14 Diciembre 2007
El volumen final de azúcar producido en el país llegó a los 2,049 millones de toneladas, registro que representó una disminución del 11,4% respecto de 2006. De todas maneras, en el sector hay conformidad por el éxito en la implementación de nuevas inversiones y tecnologías, tales como cosechadoras de última generación. Los relevamientos realizados al comienzo de la zafra por la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) en Tucumán pronosticaban, a mediados de año, cosechas récord. Sin embargo, la producción final de azúcar no alcanzó los volúmenes esperados en la provincia. Los estimativos que oscilaban entre 1,55 millón y 1,702 millón de toneladas terminaron en 1,279 millón de toneladas debido a la desfavorable condición climática del invierno pasado. La presencia de fuertes heladas produjo el deterioro de la materia prima e imposibilitó una mayor extracción en los niveles de azúcar. Las bajas temperaturas afectaron de manera severa a una gran superficie del cañaveral tucumano, con cifras récord de heladas en las últimas décadas.
En el caso de las provincias de Salta y Jujuy la producción fue de 735.202 toneladas. Al igual que en Tucumán, esta disminución fue provocada por las heladas, que en esta zona fueron las más severas en 20 años. Esta semana finalizó la zafra en los ingenios de Salta y de Jujuy, mientras que en Tucumán había concluido hace 15 días.
El sector azucarero argentino no quedó disconforme con el balance final de la campaña 2007, que dejó como positivo la mejora en la variedad de la caña y los cambios de procesos discontinuos a continuos que llevaron a elevar la productividad de los cañaverales.
En el caso de las provincias de Salta y Jujuy la producción fue de 735.202 toneladas. Al igual que en Tucumán, esta disminución fue provocada por las heladas, que en esta zona fueron las más severas en 20 años. Esta semana finalizó la zafra en los ingenios de Salta y de Jujuy, mientras que en Tucumán había concluido hace 15 días.
El sector azucarero argentino no quedó disconforme con el balance final de la campaña 2007, que dejó como positivo la mejora en la variedad de la caña y los cambios de procesos discontinuos a continuos que llevaron a elevar la productividad de los cañaverales.












