18 Enero 2008
Si el tiempo acompaña, a la provincia y a la región les espera una campaña excepcional
"El Estado debe tomar conciencia de que un gasto público de la magnitud del actual puede complicar las cosas, si las cosechas no son las esperadas". Por Gustavo Frías Silva - Sección Rural.
BUENAS EXPECTATIVAS. Para este año se aguarda que los ingresos de divisas al país sea muy elevado, debido al alto precio que tiene la soja. FOTO ERNESTO CARAM
Es indudable que si las condiciones climáticas acompañan al productor agropecuario de todo el país las posibilidades de tener nuevamente cosechas récord son grandes. Este probable escenario, sumado al eventual aumento paulatino de los precios internacionales que tenemos, podría provocar ingresos de dinero al país sumamente atractivos.En la región la siembra de soja esta concluida y la del maíz se encuentra muy pronta a su finalización.
Las lluvias en general en la provincia fueron muy irregulares, pero cayeron en el momento que los cultivos los necesitaban. Es por ello que, en general, están en buenas condiciones, excepto algunos lotes, en los cuales se observa una importante falta de humedad y algunos problemas de insectos.
Como habíamos remarcado, si el tiempo acompaña y no tenemos inconvenientes importantes, como las altas temperaturas que están sucediendo o una posible falta de precipitaciones o la aparición de plagas y enfermedades inesperadas, las cosas pueden ir bien para la provincia y para la región en su conjunto.
Diferentes fuentes del sector agropecuario estiman que el aumento de los precios de los comodities aportará al país varios miles de millones de dólares durante la próxima campaña.
Un tercio de ese eventual ingreso irá a las arcas del Gobierno nacional, gracias al incremento en las retenciones, mientras que las dos terceras partes restantes quedarán en poder de los productores, con el cual deberán afrontar todos los costos de producción y comercialización que genera esta actividad.
Con respeto a lo que sucedió en la Argentina en los últimos meses se puede observar que el aumento del gasto público y la crisis financiera mundial complicaron los dos pilares del modelo económico: el superávit fiscal y el superávit comercial, y este aumento dela cotización de los granos, impensable hace poco tiempo por los productores, servirá como un fuerte apoyo monetario al primer año de gestión de Cristina Fernández de Kirchner.
Es indudable que las economías del interior del país recibirán un fuerte impulso como consecuencia del encarecimiento de los commodities primarios, siempre y cuando, insistimos, el clima sea el propicio para que los cultivos lleguen a buen término.
De cualquier forma, esta paulatina mejora de los precios dieron un fuerte impulso a las economías regionales, que se vio reflejado en una mayor actividad y en un consumo regional estimulado.
Asimismo, las perspectivas para invertir mejoraron en el interior del país.
En noviembre pasado, antes de que se acentuara la escalada de precios de los granos, el Estado decidió elevar los derechos de exportación de la soja 27,5% a 35%, incrementando así su participación en la ganancia de la actividad en $ 4.500 millones.
Ahora, se sumarán también $ 3.500 millones que se podrán ir a las arcas estatales debido al aumento de los precios, ya que se quedará con el 35% del incremento del valor de las exportaciones de soja, que rondarán las 48 millones de toneladas.
Estos fondos provenientes de la actividad agropecuaria servirán para apuntalar las alicaídas cuentas públicas, que sufrieron el golpe del año electoral.
El Gobierno sólo consiguió salvar el ejercicio fiscal gracias a los ingresos extraordinarios que generó la reforma previsional, mediante el traspaso de trabajadores a reparto.
Pero en el sector privado, los recursos adicionales de los productores primarios contribuyeron a apuntalar las economías del interior y en diversos rincones del país se llegó a un clima de bonanza impensado hace pocos años, al menos para los productores primarios.
Es indudable que las perspectivas para el futuro del país, con el gran ingreso que tendría de dinero son buenas, pero dependemos de las cosas continúen como ahora y que el clima no nos traicione y que el Estado tome conciencia que un gasto público de tal magnitud como tenemos puede complicar las cosas si las cosechas no son las esperadas.















