El alto nivel de contaminación asombra a los visitantes

Tucumán debe desplegar una intensa campaña de concientización, para que todos los factores comprendan que hay que respetar el medio ambiente.

26 Septiembre 2003
Recuerdo la visita que recibí hace 45 días de un empresario español que desde hace 15 años visita la provincia, ya que se dedica a comercializar limones producidos en esta tierra. José María (me pidió reservas de su apellido y empresa) viene todos los años a Tucumán a supervisar la compra de fruta fresca que finalmente tendrá como destino España. Este año cuando llegó a Tucumán y tomamos la avenida Presidente Perón rumbo a San Miguel de Tucumán, vi como José María, al ingresar sobre el puente que está sobre el río Salí, se agarraba la cabeza y exclamaba con un tono preocupante que el Tucumán que él había conocido hace 15 años y del cual él mismo se llevó la imagen de haber conocido un verdadero jardín, hoy ese paraíso se había convertido en "una cloaca a cielo abierto" (transcribo sus propias palabras).
Esta impresión, que aunque parezca dura y reconozco me dio mucha vergüenza, muestra a las claras la realidad que hoy a primera vista ofrece Tucumán a sus visitantes extranjeros, que por otra parte vienen con sus valijas llenas de ilusiones a hacer negocios en la provincia. Al llegar al río Salí el olor era pestilente y nauseabundo y el panorama de los basurales a orillas del mismo daban pena.
Esta realidad con la que convivimos todos los días impávidos los tucumanos, paradojalmente la conocen perfectamente los funcionarios locales y nacionales, ya que la avenida Perón es la única vía de acceso a Tucumán desde el aeropuerto Benjamín Matienzo. Y a pesar de esta dura y lamentable realidad, no se hace nada para mejorar esta triste situación.
No hay nada que ocultar ni a propios ni a extraños; está a la vista la fuerte contaminación provocada por el mismo hombre a través de un manejo sumamente irracional de las actividades industriales (contaminación de cauces) o de los desechos domiciliarios (basureros oficiales y clandestinos), o con el vertido sobre el Río Salí de los líquidos cloacales sin ningún tipo de tratamiento. Todo esto nos deja muy mal parados ante los miles de funcionarios y empresarios que a diario visitan la provincia.
Hoy se celebra en la Sociedad Rural de Tucumán el "VI Encuentro Zicosur-Asia Pacífico" y una vez más nos visitan funcionarios y empresarios de Chile, Brasil, Paraguay, y nada más ni nada menos que de la embajada de Japón. ¿Que imagen se llevarán los visitantes de Tucumán?, ¿Que conclusión sacarán de esta situación los funcionarios y empresarios extranjeros?.

Tendencia
Y todo esto viene a colación sobre la tendencia que existe en el comercio internacional de agroalimentos, en donde cada vez más los mercados están exigiendo a sus proveedores ser muy respetuosos del medio ambiente. Las exigencias pasan por producir esos alimentos, exportables o no, en un ambiente sustentable, limpio, saludable, aplicándose para tales prácticas los conocidos sistemas internacionales de gestión de calidad como las Buenas Prácticas Agrícolas en el campo, hasta llegar a las Buenas Prácticas de Manufactura en las fábricas.
En todos los casos los compradores exigen controles tanto de los insumos utilizados, como de los efluentes que se generan en los actos productivos.
No obstante, hay que aclarar que a pesar de la mala imagen que a primera vista se puedan llevar los visitantes, queremos dejar en claro que en Tucumán hay actividades productivas que sí están trabajando con sistemas de gestión exigidos por los compradores. Pero lamentablemente esto no basta y no tan sólo hay que hacer sino que parecer.

Tarea conjunta
Para ello, será necesario que en forma urgente, todos, hombres de la calle, empresarios y funcionarios comencemos a trabajar para cuidar el medio ambiente, preservarlo y limpiarlo, pero sobre todo a no agredirlo, si es que realmente queremos dejar para las generaciones futuras una provincia digna de ser vivida. Hoy la contaminación en los ríos tucumanos es alarmante, el aire es irrespirable, y lo peor de todo es que no se vislumbran perspectivas de mejora. Si no hacemos nada para mejorar esta lamentable contaminación, el futuro será imprevisible desde el punto de vista de la producción y de la salud de la población.
En Tucumán hay 28 empresas adheridas al "Plan de Producción Limpia": 8 ingenios, 3 citrícolas, 6 destiladoras, 2 embotelladoras, 1 alimenticia, 1 plástica, 2 textiles, 1 frigorífico, 1 de levaduras, 1 de jabones y 1 tratadora de residuos. Hay que trabajar para adherir más empresas a este plan y demostrarles al mundo que realmente queremos respetar el medio ambiente.

Tamaño texto
Comentarios