un volumen de exportaciones de 200.862 pallets a lo largo del año, lo que significan casi 47.000 pallets (24%) más de limones de exportación, que a igual fecha del año pasado.
Este importante crecimiento tuvo su lógica en una mayor demanda por parte de los importadores europeos durante los últimos meses, motivados por una importante faltante de limones de producción mediterránea (España, Italia, Grecia y Turquía).
Esto llevó, por otra parte, a que los principales puertos ubicados en los países mediterráneos se encuentren actualmente prácticamente tapados con pallets de limones y otros cítricos de argentina. En el caso de los pomelos, durante la última semana se acumuló un volumen de ventas anual al exterior de 27.525 pallets; en naranjas el volumen ascendió a 19.143 pallets, y en mandarinas a 25.816 pallets.
Lo novedoso a destacar, y que se repitió en los últimos años, es que el único cítrico que continuó con su crecimiento en los volúmenes exportados fue el limón, y básicamente el producido por empresas tucumanas.
Este hecho muestra a las claras el neto perfil exportador de los empresarios limoneros locales. El destino de estos frutos durante la última semana fueron los puertos de Livorno, Rotterdam, San Petersburgo, Cartagena, Amberes y Vado, todos ellos puertos tradicionales y acostumbrados a recibir en estas épocas del año importantes cargamentos de cítricos argentinos.
No obstante, a este listado se sumarán este año los puertos de Yokohama y Tokio, quienes en breve recibirán por primera vez cítricos del NOA y del NEA.
Rostros serios
Lo que se puede notar en el rostro de los exportadores locales es una mezcla de alegría e incertidumbre, motivadas estas exteriorizaciones -por un lado- por el gran crecimiento del sector exportador, pero por el otro se contrapone con la caída de los precios del limón durante la última semana en Europa.
Esto llevó a que los exportadores tucumanos, por estos días, comiencen a disminuir los envíos al exterior permitiendo, de esta manera, que el mercado pueda comenzar a limpiarse de fruta, aunque más no sea por un período de 15 días.
No obstante, también hay que aclarar que la sequía que vivió la actividad durante la última primavera y el último verano llevaron a que la producción tucumana también sea menor y, por ende, es de prever que el limón se terminará antes de lo previsto.
Llave en mano
Muchos empacadores, inclusive, ya se están preparando para finalizar la presente campaña y poner un candado en sus establecimientos hasta el año próximo. Algunos empresarios siguen especulando con que la caída en los precios será pasajera, porque concluyen que las exportaciones tucumanas finalizarán antes de lo previsto (básicamente por faltante de fruta en cantidad y calidad para exportar), con lo que el mercado se limpiaría después de la segunda quincena de agosto, volviendo a recuperar sus niveles de precios.
Esta última hipótesis sólo podrá ser develada hacia fines de agosto, cuando prácticamente ya no quede nada de limón para exportar. Lo más prudente sería comenzar a disminuir los envíos de limones al exterior para evitar que los exportadores de Tucumán sufran un golpe muy duro al final de la campaña. Esta situación se repite año tras año, y siempre a fines de temporada los precios de ventas en Europa cubren en el mejor de los casos los costos de producción.












