11 Enero 2008
Las excelentes perspectivas de los precios en alza de los mercados internacionales se contraponen a la política de retenciones que agravan la estabilidad del negocio, disminuyendo los márgenes de producción, indicó el coordinador Recso Noa-INTA Hugo Robinet.
“Además debe comentarse la suba y escasez tanto de combustibles como de los insumos necesarios: herbicidas, fertilizantes y agroquímicos en general, como también el aumento lógico en los costos de siembra y pulverizaciones. Esto sin contar cosecha y fletes, que en conjunto provocaron el aumento de los costos de producción en diciembre y, fiel a su estilo de vida, el productor de cultivos de granos comenzó la siembra de los mismos, fundamentalmente soja y en los últimos días del mes el maíz: el fiel compañero de la leguminosa, infaltable en toda planificación productiva, sostenible y sustentable. Por lo expuesto, el sector productivo de granos decidió, como siempre, jugar un partido en condición de local, pero con un artibraje difícil y muy subjetivo”, analizó Robinet.
En cuanto al análisis agronómico a campo, el experto del INTA dijo que si bien las condiciones óptimas de humedad en el perfil de suelo estaban lejos del ideal para asegurar el éxito de la siembra se puede decir que es un año para manejarlo “como a un fórmula uno en pista irregular”.
“En estos momentos ya está sembrada prácticamente el total del área mencionada, con una mayor superficie que corresponde a siembras de los últimos 10 días de diciembre y sólo algunos lotes de manejo especial que pueden quedar para una siembra muy tardía. El estado de estos cultivos es bueno, en algunos casos con estrés por las altas temperaturas ocurridas pero con la bendición de la sabia naturaleza que produjo la ocurrencia de lluvias oportunas en toda el área en cuestión”, dijo.
Medidas preventivas
El productor sabe que luego del nacimiento de las plantas de soja, le espera una lucha sin cuartel contra los enemigos del cultivo, sostuvo Robinet. “Por ejemplo, en algunas áreas aparecieron los famosos gusanos blancos de suelo, ocasionando graves daños en las plantitas recién nacidas, observándose casos extremos de pérdidas en una extensión importante del lote recién germinado. En otros casos se observaron ya serios problemas con el famoso ‘picudo’ (Sternenchus) con quejas por parte del productor que trató la semilla a la siembra con insecticidas específicos para esta plaga y que causa graves daños en las hojas de la plantita de soja”, especificó.
En este punto, el técnico del INTA fue fehaciente. “Atención: se deben monitorear los lotes y tomar la decisión de hacer una aplicación de insecticida si es que el daño así lo indica. De aquí en más, se deben extremar las medidas preventivas de control de insectos, malezas y enfermedades a las cuales el cultivo queda expuesto. Una medida a realizar para lograr la producción esperada es monitorear los cultivos con técnicos especializados en conocimiento de dichos factores bióticos adversos”, recomendó.
“Además debe comentarse la suba y escasez tanto de combustibles como de los insumos necesarios: herbicidas, fertilizantes y agroquímicos en general, como también el aumento lógico en los costos de siembra y pulverizaciones. Esto sin contar cosecha y fletes, que en conjunto provocaron el aumento de los costos de producción en diciembre y, fiel a su estilo de vida, el productor de cultivos de granos comenzó la siembra de los mismos, fundamentalmente soja y en los últimos días del mes el maíz: el fiel compañero de la leguminosa, infaltable en toda planificación productiva, sostenible y sustentable. Por lo expuesto, el sector productivo de granos decidió, como siempre, jugar un partido en condición de local, pero con un artibraje difícil y muy subjetivo”, analizó Robinet.
En cuanto al análisis agronómico a campo, el experto del INTA dijo que si bien las condiciones óptimas de humedad en el perfil de suelo estaban lejos del ideal para asegurar el éxito de la siembra se puede decir que es un año para manejarlo “como a un fórmula uno en pista irregular”.
“En estos momentos ya está sembrada prácticamente el total del área mencionada, con una mayor superficie que corresponde a siembras de los últimos 10 días de diciembre y sólo algunos lotes de manejo especial que pueden quedar para una siembra muy tardía. El estado de estos cultivos es bueno, en algunos casos con estrés por las altas temperaturas ocurridas pero con la bendición de la sabia naturaleza que produjo la ocurrencia de lluvias oportunas en toda el área en cuestión”, dijo.
Medidas preventivas
El productor sabe que luego del nacimiento de las plantas de soja, le espera una lucha sin cuartel contra los enemigos del cultivo, sostuvo Robinet. “Por ejemplo, en algunas áreas aparecieron los famosos gusanos blancos de suelo, ocasionando graves daños en las plantitas recién nacidas, observándose casos extremos de pérdidas en una extensión importante del lote recién germinado. En otros casos se observaron ya serios problemas con el famoso ‘picudo’ (Sternenchus) con quejas por parte del productor que trató la semilla a la siembra con insecticidas específicos para esta plaga y que causa graves daños en las hojas de la plantita de soja”, especificó.
En este punto, el técnico del INTA fue fehaciente. “Atención: se deben monitorear los lotes y tomar la decisión de hacer una aplicación de insecticida si es que el daño así lo indica. De aquí en más, se deben extremar las medidas preventivas de control de insectos, malezas y enfermedades a las cuales el cultivo queda expuesto. Una medida a realizar para lograr la producción esperada es monitorear los cultivos con técnicos especializados en conocimiento de dichos factores bióticos adversos”, recomendó.
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