Quieren que los diplomáticos promocionen la Argentina, pero en el país se traba la producción

Parece contradicción o "revanchismo" que el Gobierno busque promover productos agropecuarios en el exterior y, a la vez, mantenga impedimentos clave para el desarrollo del sector. Por Gustavo Frías Silva - Sección Rural.

13 Marzo 2009

Nuevamente el campo y el Gobierno entraron en una pelea que -según algunos analistas- puede durar mucho tiempo hasta que se encuentren soluciones que definitivamente corten el conflicto.
Estamos a pocos días del inicio de la cosecha de una nueva campaña de granos gruesa; también está cerca el comienzo de una nueva campaña citrícola, y la zafra azucarera empieza a perfilarse con muchas y nuevas novedades.
El fin de los acuerdos entre el campo y el Gobierno no hará mas que perjudicar a todos los sectores productivos del país; y eso es lo que deben evaluar las partes, sobre todo el Estado que es el que debe moderar las acciones en el conflicto.
Ayer se cumplieron 365 días de un conflicto que parecía alcanzar, en un momento, su culminación y el acercamiento de las diferencias a un punto en que todos los intervinientes saldrían beneficiados.
El productor necesita hacer lo que sabe hacer: producir más. Y el Estado, recaudar.
La ecuación suena fácil: si se produce más, se recauda más. Pero parece que la actual dirigencia política no entiende eso, y sólo busca seguir poniendo piedras en el camino de la producción agropecuaria.
Uno se pregunta -sin duda es un interrogante que también tiene el sector productivo-, ¿con la dilatación del conflicto, el Estado sólo busca perjudicar al sector productivo nacional?
Por otro lado, desde la Nación se están realizando gestiones tendientes a mostrar al mundo, por medio del cuerpo diplomático, que el país produce una infinidad de bienes y de servicios agropecuarios, destinados a los mercados externos. Los embajadores argentinos serán quienes coloquen esos productos en los países donde llevan adelante su trabajo diplomático.
A raíz de esto aparece otra pregunta: ¿qué quiere hacer el Estado con esto de promover la venta de productos agropecuarios en el exterior mientras, internamente, pone palos en la rueda al motor productivo?
Indudablemente las respuestas a estas preguntas, desde el sector agropecuario argentino, son que hay revanchismo y contradicción por parte del Gobierno.

Por la borda
Desde esta sección permanentemente se habló de que, para poder llegar a un acuerdo, lo que se debe generar -sobre todo desde el Gobierno- es un ambiente de confianza. Y, con lo que sucedió esta semana, tira por la borda lo realizado.
Las declaraciones del presidente de la Federación Agraria Argentina, Eduardo Buzzi, integrante de la Mesa de Enlace demuestran esta hipótesis. "Si con las medidas esperábamos recuperar la confianza, las pruebas no están andando bien porque, en principio, no responden a las expectativas. El clima no es el esperado", afirmó el dirigente.
Esta dilatación de los acuerdos que deben incluir todo -incluso las retenciones a la soja y al girasol- son fundamentales para aclarar el panorama, sobre todo a aquellas zonas que durante esta campaña golpeó con fuerza la sequía.
El actual nivel de retenciones y los daños que provocó la seca en muchas regiones del país sólo llevará a la quiebra a miles de productores y, sin duda, ese no es el ánimo de las negociaciones.
Los dirigentes de la Mesa de Enlace y los ciudadanos conscientes del tema están preocupados, ya que esta dilatación sólo genera mayor malestar en el sector. Se ve que los dirigentes están haciendo un gran esfuerzo para contener a los productores. El malestar y la indignación vienen creciendo, porque aún no perciben las medidas como algo concreto. "Los problemas originados por la sequía, que hizo que se declaren zonas de emergencia agropecuaria, deben resolverse urgente y no basta con sólo publicar medidas en el Boletín Oficial", dispararon los miembros de la mesa de enlace.
El malestar general debe ser apaciguado y no se debe abandonar en ningún momento el diálogo constructivo.
El campo espera una solución pronto, el tiempo corre y los ciclos biológicos continúan. El problema es que la paciencia ya es poca en el sector y no se debe jugar con eso.
Pongamos la mirada en el futuro y resolvamos los problemas ya.

Publicidad
Tamaño texto
Comentarios
Comentarios