03 Noviembre 2006
La producción total de cítricos en los países del área mediterránea alcanzará los 19,2 millones de toneladas en la campaña 2006-2007. Casi siete millones corresponderán a exportaciones, según el Comité de Enlace de la Citricultura Mediterránea (CLAM), informó esta semana el noticiero citrícola español Infocitrus. Esos datos del CLAM incluyen las previsiones de producción de España, de Francia, de Italia, de Grecia, de Turquía, de Israel, de Egipto, de Túnez, de Argelia y de Marruecos para esta campaña. Esas previsiones apuntan a un incremento del 6% frente a la campaña anterior.
Octavio Ramón, secretario general de esta organización, explicó esta semana que en la Asamblea General del CLAM celebrada este mes en Atenas se constató el alza de las exportaciones (de casi un 10%), al igual que el de la producción en casi un millón de toneladas.
Ramón atribuyó estos números al fuerte incremento de la cosecha española, que recupera su nivel normal frente a la campaña anterior.
Pese a los datos, el secretario general también habló de la preocupación general que existe en el sector citrícola y de la necesidad de que el crecimiento de la producción vaya aparejado al avance del consumo, especialmente en mercados potenciales como los de Europa central y oriental. En el Viejo Mundo se consume una tercera parte de la producción mundial de cítricos y Ramón insistió en la necesidad de impulsar y desarrollar nuevos mercados en las áreas que ofrecen un potencial de crecimiento para dar estabilidad al sector. En cuanto a las variedades, la producción de naranjas en estos países del Mediterráneo se calcula que ascenderá a más de 10,4 millones de toneladas esta campaña. La segunda cosecha en importancia será la de mandarinas, con un total de más de 5,3 millones de toneladas.
La producción de limones contabilizará en torno a 2,8 millones de toneladas; mientras que la de pomelos será de casi 540.000 toneladas.
Finalmente, cabe comentar que la campaña citrícola española no comenzó bien. Los bajos precios que están dispuestos a pagar por la fruta los consumidores y la falta de demanda en frescos llevó a que los márgenes pactados no cubran las expectativas de los productores, quienes ya plantearon sus quejas al gobierno español y a Bruselas.
Octavio Ramón, secretario general de esta organización, explicó esta semana que en la Asamblea General del CLAM celebrada este mes en Atenas se constató el alza de las exportaciones (de casi un 10%), al igual que el de la producción en casi un millón de toneladas.
Ramón atribuyó estos números al fuerte incremento de la cosecha española, que recupera su nivel normal frente a la campaña anterior.
Pese a los datos, el secretario general también habló de la preocupación general que existe en el sector citrícola y de la necesidad de que el crecimiento de la producción vaya aparejado al avance del consumo, especialmente en mercados potenciales como los de Europa central y oriental. En el Viejo Mundo se consume una tercera parte de la producción mundial de cítricos y Ramón insistió en la necesidad de impulsar y desarrollar nuevos mercados en las áreas que ofrecen un potencial de crecimiento para dar estabilidad al sector. En cuanto a las variedades, la producción de naranjas en estos países del Mediterráneo se calcula que ascenderá a más de 10,4 millones de toneladas esta campaña. La segunda cosecha en importancia será la de mandarinas, con un total de más de 5,3 millones de toneladas.
La producción de limones contabilizará en torno a 2,8 millones de toneladas; mientras que la de pomelos será de casi 540.000 toneladas.
Finalmente, cabe comentar que la campaña citrícola española no comenzó bien. Los bajos precios que están dispuestos a pagar por la fruta los consumidores y la falta de demanda en frescos llevó a que los márgenes pactados no cubran las expectativas de los productores, quienes ya plantearon sus quejas al gobierno español y a Bruselas.















