15 Junio 2007
A una semana del fuerte descenso de la temperatura en Tucumán, se realizó un reconocimiento en los cañaverales, a los fines de verificar si el fenómeno produjo daños. Ese informe fue elaborado por el ingeniero Roberto A. Sopena, del Grupo Caña de Azúcar, del INTA EEA Famaillá.
Se realizaron observaciones sobre el follaje, el estado del brote guía y entrenudos molibles y no molibles en las principales variedades cultivadas. Para situarse en la particularidad de la caña de azúcar, las heladas registradas se pueden considerar de tipo leve, en general y para casi todo el sector cultivado en la provincia. Pese a ello se detectaron diferencias entre zonas y también entre variedades que expresaron una respuesta diferencial al frío.
Las zonas en donde se constataron los diferentes niveles de daños son: La Ramada; Los Ralos; Macomitas, en el sector Noreste, y Santa Bárbara; Los Córdoba y La Invernada, en el sector sur; fueron las más afectadas. Se pudo verificar muerte del brote guía y deterioro de dos entrenudos no molibles o que no completaron su desarrollo al momento del fenómeno. También la helada afectó el follaje en variedades más sensibles, en especial en el tercio superior.
En el resto de las localidades analizadas, como Famaillá, Simoca, Trinidad, El Bracho, Ranchillos, Bella Vista, León Rougés y Río Colorado se observaron daños menores, con muerte de brote guía y un solo entrenudo no molible afectado.
En las localidades más protegidas como Lules, Santa Lucía, Fronterita y Santa Ana los daños fueron menores: sólo se verificó muerte del brote guía.
Entre las variedades analizadas, la más sensible resultó TucCP 77-42, y se verificó incluso en localidades del noreste, un entrenudo molible con deterioro. La variedad CP 65-357 presenta daño evidente en el brote guía, y también en uno a dos entrenudos no molibles. La LCP 85-384 y la RA 87-3 muestran un aceptable nivel de tolerancia al frío.
De acuerdo con lo observado hasta ahora, los daños registrados no son significativos, pero la condición del cañaveral y su estado actual puede incidir sobre el eventual efecto de nuevas heladas que puedan registrarse en los próximos días.
Se realizaron observaciones sobre el follaje, el estado del brote guía y entrenudos molibles y no molibles en las principales variedades cultivadas. Para situarse en la particularidad de la caña de azúcar, las heladas registradas se pueden considerar de tipo leve, en general y para casi todo el sector cultivado en la provincia. Pese a ello se detectaron diferencias entre zonas y también entre variedades que expresaron una respuesta diferencial al frío.
Las zonas en donde se constataron los diferentes niveles de daños son: La Ramada; Los Ralos; Macomitas, en el sector Noreste, y Santa Bárbara; Los Córdoba y La Invernada, en el sector sur; fueron las más afectadas. Se pudo verificar muerte del brote guía y deterioro de dos entrenudos no molibles o que no completaron su desarrollo al momento del fenómeno. También la helada afectó el follaje en variedades más sensibles, en especial en el tercio superior.
En el resto de las localidades analizadas, como Famaillá, Simoca, Trinidad, El Bracho, Ranchillos, Bella Vista, León Rougés y Río Colorado se observaron daños menores, con muerte de brote guía y un solo entrenudo no molible afectado.
En las localidades más protegidas como Lules, Santa Lucía, Fronterita y Santa Ana los daños fueron menores: sólo se verificó muerte del brote guía.
Entre las variedades analizadas, la más sensible resultó TucCP 77-42, y se verificó incluso en localidades del noreste, un entrenudo molible con deterioro. La variedad CP 65-357 presenta daño evidente en el brote guía, y también en uno a dos entrenudos no molibles. La LCP 85-384 y la RA 87-3 muestran un aceptable nivel de tolerancia al frío.
De acuerdo con lo observado hasta ahora, los daños registrados no son significativos, pero la condición del cañaveral y su estado actual puede incidir sobre el eventual efecto de nuevas heladas que puedan registrarse en los próximos días.















