26 Octubre 2007
El domingo se define, además del rumbo político, el futuro del campo argentino
Cristina Fernández fue la única candidata que faltó al convite de la SRA. Ella y el Gobierno nacional mantienen una vieja enemistad con la dirigencia. Por Ernesto José Caram - Sección Rural.
ANHELO. El sector agropecuario argentino quiere hacer sentir, con su voto, la disconformidad que existe con las políticas públicas hacia el sector. ARCHIVO LA GACETA
A lo largo de las últimas semanas, la Sociedad Rural Argentina invitó a los principales candidatos a Presidente a debatir en su sede sobre las principales políticas agropecuarias que implementarían para la actividad, en caso de ganar el domingo. No es un hecho aislado comentar que la única candidata que no participó fue la oficialista Cristina de Kirchner, que ni siquiera respondió a la invitación ruralista. La actitud seguramente no respondió a que no hubiera sabido explicar sobre la inquietud de la Rural, sino por su vieja enemistad con los dirigentes del sector.
A lo largo de los últimos años y luego de la salida de la crisis institucional de fines de 2001, las políticas oficialistas siempre se tejieron dejando al margen la opinión de los hombres de campo. Tanto Eduardo Duhalde, en su momento, como el propio Néstor Kirchner en la actualidad (con Lavagna mediante), consideraron al productor agropecuario como un verdadero adversario al que debían retenerle gran parte de sus ganancias a través de impuestos, a los fines de solventar el costo político y los planes sociales.
Fue así que llegaron a ese objetivo imponiendo impuestos distorsivos, tales como las retenciones a las exportaciones; la prohibición de exportar determinados productos agropecuarios (carne, trigo, leche); el incremento de los costos energéticos; la regulación de precios; la fuerte presión impositiva;, entre otros.
Estas políticas se convirtieron en un freno para el crecimiento de gran parte de las economías regionales del país y le hicieron perder a vastos sectores del quehacer productivo su competitividad frente a la actividad del mundo entero. Y si bien es cierto que otros sectores exportadores como la soja experimentaron un gran despegue, fue gracias a la coyuntura internacional de precios altos en esos commodities.
Ricardo López Murphy aseguró que en caso de ganar, de la mano del campo conseguirá elevar el ingreso per cápita de los u$s 7.000 anuales actuales a u$s 23.000, como tiene España, en sólo una generación.
Por otra parte, propuso una eliminación paulatina de las retenciones, con un cronograma que se ajustará según las posibilidades fiscales, y puso un marcado énfasis en devolver a los inversores la seguridad jurídica y de las personas.
A su turno, Alberto Rodríguez Saá prometió eliminar las retenciones, pero además hizo referencia a la importancia que le dará a la obra pública y puso como ejemplo la construcción de autopistas encaradas en su provincia, San Luis.
Jorge Sobisch aseguró que el sistema impositivo necesita una reforma, dentro de la cual deben desaparecer las retenciones. Propuso mirar el país desde un punto de vista integral, generando áreas productivas donde el Estado esté presente. Su idea es homogeneizar el crecimiento, con equidad en todo el país y aportar valor agregado a la producción con créditos beneficiosos para actividades productivas. También invertirá en infraestructura.
Roberto Lavagna, en tanto, consultado sobre qué planea hacer con los derechos de exportación, adelantó que para algunos productos deberá pensarse en ir hacia una disminución e incluso, en algunos casos, la eliminación lisa y llana de las retenciones. No hay que olvidar que fue él quien las originó cuando fue Ministro de Economía.
Diferenció a las producciones de té, tabaco, azúcar, yerba mate, algodón, la ganadería y la actividad láctea que demandan mucha mano de obra, de la producción sojera, que está muy extendida, con muy poca demanda de mano de obra directa y muy buenos precios internacionales. Reconoció que bajo estas mismas circunstancias, con los precios que tiene la soja, no planea hacer modificaciones, aunque desestimó la posibilidad de aumentar las retenciones.
Las retenciones del sector sojero deberán volver al campo a través de inversiones en infraestructura, afirmó.
Finalmente, Elisa Carrió se mostró a favor de eliminar las retenciones a los lácteos y a la carne, en tanto que para la soja fijaría un cronograma para que el impuesto disminuya poco a poco. No piensa incrementarlas, aclaró.
La candidata de la Coalición Cívica se refirió a la extranjerización de la tierra en la Argentina. “Debe haber un registro de propietarios. No me opongo a que los extranjeros compren tierras, pero entonces que vivan en la Argentina. Que sean residentes”, indicó.













