01 Agosto 2008
LAS METAS. La producción sustentable es uno de los objetivos a cumplir.
Representantes de las entidades que integran la Alianza Internacional de Productores de Soja (ISGA, por su sigla en inglés) se reunieron en la Argentina para acordar parámetros para la producción de soja en forma responsable y sustentable. Esta alianza está integrada por delegados de la Argentina, Brasil, Estados Unidos, Uruguay y Paraguay y representa el 83% de la producción mundial de soja y el 95% del comercio global.
“Trabajamos para tener una visión común sobre la responsabilidad de producir soja, usando las mejores practicas de manejo en una forma responsable y sustentable”, señaló Ken Dalenberg, representante de la USB (Concejo Americano de la Soja). “Queremos alimentar al mundo, no sólo hoy sino en el futuro; y para esto es importante que contemos con normas que garanticen la producción y la sustentabilidad en un mundo que exige cada vez más una producción más responsable”, agregó.
Según Dalenbreg, el mayor desafío de hoy para los productores de soja en el mundo es contar con criterios que permitan mantener la rentabilidad y producir en forma sustentable para proveer de proteínas al mundo. Y, en este sentido, advirtió que una mala norma puede disminuir la producción.
Dalenberg se refirió a la presión que ejercen los países importadores de soja pertenecientes a la Unión Europea . También se mostró preocupado respecto del retraso de la aprobación de nuevos eventos transgénicos en soja.
Los parámetros sobre los que ISGA está trabajando para definir las buenas prácticas en soja abarcan los manejos del suelo, del agua, del cultivo, el ambiente y la responsabilidad social, sin descuidar la competitividad de cada país. “Esto no quiere decir que la producción de soja no sea hoy sustentable”, indicó Ricardo Arioli Silva, vicepresidente de Aprosoja (Brasil).
“Queremos decir que la producción de soja es buena”, apuntó. En este sentido, explicó que en Brasil el 95% de la soja se produce en el Mato Grosso y apenas el 0,4% en zona de bosques amazónicos. “La soja no es una amenaza para la selva amazónica. En Brasil, la producción de soja aumentó un 84% y el área sembrada en un 41%.
“Trabajamos para tener una visión común sobre la responsabilidad de producir soja, usando las mejores practicas de manejo en una forma responsable y sustentable”, señaló Ken Dalenberg, representante de la USB (Concejo Americano de la Soja). “Queremos alimentar al mundo, no sólo hoy sino en el futuro; y para esto es importante que contemos con normas que garanticen la producción y la sustentabilidad en un mundo que exige cada vez más una producción más responsable”, agregó.
Según Dalenbreg, el mayor desafío de hoy para los productores de soja en el mundo es contar con criterios que permitan mantener la rentabilidad y producir en forma sustentable para proveer de proteínas al mundo. Y, en este sentido, advirtió que una mala norma puede disminuir la producción.
Dalenberg se refirió a la presión que ejercen los países importadores de soja pertenecientes a la Unión Europea . También se mostró preocupado respecto del retraso de la aprobación de nuevos eventos transgénicos en soja.
Los parámetros sobre los que ISGA está trabajando para definir las buenas prácticas en soja abarcan los manejos del suelo, del agua, del cultivo, el ambiente y la responsabilidad social, sin descuidar la competitividad de cada país. “Esto no quiere decir que la producción de soja no sea hoy sustentable”, indicó Ricardo Arioli Silva, vicepresidente de Aprosoja (Brasil).
“Queremos decir que la producción de soja es buena”, apuntó. En este sentido, explicó que en Brasil el 95% de la soja se produce en el Mato Grosso y apenas el 0,4% en zona de bosques amazónicos. “La soja no es una amenaza para la selva amazónica. En Brasil, la producción de soja aumentó un 84% y el área sembrada en un 41%.
















