17 Noviembre 2006
"Una de las plagas de mayor importancia por el daño económico que produce en los cítricos es el ácaro blanco Polyphagotarsonemus latus (Banks). Como su nombre lo indica, es sumamente polífago (necesita mucho alimento), y ataca a la papa, al poroto, al pimiento, entre otros cultivos, además de los cítricos", explicó a LA GACETA Rural Augusto Casmuz, de la sección Zoología Agrícola de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC).
El ácaro es muy pequeño (0,1 a 0,3 mm) y presenta un marcado dimorfismo sexual. La hembra es más grande y robusta; el macho, en cambio, es más pequeño y presenta el cuarto par de patas en forma de pinza, para poder transportar a las pupas (estado inmóvil entre larva y adulto) y poder sujetar a la hembra durante la cópula. La coloración de ambos sexos es blanquecina a amarillenta.
Los huevos son de forma esférica y convexa, adornados con formaciones circulares dispuestas en filas longitudinales. Los huevos son depositados en las depresiones de las celdillas de los frutos y en el envés de las hojas. Con condiciones ambientales óptimas puede cumplir su ciclo en siete días. Es una plaga muy explosiva, remarcó el experto.
El ácaro blanco se desarrolla preferentemente en el envés de las hojas tiernas o en las partes más protegidas de los frutos inmaduros (hasta 4 cm de diámetro), donde encuentra las condiciones óptimas de humedad, de sombra y de alimentación para su desarrollo. Además, apuntó Casmuz, se presenta precedido de tiempo caluroso pero, sobre todo, muy húmedo. En el pedemonte aparece en octubre, según la ocurrencia de lluvias, y se mantiene en la planta hasta que se inician los días de baja temperatura y humedad, que coinciden con el invierno.
El ácaro es muy pequeño (0,1 a 0,3 mm) y presenta un marcado dimorfismo sexual. La hembra es más grande y robusta; el macho, en cambio, es más pequeño y presenta el cuarto par de patas en forma de pinza, para poder transportar a las pupas (estado inmóvil entre larva y adulto) y poder sujetar a la hembra durante la cópula. La coloración de ambos sexos es blanquecina a amarillenta.
Los huevos son de forma esférica y convexa, adornados con formaciones circulares dispuestas en filas longitudinales. Los huevos son depositados en las depresiones de las celdillas de los frutos y en el envés de las hojas. Con condiciones ambientales óptimas puede cumplir su ciclo en siete días. Es una plaga muy explosiva, remarcó el experto.
El ácaro blanco se desarrolla preferentemente en el envés de las hojas tiernas o en las partes más protegidas de los frutos inmaduros (hasta 4 cm de diámetro), donde encuentra las condiciones óptimas de humedad, de sombra y de alimentación para su desarrollo. Además, apuntó Casmuz, se presenta precedido de tiempo caluroso pero, sobre todo, muy húmedo. En el pedemonte aparece en octubre, según la ocurrencia de lluvias, y se mantiene en la planta hasta que se inician los días de baja temperatura y humedad, que coinciden con el invierno.















