La producción depende de la calidad del plantín
"La producción de frutilla se sustenta en la disponibilidad de plantines frescos y buenos a inicio del otoño; el éxito de una plantación requiere de plantines vigorosos y de elevada calidad sanitaria, y esto se logra con plantines obtenidos en zonas de altas latitudes", sostuvo el ingeniero Daniel Kirschbaum del INTA Famaillá, al dialogar con el Suplemento Rural LA GACETA.
El vigor de un plantín depende del origen, de la variedad y de las características del vivero que lo produce que, preferentemente, debe ubicarse en zonas de elevadas latitudes, es decir de climas más frescos, explicó el experto. "Ese plantín necesita de una adecuada acumulación de horas de frío de entre 0ºC y 7 ºC, para acumular reservas en las zonas de la corona y las raíces que servirán, a la nueva planta, para alimentarse durante las primeras etapas de su implantación", indicó.
Por otra parte -agregó-, "en las (zonas productoras de plantines) altas altitudes la presencia de enfermedades es menor, con lo que se confiere -además- una mejor sanidad a la planta madre".
Las reservas se trasladan desde la parte aérea hacia la corona, y cuanto más horas frío acumulen mayor producción de reservas habrá -expresadas en hidratos de carbono- en la zona de la corona, describió el experto.
Una variedad "Camarosa" con cero hora de frío puede producir 295 grs de fruta por planta, mientras que esa misma planta con 250 hora de frío puede alcanzar más de 450 gramos de fruta por planta. "El frío es un factor que influye directamente en el vigor del plantín", afirmó. "Los hidratos de carbono generan más raíces, las que absorberán más agua y más nutrientes para un adecuado desarrollo vegetativo y reproductivo de la nueva plantación", indicó.
Por otra parte, en las zonas de altas latitudes se produce una gran cantidad de almidón que se acumula en las células parenquimáticas, en forma de reservas, que serán mayores cuanto más horas de frío existan. Un buen plantín deberá tener una corona grande con una adecuada acumulación de reservas, concluyó.
Dos variedades compiten ser líderes del mercado
"La actividad frutillera tuvo un fuerte crecimiento en la Argentina en los últimos cinco años, sobre todo en lo que respecta a la variedad Camarosa, en donde observé un muy buen manejo de los viveros productores de plantines, de las variedades y del paquete tecnológico utilizado por los productores locales", sostuvo el doctor Kirk Larson, investigador de la Universidad de California, Estados Unidos.
En la casa de estudios, una de las principales líneas de investigación se centra en la obtención de nuevos cultivares de frutilla, que primero son probadas en los campos de la universidad, luego de los productores y, si todo va bien, la lanzan al mundo otorgando la licencia de la comercialización a empresas frutilleras de primer nivel mundial.
California -destacó Larson- posee muchos climas y suelos y esto nos permite obtener una gran diversidad de germoplasmas, en donde sobresale -siempre- alguna variedad que termina siendo la sensación, no tan sólo en EEUU sino en el mundo entero.
Eso es lo que ocurrió años atrás con la variedad "Camarosa", que hoy es la primera en cultivo en el mundo; en estos momentos están tratando de hacer lo mismo con la variedad Ventana, que posee cualidades superiores a la "Camarosa".
Este último año están presentando en el mundo una nueva variedad comercial de frutilla, muy precoz y comercialmente excelente: la variedad Ventana.
Proviene de un cruzamiento realizado en la Universidad de California en 1996 y liberada al mercado norteamericano en 2001. Es una variedad precoz, de alto rendimiento, de gran adaptabilidad a diferentes climas y de elevada calidad. "La fruta de Ventana es de un sabor muy agradable, firme y de forma cónica, que es lo que pide el mercado", destacó Larson. No obstante -aclaró- es una variedad nueva que se va imponiendo de a poco.
La Camarosa representa el 50% de la superficie cultivada en el mundo; es la variedad número 1, pero "produce mucha fruta deforme que no sirve para ser comercializada como fresco, por lo que se debe industrializar, obteniéndose -por consiguiente- menor precio por la fruta", señaló.
En California, algunos productores reemplazaron el 100% de sus variedades y hoy cultivan sólo Ventana que, siendo su fruta menos firme que la Camarosa, es de mejor tamaño, más sabrosa y menos deformada, advirtió. Este nuevo cultivar, además de ser precoz, es de una producción inicial mayor y de gran producción a lo largo del ciclo del cultivo.














