26 Octubre 2007
En el marco de los objetivos específicos del Proyecto Aromáticas de Fruto, se contempla una serie de ensayos tendientes a la obtención de plantines de pimiento para pimentón, con el menor impacto ambiental y baja contaminación ambiental.
El desarrollo de la técnica de almácigos flotantes es conducida por técnicos de INTA vinculados a este proyecto, quienes desde hace más de seis años vienen ajustando la técnica que, en principio, estaba destinada sólo para el cultivo de tabaco. Esa técnica, que permite la obtención de plantines vigorosos, tiene algunos ajustes para esta especie y, bajo determinadas directivas controladas, es transferida a los productores del Valle Calchaquí.
A través de jornadas de capacitación específicas, los productores son los protagonistas del proceso de preparación y del llenado de bandejas, de la siembra y del pregerminado y posterior colocación en piletones que están acondicionados para ese fin. Además, se complementa con el seguimiento durante 45 a 50 días hasta lograr plantines de buen desarrollo.
La técnica de almácigos flotantes surgió como una necesidad de disponer de alternativas para suplantar el uso de bromuro de metilo en las prácticas de desinfección de suelos y como una posibilidad muy adecuada para disponer de plantines de excelencia para la especie pimiento para pimentón.
Esta técnica, si bien es una alternativa de alto costo, es la forma segura de disponer de plantines vigorosos con raíces intactas que, usados en las plantaciones definitivas con coberturas plásticas de suelo, permite obtener plantaciones sin estrés de trasplante y sin pérdidas de material trasplantado, que conllevan a lograr un cultivo de muy buen comportamiento futuro.
La técnica es de fácil aplicación por parte de los productores, que hoy están practicando con ensayos adaptativos en sus lotes de producción y han logrado obtener sus propios plantines, con paquetes de raíces sin dañar y sin alterar el ambiente con el uso de bromuro de metilo en el suelo.La técnica del almácigo flotante que fue promovida por el INTA a nivel Nacional, dentro del programa Pro Ozono (tendiente a eliminar el uso del bromuro de metilo), cobra cada vez más adeptos, sobre todo en los cultivos intensivos, en donde el uso del bromuro está siendo reemplazado en forma paulatina.
El desarrollo de la técnica de almácigos flotantes es conducida por técnicos de INTA vinculados a este proyecto, quienes desde hace más de seis años vienen ajustando la técnica que, en principio, estaba destinada sólo para el cultivo de tabaco. Esa técnica, que permite la obtención de plantines vigorosos, tiene algunos ajustes para esta especie y, bajo determinadas directivas controladas, es transferida a los productores del Valle Calchaquí.
A través de jornadas de capacitación específicas, los productores son los protagonistas del proceso de preparación y del llenado de bandejas, de la siembra y del pregerminado y posterior colocación en piletones que están acondicionados para ese fin. Además, se complementa con el seguimiento durante 45 a 50 días hasta lograr plantines de buen desarrollo.
La técnica de almácigos flotantes surgió como una necesidad de disponer de alternativas para suplantar el uso de bromuro de metilo en las prácticas de desinfección de suelos y como una posibilidad muy adecuada para disponer de plantines de excelencia para la especie pimiento para pimentón.
Esta técnica, si bien es una alternativa de alto costo, es la forma segura de disponer de plantines vigorosos con raíces intactas que, usados en las plantaciones definitivas con coberturas plásticas de suelo, permite obtener plantaciones sin estrés de trasplante y sin pérdidas de material trasplantado, que conllevan a lograr un cultivo de muy buen comportamiento futuro.
La técnica es de fácil aplicación por parte de los productores, que hoy están practicando con ensayos adaptativos en sus lotes de producción y han logrado obtener sus propios plantines, con paquetes de raíces sin dañar y sin alterar el ambiente con el uso de bromuro de metilo en el suelo.La técnica del almácigo flotante que fue promovida por el INTA a nivel Nacional, dentro del programa Pro Ozono (tendiente a eliminar el uso del bromuro de metilo), cobra cada vez más adeptos, sobre todo en los cultivos intensivos, en donde el uso del bromuro está siendo reemplazado en forma paulatina.













