Somos responsables de proteger el medio ambiente

Reporte rural por Gustavo Frías Silva, sección rural. Las políticas que hoy se definan generarán resultados con el paso de los años, pero hay que actuar antes de que los perjuicios sean mayores.

17 Noviembre 2006
Los problemas que diariamente se observan en diferentes espacios ambientales de la provincia generan una fuerte preocupación en toda la población.
Los efluentes industriales y humanos -tanto líquidos como sólidos- y la polución atmosférica, impactan con gravedad en la provincia, preferentemente en el área industrial de Tucumán.
Lo que hoy vemos no sólo nos afecta peligrosamente a todos, sino también los derechos de las generaciones futuras, por lo que debemos tener conciencia suficiente para no dejar a nuestros hijos y nietos graves problemas ambientales.
La situación en la cual hoy vivimos no es por efecto de acciones recientes, sino que se dio por el mal uso de los recursos y por un desmanejo total del ambiente desde mucho tiempo atrás.
Esto impone, a las claras, que las soluciones a los problemas ambientales deben ser estudiados, planificados y las soluciones aplicadas durante largos períodos, para poder cambiar la actual situación de crisis.
Todas las soluciones que se puedan implementar en la actualidad tendrán resultados en el futuro y no de forma inmediata, explicó con claridad la Dirección de Flora, Fauna Silvestre y Suelos de la provincia, por lo que la responsabilidad es de todos.
Es cierto que el control de las actividades productivas en todo lo referente al medio ambiente es una cuestión del Estado provincial, pero lo real es que el Estado somos todos.
Es muy fácil echar la culpa al Estado por la contaminación ambiental existente en todos sus aspectos. Pero la responsabilidad es de todos, y esto es lo que debemos entender.
Los productores agropecuarios, desde sus lugares de trabajo, deben velar para respetar el ambiente utilizando todas las herramientas disponibles para lograr el menor impacto al medio.
El uso de labranza mínima, labranza cero, sistematización de pequeñas cuencas y de los lotes sembrados, rotaciones planificadas a largo plazo, uso eficiente de agroquímicos, productos de bajo impacto ambiental y de uso permitido, manejo integrado de plagas, desmontes autorizados y planificación productiva a largo plazo, son algunas de las herramientas que se encuentran al alcance de la mano del productor, y nuestra obligación es aplicarlas como corresponde.
En la provincia existen todas las leyes posibles de generar para realizar la correcta protección del medio ambiente y, en algunos casos, existen normativas que seguramente están en exceso.
El tema pasa sólo por hacerlas cumplir como corresponde y esa sí es obligación primaria del Estado provincial. Pero no hay dudas de que cada uno de nosotros, desde su ámbito de trabajo, está también obligado a cumplirlas.
La época de zafra azucarera y citrícola muestra cuál es la actual situación ambiental local, mientras que la época estival nos muestra los riesgos que tenemos por el desmanejo existente en las cuencas de altura y por la depredación de los bosques naturales del pedemonte.
Un aspecto fundamental que sí es expresado elocuentemente en el informe de la Dirección de Fauna de la provincia, es que la afectación antrópica del pedemonte es grave ya que afecta una importante área de infiltración y recarga de las napas de agua provincial, donde la causa principal se origina en el mal uso que la ganadería hace de esas áreas.
Es real que la actividad ganadera de esas zonas, en general es realizada por productores de escasos recursos y con una excesiva carga animal, que se asienta en la cuenca alta y media de la región pedemontana. Este aspecto y otros muchos que suceden en los sectores agroproductivos provinciales generan inconvenientes ambientales por el mal uso de los medios disponibles.
Repetimos siempre desde esta columna, que es responsabilidad de todos el cuidado del ambiente para hoy y para el futuro.

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