27 Junio 2008
Según estimaciones privadas, de los 15.000 establecimientos lecheros que había en 2002, 4.000 pasaron a la historia por la intervención sobre los precios, informó el sitio de noticias agropecuarios “infobaeprofesional.com”.
En este sentido, desde la Asociación de Productores de Leche de la República Argentina, alertaron que, en menos de seis años, el país perdió 4.000 tambos por la intervención del mercado vía precios. De este modo, de los 15.000 establecimientos que se habían censado en 2002, actualmente quedan 11.000, según Manuel Ocampo, gerente de la entidad, quien agregó que sólo el año pasado debieron cerrar sus puertas unas 600 plantas. Ante este escenario, el directivo explicó que lo que más afecta al rubro es la política sectorial: “El problema se inicia con el primer aumento a las retenciones de 2005, y hoy llevamos más de 1.000 días de desaciertos. Lo único que ocurrió hasta ahora fue que se agravó la situación debido al estancamiento en los precios para el productor”. “Tendríamos que estar pensando en aumentar la producción y ocurre todo lo contrario”, agregó.
Por la caída de la producción, y en función de las condiciones de mercado y las restricciones al precio que se le paga al productor, según Ocampo, durante este año los productores van a terminar con los números en rojo. “Durante la zafra de este año, el sector productor primario va a perder entre $4.000 y $5.000 millones. Esto equivale a entre 40 y 50 plantas de leche en polvo de 1 millón de litros que podría duplicar la producción actual”, aseguró.
Ercole Felippa, presidente de la Federación de Cámaras de Comercio Exterior de la República Argentina (Fecacera), coincidió con Ocampo en la cantidad de tambos que debieron ponerle candado a sus puertas. “En el tema de la lechería se cometieron desaciertos en los últimos cuatro o cinco años, que hicieron que muchos productores se retiraran de la actividad para refugiarse en la agricultura que ofrece mayor seguridad; en cuanto a la rentabilidad, es mucho menos compleja, por el paquete tecnológico de semillas transgénicas y siembra directa”, sostuvo Felippa. “La sojización es consecuencia de una falta de políticas integrales para el agro”, dijo.
En este sentido, desde la Asociación de Productores de Leche de la República Argentina, alertaron que, en menos de seis años, el país perdió 4.000 tambos por la intervención del mercado vía precios. De este modo, de los 15.000 establecimientos que se habían censado en 2002, actualmente quedan 11.000, según Manuel Ocampo, gerente de la entidad, quien agregó que sólo el año pasado debieron cerrar sus puertas unas 600 plantas. Ante este escenario, el directivo explicó que lo que más afecta al rubro es la política sectorial: “El problema se inicia con el primer aumento a las retenciones de 2005, y hoy llevamos más de 1.000 días de desaciertos. Lo único que ocurrió hasta ahora fue que se agravó la situación debido al estancamiento en los precios para el productor”. “Tendríamos que estar pensando en aumentar la producción y ocurre todo lo contrario”, agregó.
Por la caída de la producción, y en función de las condiciones de mercado y las restricciones al precio que se le paga al productor, según Ocampo, durante este año los productores van a terminar con los números en rojo. “Durante la zafra de este año, el sector productor primario va a perder entre $4.000 y $5.000 millones. Esto equivale a entre 40 y 50 plantas de leche en polvo de 1 millón de litros que podría duplicar la producción actual”, aseguró.
Ercole Felippa, presidente de la Federación de Cámaras de Comercio Exterior de la República Argentina (Fecacera), coincidió con Ocampo en la cantidad de tambos que debieron ponerle candado a sus puertas. “En el tema de la lechería se cometieron desaciertos en los últimos cuatro o cinco años, que hicieron que muchos productores se retiraran de la actividad para refugiarse en la agricultura que ofrece mayor seguridad; en cuanto a la rentabilidad, es mucho menos compleja, por el paquete tecnológico de semillas transgénicas y siembra directa”, sostuvo Felippa. “La sojización es consecuencia de una falta de políticas integrales para el agro”, dijo.
Lo más popular















