La contracción de los precios internacionales de la oleaginosa, el encarecimiento de los insumos usados en su producción y la recuperación de los precios de la hacienda estaban generando que el margen bruto de la ganadería resultara mayor que el de la soja en la zona de referencia y en términos generales.
Con estos datos, el CICCRA afirma que es dable esperar que este factor se refleje en el corto plazo en la recuperación de las existencias vacunas. A partir de ello, la entidad profundizó el tema.
"En particular, nos preocupamos por el rendimiento sobre el capital invertido y no sólo por el margen bruto. Se toma el riesgo asociado a cada una de las dos actividades, es decir la variabilidad de los rendimientos históricos. En la soja, si se incluyen gastos de administración de siembra y en técnicos, y se considera un rinde promedio de 18 qq/ha. (a un precio de 155 U$S/tn.), se logra un margen bruto de 57,9 U$S/ha. y un margen antes de Ganancias de 40,7 U$S/ha. El capital invertido llega a 159,4 U$S/ha. De manera que la rentabilidad sobre el capital invertido es de un 25,6%. Si se mantiene constante el rendimiento y el precio, se reduce en 10 U$S/t, la rentabilidad cae a 15,6% y el margen bruto a 24,8 U$S/t. Es decir, que una reducción del 7% en el precio de la soja genera una caída del 39,1% en el margen y una contracción de igual magnitud en la rentabilidad sobre el capital invertido", según el CICCRA.
Y agrega: "si se mantienen los escenarios de precios para la soja y el rinde se reduce a 14 qq/ha, el margen y la rentabilidad se vuelven negativos. El rinde de recupero (margen y rendimiento cero) se ubica en 15,4 qq/ha. En el caso de la cría, si se plantea 0,5 vacas/ha, una inversión en hacienda de 178 U$S/ha, un destete del 80% y precios en los niveles actuales, se obtiene un margen bruto de 36,2 U$S/ha y una rentabilidad sobre el capital invertido en hacienda del 19,6%. Si se aumenta la carga a 0,7 vacas/ha y un destete del 85%, se obtiene una rentabilidad del 24,5%. Asimismo, si se considera un aumento de 10% en los precios y se mantiene el planteo base, se obtiene una rentabilidad del 22,4%.
Sigue creciendo la exportación de cortes bovinos
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) certificó exportaciones de carnes argentinas por 340.141 toneladas y U$S 762,8 millones, entre cortes Hilton, carnes frescas, carnes procesadas y menudencias y vísceras. Superan así en divisas a los envíos de todo 2003, cuando se registraron exportaciones por 379.366 toneladas y U$S 694 millones.
De acuerdo con los datos registrados por el SENASA, del total de envíos entre enero-septiembre de este año, los cortes Hilton hacia la Unión Europea sumaron 21.975 t por un valor de U$S 159,5 millones, que equivale a un crecimiento del 18% en divisas respeto de los envíos de igual periodo de 2003.
Las exportaciones de carnes frescas enfriadas y congeladas -no Hilton- alcanzaron las 203.665 t por un valor de U$S 421,4 millones. En tanto que se exportaron 44.585 t de carnes procesadas, por U$S 119,2 millones. El organismo sanitario, además, certificó la exportación de 69.916 t de menudencias y vísceras por U$S 62,7 millones. Los cortes Hilton tuvieron como principal destino Alemania, hacia donde se exportaron 12.378 t por U$S 89,2 millones. El producto también se envió a Holanda (3.154 t); Gran Bretaña (2.981 t), e Italia (2.402 t), entre otros mercados.
Durante este periodo, Rusia fue el primer importador de carnes frescas bovinas con 56.434 t por U$S 86,6 millones. En tanto, el principal destino de las carnes procesadas entre enero-septiembre fue EEUU (20.482 t, por U$S 60,6 millones).














