El comercio de plantas de frutilla tiene futuro

El sector viverista encaró un plan para mejorar la calidad de los plantines y para evitar que se produzcan en forma ilegal. Preservar la sanidad.

26 Septiembre 2003
Argentina, por tener territorios en altas latitudes y contar con valles de altura frescos, se destaca junto a Chile por sus ventajas comparativas para producir plantas de frutilla.
La naturaleza asignó a estos países un rol sin competencia en el sector productor mundial de frutillas: ser proveedores internacionales de plantas. Las zonas productoras de plantas están distribuidas en Chubut, Mendoza, Neuquén y Tucumán.
Tucumán es también una de las principales provincias productoras de fruta y sólo produce plantas para el mercado local.
Según fuentes del sector privado, Argentina produce 40 millones de plantas, que es el 50% de su potencial cuantitativo. Según datos del Senasa, las plantas de frutilla propagadas en Argentina se exportan a todos los continentes, excepto Oceanía. En los últimos 2 años los destinos top fueron Brasil, España, Francia, Italia, República Dominicana y Túnez.

Exportación
Sin embargo, el principal consumidor de plantas argentinas es el sector frutillero nacional con una demanda del 85%. Pero Argentina también importa plantas en cantidades reducidas y con una tendencia decreciente, especialmente de EEUU.
Si bien el impulso exportador frutihortícola en 2002 condujo a un récord de venta de frutillas argentinas, no podemos decir lo mismo del comercio de plantas.
Entre 2001 y 2002, mientras las exportaciones de fruta subieron casi un 300%, las de plantas cayeron un 50%. Es necesario trabajar para revertir esta situación de caída.
El comercio exterior de plantas de frutilla es bastante errático, ya que los mercados y los volúmenes varían de un año al otro, dando la impresión de que Argentina es un proveedor secundario que cubre la faltante de plantines cuando los proveedores primarios tienen problemas. Chile es un respetable competidor y podría ganar espacio con rapidez. Ambos países compiten en la provisión de plantas a Brasil, donde el sector frutillero está en franco crecimiento.

Los estándares
Posiblemente las frutillas argentinas cumplen satisfactoriamente con los estándares de calidad que el mercado internacional reclama, no así las plantas de frutilla. Factores como contenido de hidratos de carbono en raíces y corona, calibre del plantín y estado fitosanitario integran el concepto básico de calidad.
El sector viverista está trabajando en su reorganización, en el mejoramiento de la calidad y en la eliminación de la producción ilegal de plantas, estimada en un 30%. El rol del Estado es clave y debería centrarse en contribuir al cumplimiento de este proceso. La preservación de la sanidad de las zonas viverísticas es un compromiso de todos.

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