10 Noviembre 2006
Gastón Campopiano Armayor es abogado consultor en biocombustibles de la Fundación para el Desarrollo, becario de la Fundación Universitaria del Río de la Plata (FURP) y habló sobre "El futuro de los biocombustibles" en las jornadas "Todo Soja 2006" que se realizaron recientemente en la Sociedad Rural de Tucumán (SRT).
El especialista sostuvo que son diversos los síntomas que se avizoran en el país, para entender que estamos en presencia de una crisis energética. "Referirse a la misma, no significa ser un detractor del Gobierno, la solución tampoco pasa con politizar la expresión", opinó. "Vale bien, como primera medida desde el Gobierno, reconocerla y, como segundo punto, avanzar hacia posibles soluciones", dijo. "El país es un estado dependiente hidrocarburíficamente hablando, su matriz energética depende en más de un 85% del gas y del petróleo. Esto nos conduce a la lamentable lectura de que el país, en más de 50 años, fue incapaz de desarrollar una fuente alternativa de energía para contrarrestar esta excesiva dependencia", consideró.
Campopiano sostuvo que la aparición de los biocombustibles es una alternativa para enfrentar esta dependencia, no sólo para ir reemplazando al petróleo, sino para desplegar los "mecanismos de desarrollo limpio (MDL)", fuentes de energía más limpias y saludables para el medio ambiente.
Mencionó que la Argentina sancionó su Ley de Biocombustibles en mayo pasado, siendo su reglamentación una verdadera incógnita. "Esto dificulta y crea incertidumbre entre los interesados en su explotación", advirtió. La norma prevé que la totalidad de los combustibles a partir del año 2.010 serán cortados con biocombustibles en un 5%, ya sea con biodiesel, bioetanol o biogas.
De todas formas, "con las irregularidades e incógnitas que puede generar, la sanción de la normativa es una muestra cabal de que Argentina pretende avanzar hacia la producción de combustibles biodegradables", dijo.
El especialista sostuvo que son diversos los síntomas que se avizoran en el país, para entender que estamos en presencia de una crisis energética. "Referirse a la misma, no significa ser un detractor del Gobierno, la solución tampoco pasa con politizar la expresión", opinó. "Vale bien, como primera medida desde el Gobierno, reconocerla y, como segundo punto, avanzar hacia posibles soluciones", dijo. "El país es un estado dependiente hidrocarburíficamente hablando, su matriz energética depende en más de un 85% del gas y del petróleo. Esto nos conduce a la lamentable lectura de que el país, en más de 50 años, fue incapaz de desarrollar una fuente alternativa de energía para contrarrestar esta excesiva dependencia", consideró.
Campopiano sostuvo que la aparición de los biocombustibles es una alternativa para enfrentar esta dependencia, no sólo para ir reemplazando al petróleo, sino para desplegar los "mecanismos de desarrollo limpio (MDL)", fuentes de energía más limpias y saludables para el medio ambiente.
Mencionó que la Argentina sancionó su Ley de Biocombustibles en mayo pasado, siendo su reglamentación una verdadera incógnita. "Esto dificulta y crea incertidumbre entre los interesados en su explotación", advirtió. La norma prevé que la totalidad de los combustibles a partir del año 2.010 serán cortados con biocombustibles en un 5%, ya sea con biodiesel, bioetanol o biogas.
De todas formas, "con las irregularidades e incógnitas que puede generar, la sanción de la normativa es una muestra cabal de que Argentina pretende avanzar hacia la producción de combustibles biodegradables", dijo.















