28 Diciembre 2007
CULTIVOS. Los sojeros y el resto de los productores granarios del NOA viven la zozobra de la escasez de combustible para las distintas tareas culturales. ARCHIVO LA GACETA
En Tucumán se está desarrollando la siembra de granos gruesos que, según las estimaciones de la delegación de la Sagpya, cubrirá este año más de 320.000 hectáreas con cultivos de soja en su mayoría, aproximadamente unas 290.000 hectáreas , seguido por los de maíz, de poroto y de sorgo. Además se están realizando tareas de cultivo y de fertilización de caña de azúcar (205.000 hectáreas) y de pulverizaciones y mantenimiento de plantaciones citrícolas (35.000 hectáreas).Toda esta situación conlleva a que los productores tengan que realizar diferentes gastos en insumos necesarios para concretar el inicio del ciclo de producción o de mantenimiento de los cultivos perennes .
En esta columna destacamos hace 15 días atrás el gran aumento que tuvieron otros insumos de gran utilidad para el sector, como los agroquímicos, los fertilizantes, las cargas sociales, las labores tercerizadas y por supuesto el combustible.
La falta de gasoil y los incrementos en su precio perjudica las cuentas de los productores en forma permanente. A ello se suman las retenciones para conformar un “paquete de gastos” que cambian el humor y las expectativas de futuro de los productores, que ven, especialmente los de las zonas marginales del NOA, que no son buenas las noticias sobre la política agropecuaria que propicia el nuevo gobierno de Cristina de Kirchner.
Los problemas de combustibles en cuanto a su disponibilidad y al precio son palpables en esta región, como también en otras zonas del país.
En el área núcleo, el presidente de la Federación de Expendedores de Combustibles y Afines de la Provincia de Buenos Aires, Luis Malchiodi, atribuyó la escasez a la decisión de las petroleras de entregar un 30% menos de combustibles.
Hasta ahora, este desabastecimiento está afectando a las estaciones de servicio del interior del país, pero también podría llegar a la Capital Federal y a los principales centros turísticos de la Argentina.
En la región NOA se observa con preocupación que en surtidor el precio del gasoil oscila desde los $ 2,10 el litro hasta los $ 2,30, y al por mayor, una forma de comprar que tienen los productores, es aún mayor.
Esta es una modalidad de compra de combustible a campo, y cuyo precio no se conoce y siempre es superior al del surtidor, según afirmaron varios productores a LA GACETA Rural.
Los dirigentes del sector de empresarios que explotan las estaciones de servicios afirman que las petroleras están entregando un promedio del 30% menos en cantidad de combustible, y que los clientes ven reflejada esta oferta restringida en los valores del gasoil y de la nafta premiun.
El dirigente porteño Luis Malchiodi aseguró que la escasez de combustible se relaciona con las decisiones arbitrarias que toman algunas empresas que no tienen ningún interés por abastecer el mercado interno.
Esta situación que se vive en todo el país lo único que genera son inconvenientes entre los productores, los abastecedores de combustibles y las empresas de servicios de siembra y pulverizaciones. Principalmente, provoca la tardanza en las labores agrícolas.
Los técnicos especialistas en producción de granos remarcan permanentemente la necesidad de realizar las siembras en fecha y con suelos con suficiente humedad para germinación y esperar nuevas lluvias, y esta tardanza hace que el productor haga todo los contrario.
La incertidumbre en los cultivadores es muy fuerte y este tipo de inconvenientes sigue generando malestar y desaliento, que se potencian con los nuevos incrementos operados en el impuesto inmobiliario provincial, municipal o de comunas rurales que están llegando a los domicilios. Esos incrementos, en muchos casos, son abusivos e inequitativos.
Por eso cabe insistir en la necesidad de aclarar todos estos asuntos en las mesas de negociaciones permanentes, para evitar desgastes que sólo hacen que la actividad agropecuaria regional se resienta en forma permanente y que el único perjudicado sea el país.














