17 Agosto 2007
NOCIVO. La etapa de desarrollo del fruto se retrasó por el intenso frio. ARCHIVO LA GACETA
Si bien la frutilla es una especie originaria de zonas templadas a templadas-frías, y en consecuencia está adaptada a la exposición de grados bajo cero, los órganos reproductivos de la planta presentan diferentes grados de susceptibilidad a las temperaturas negativas. Así explicó a LA GACETA Rural, a través de un informe especial, el equipo técnico dedicado al cultivo de la frutilla de la Estación Experimental Agrícola del INTA Famaillá.
Los profesionales apuntaron que también varía la incidencia de las heladas según el estadío de desarrollo de los órganos reproductivos, como así también de la intensidad y duración del fenómeno meteorológico.
De esta manera, las flores abiertas y algunos estadíos avanzados de maduración del fruto, en los cuales el contenido de agua alcanzó cierta significación (recordemos que en un fruto maduro de frutilla el 90-92% de su peso es agua), constituyen los momentos de mayor susceptibilidad a las heladas por parte de este órgano.
Las heladas de julio/agosto de 2007 dañaron plantaciones de frutilla ubicadas en el pedemonte y al oeste de la llanura deprimida no salina, que en su conjunto constituyen las superficies donde se asienta casi la totalidad del área frutillera tucumana.
El equipo de técnicos del INTA observó daños totales en flores y parciales en fruta. Para comparar la dimensión del daño, subrayaron que solamente con las heladas de la semana del 9 de Julio se perdieron aproximadamente 200 gramos de fruta por planta en la época de primicia. En esos momentos los precios del mercado eran excelentes.
Esta cifra cobra mayor magnitud si se considera que la superficie plantada con frutilla en Tucumán ronda las 650 hectáreas, con casi 50.000 plantas por hectárea.
Toda la superficie frutillera provincial fue afectada en distinto grado por el frío. En el caso de los lotes experimentales de frutilla de la EEA Famaillá del INTA, las pérdidas fueron severas. Las heladas alcanzaron valores de 8ºC bajo cero durante ocho horas, a nivel del suelo. En menor medida, pero produciendo importantes daños, el fenómeno también afectó las parcelas demostrativas y experimentales del INTA en el Centro de Experimentación Adaptativa de Lules (CEAL, convenio INTA-Municipalidad de Lules).
La helada comprometió frutos que ya estaban próximos a ser cosechados pero también toda una camada de flores y de frutos que iban a alcanzar su madurez entre una y tres semanas.
Se identificaron más de 15 síntomas distintos de daño por helada en flores y en frutos, dando lugar a un registro de frutos no cuajados como también de frutos aberrantes (ver fotos).
Sin embargo, no es necesario una helada para que la planta de frutilla se vea afectada, pues esta especie tiene problemas de polinización a temperaturas inferiores a los 15ºC.
Ante estos acontecimientos, los agricultores frutilleros se quedaron sin su cosecha inmediata y también la mediata. Por varios días, la planta no pudo retomar el ritmo de desarrollo productivo anterior a la ocurrencia de las heladas.
Debido al fenómeno climático, Tucumán perdió las ventajas del mercado primicia y varias toneladas de frutilla. De ahora en más, la producción de frutilla del Jardín de la República se atomizará con la del resto de las zonas productoras del país, y encontrará, como lógica consecuencia, precios bajo en el mercado interno de consumo de fruta fresca.
Cabe aclarar que Tucumán es uno de los principales polos frutilleros del país, destacándose la producción de fruta fresca y aquella con destino industrial, todas de excelente calidad.
Los profesionales apuntaron que también varía la incidencia de las heladas según el estadío de desarrollo de los órganos reproductivos, como así también de la intensidad y duración del fenómeno meteorológico.
De esta manera, las flores abiertas y algunos estadíos avanzados de maduración del fruto, en los cuales el contenido de agua alcanzó cierta significación (recordemos que en un fruto maduro de frutilla el 90-92% de su peso es agua), constituyen los momentos de mayor susceptibilidad a las heladas por parte de este órgano.
Las heladas de julio/agosto de 2007 dañaron plantaciones de frutilla ubicadas en el pedemonte y al oeste de la llanura deprimida no salina, que en su conjunto constituyen las superficies donde se asienta casi la totalidad del área frutillera tucumana.
El equipo de técnicos del INTA observó daños totales en flores y parciales en fruta. Para comparar la dimensión del daño, subrayaron que solamente con las heladas de la semana del 9 de Julio se perdieron aproximadamente 200 gramos de fruta por planta en la época de primicia. En esos momentos los precios del mercado eran excelentes.
Esta cifra cobra mayor magnitud si se considera que la superficie plantada con frutilla en Tucumán ronda las 650 hectáreas, con casi 50.000 plantas por hectárea.
Toda la superficie frutillera provincial fue afectada en distinto grado por el frío. En el caso de los lotes experimentales de frutilla de la EEA Famaillá del INTA, las pérdidas fueron severas. Las heladas alcanzaron valores de 8ºC bajo cero durante ocho horas, a nivel del suelo. En menor medida, pero produciendo importantes daños, el fenómeno también afectó las parcelas demostrativas y experimentales del INTA en el Centro de Experimentación Adaptativa de Lules (CEAL, convenio INTA-Municipalidad de Lules).
La helada comprometió frutos que ya estaban próximos a ser cosechados pero también toda una camada de flores y de frutos que iban a alcanzar su madurez entre una y tres semanas.
Se identificaron más de 15 síntomas distintos de daño por helada en flores y en frutos, dando lugar a un registro de frutos no cuajados como también de frutos aberrantes (ver fotos).
Sin embargo, no es necesario una helada para que la planta de frutilla se vea afectada, pues esta especie tiene problemas de polinización a temperaturas inferiores a los 15ºC.
Ante estos acontecimientos, los agricultores frutilleros se quedaron sin su cosecha inmediata y también la mediata. Por varios días, la planta no pudo retomar el ritmo de desarrollo productivo anterior a la ocurrencia de las heladas.
Debido al fenómeno climático, Tucumán perdió las ventajas del mercado primicia y varias toneladas de frutilla. De ahora en más, la producción de frutilla del Jardín de la República se atomizará con la del resto de las zonas productoras del país, y encontrará, como lógica consecuencia, precios bajo en el mercado interno de consumo de fruta fresca.
Cabe aclarar que Tucumán es uno de los principales polos frutilleros del país, destacándose la producción de fruta fresca y aquella con destino industrial, todas de excelente calidad.











