11 Julio 2008
PREVENCION. La sanidad es un aspecto que no debe descuidarse. LA GACETA / GUSTAVO FRIAS SILVA
Uno de los temas abordados por Amparo Martínez Fuentes y Manuel Agustí Fonfría se relacionó con las alteraciones fisiológicas de los citrus. Esto obedece a la dependencia que el desarrollo tiene con las condiciones del medio en el que se crece, en muchos casos, en modificaciones de sus características que reducen su calidad comercial.
Agustí sostuvo que, internamente, los frutos pueden ver afectada su calidad con menor contenido de jugo o alteraciones en la relación azúcar/acidez y, externamente, se pueden obtener frutos deformes. Pero también puede haber alteraciones que provoquen desórdenes o cambios fisiológicos del fruto.
Las alteraciones fisiológicas comprenden un concepto muy amplio de desequilibrios, tanto de origen climático como provocados por el cultivo y la manipulación poscosecha. Las bajas y altas temperaturas, el viento, la humedad muy elevada, los desequilibrios provocados por déficit hídricos, alteraciones nutricionales y las condiciones de conservación, son causa de las alteraciones fisiológicas.
Su estudio y la puesta a punto de técnicas para su control se justifican por la importancia que tiene el sabor en su comercialización del fruto para su consumo en fresco. Esto resulta de gran complejidad, ya que su interacción y la influencia del cultivo dificultan su identificación y verdadero origen.
En esta región es muy conocida la alteración denominada “oleocelosis”, producida por la liberación de aceites esenciales tras la ruptura de las glándulas situadas en la corteza o flavedo. Estos aceites son tóxicos para las células epidérmicas colapsadas, llenándose su lumen por un gran “cloroplasto” que contiene grandes cantidades de clorofila, responsable de las manchas verdes que aparecen en las zonas afectadas. La oleocelosis puede aparecer por problemas mecánicos (golpes en la cosecha) o por alteraciones provocadas por cambios climáticos (rocío, humedad relativa elevada, temperaturas altas, alteraciones en el estado nutricional, ataque de insectos).
Agustí sostuvo que, internamente, los frutos pueden ver afectada su calidad con menor contenido de jugo o alteraciones en la relación azúcar/acidez y, externamente, se pueden obtener frutos deformes. Pero también puede haber alteraciones que provoquen desórdenes o cambios fisiológicos del fruto.
Las alteraciones fisiológicas comprenden un concepto muy amplio de desequilibrios, tanto de origen climático como provocados por el cultivo y la manipulación poscosecha. Las bajas y altas temperaturas, el viento, la humedad muy elevada, los desequilibrios provocados por déficit hídricos, alteraciones nutricionales y las condiciones de conservación, son causa de las alteraciones fisiológicas.
Su estudio y la puesta a punto de técnicas para su control se justifican por la importancia que tiene el sabor en su comercialización del fruto para su consumo en fresco. Esto resulta de gran complejidad, ya que su interacción y la influencia del cultivo dificultan su identificación y verdadero origen.
En esta región es muy conocida la alteración denominada “oleocelosis”, producida por la liberación de aceites esenciales tras la ruptura de las glándulas situadas en la corteza o flavedo. Estos aceites son tóxicos para las células epidérmicas colapsadas, llenándose su lumen por un gran “cloroplasto” que contiene grandes cantidades de clorofila, responsable de las manchas verdes que aparecen en las zonas afectadas. La oleocelosis puede aparecer por problemas mecánicos (golpes en la cosecha) o por alteraciones provocadas por cambios climáticos (rocío, humedad relativa elevada, temperaturas altas, alteraciones en el estado nutricional, ataque de insectos).
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