19 Septiembre 2003
Continuando con los principales problemas sanitarios que afectan a los limoneros de Tucumán, desarrollaremos en esta segunda parte el resto de los insectos en orden de importancias, de acuerdo al estudio que efectuaron los investigadores H. Salas, A. Macián y L. Goane, de la Sección Zoología Agrícola-Eeaoc.
n Cochinillas: Las principales cochinillas que producen daños de consideración en el limón son la cochinilla roja australiana (Aonidiella aurantii) y la cochinilla harinosa (Planococcus citri). La "cochinilla roja" es la más perjudicial a los cítricos en todo el mundo. Se localiza en todas las partes de la planta (ramas leñosas, verdes, hojas y frutos), aunque el daño más grave lo produce sobre los frutos, por su consiguiente depreciación comercial. Cuando se la detecta tardíamente, si bien con la pulverización se consigue la muerte del insecto, el desprendimiento del mismo no es inmediato dejando secuelas en la piel del fruto. El monitoreo debe iniciarse en el mes de septiembre. La observación en laboratorio nos permitirá conocer el estado actual de la plaga.
La "cochinilla harinosa", a diferencia de la roja australiana, es móvil en todos sus estadios y carece de escudo protector. Tiene un cuerpo blando y ubica los huevos en hojas, brotes, ramas, troncos y frutos. En primavera las larvas se desplazan sobre la fruta ubicándose debajo del cáliz, donde forma masas pegajosas y algodonosas con alta producción de "melado". Este melado, junto a la "fumagina", produce daños graves en la calidad de la fruta y altera los procesos fisiológicos de la planta.
n Cochinillas: Las principales cochinillas que producen daños de consideración en el limón son la cochinilla roja australiana (Aonidiella aurantii) y la cochinilla harinosa (Planococcus citri). La "cochinilla roja" es la más perjudicial a los cítricos en todo el mundo. Se localiza en todas las partes de la planta (ramas leñosas, verdes, hojas y frutos), aunque el daño más grave lo produce sobre los frutos, por su consiguiente depreciación comercial. Cuando se la detecta tardíamente, si bien con la pulverización se consigue la muerte del insecto, el desprendimiento del mismo no es inmediato dejando secuelas en la piel del fruto. El monitoreo debe iniciarse en el mes de septiembre. La observación en laboratorio nos permitirá conocer el estado actual de la plaga.
La "cochinilla harinosa", a diferencia de la roja australiana, es móvil en todos sus estadios y carece de escudo protector. Tiene un cuerpo blando y ubica los huevos en hojas, brotes, ramas, troncos y frutos. En primavera las larvas se desplazan sobre la fruta ubicándose debajo del cáliz, donde forma masas pegajosas y algodonosas con alta producción de "melado". Este melado, junto a la "fumagina", produce daños graves en la calidad de la fruta y altera los procesos fisiológicos de la planta.














