FUTURO. La meta es que el agricultor desarrolle otras actividades productivas.
Técnicos de la Agencia de Extensión Rural Monteros del INTA EEA Famaillá continúan trabajando en el desarrollo de cultivos alternativos, con el objetivo de reforzar el autoconsumo de las familias de pequeños productores del área central de Tucumán y generarles un ingreso adicional. Se trata de una estrategia del INTA frente a la crisis por el bajo precio del azúcar, entre otras limitantes que tiene este segmento de agricultores.
En el cultivo de mandioca, las estacas traídas de la EEA El Sombrerito (Corrientes) fueron implantadas en la Huerta Demostrativa de la EEA Famaillá, en la Escuela Nº 237 de Nueva Trinidad y en el predio de un asociado de la Cooperativa Las Maravillas, en la localidad de Pilco.
El agrimensor Edgardo Sánchez Tello, técnico de la agencia, señaló que el estado del cultivo es muy bueno, con una respuesta germinativa del 85% y un crecimiento óptimo. “No se observan problemas fitosanitarios, lo que lleva a pensar que puede ser positivo el logro de un nuevo material vegetal con calidad y cantidad para una difusión más amplia en la próxima campaña”, aseguró el profesional.
Mandioca: en cuanto al arroz de secano, de la misma procedencia y con igual estrategia que la mandioca, se introdujo material de semilla de la variedad Supremo 13. Las semillas fueron entregadas a productores con experiencia en el cultivo para su reproducción y difusión en caso de una respuesta favorable a las condiciones locales.
Los nuevos emprendedores están radicados en las localidades de Pilco, Huasa Pampa, Acheral y Aranilla. La siembra se realizó en noviembre y diciembre de 2008, aprovechando lotes bajos con un buen contenido de humedad para la brotación. “El cultivo presenta un buen estado de desarrollo, a pesar de la sequía estacional que se registró, y hasta el momento no se detectaron problemas fitosanitarios, por lo que se espera un producto de calidad para la próxima campaña”, destacó Sánchez Tello.
Arroz de secano: Según los técnicos, durante esta campaña de maíz se observó una fuerte demanda de semillas, triplicando la ocurrida el año anterior, que se atribuye también al bajo precio del azúcar. La AER Monteros, a través de los programas ProHuerta y Cambio Rural, contribuyó a la distribución de semillas y en la asistencia técnica para un mejor resultado del cultivo.
Se recomendó y entregó semillas de la variedad Leales 25 Plus, de excelente comportamiento en la zona.
Maíz: por último, se retomó la línea de trabajo de batata extra temprana, introducida por la agencia hace 20 años. Consiste en la producción de plantines en almácigos protegidos con microtúneles y su traslado a campo en el período setiembre-octubre.
“El producto se obtiene desde fines de enero y es aprovechado para autoconsumo y para comercializar los excedentes, ya que su precio es interesante en esta época por la falta de oferta”, afirmó Sánchez Tello.
















