MAQUINAS PARA TODOS. Los “fierros” concentraron, una vez más, la atención de los productores que buscan mejorar el desempeño de sus cultivos.
En un ambiente optimista, Expoagro -la mega muestra del campo argentino- ratificó que es posible encontrarse y generar negocios, pese a las contingencias climáticas y económicas. Durante los tres días de exposición, visitaron la muestra 155.564 personas. La mayoría de estos buscan conocer detalles de máquinas, cultivares, insumos y equipamiento para las diferentes actividades que desarrollan en el sector agroindustrial. La concurrencia disfrutó las múltiples opciones que ofreció el megaevento.
Si bien la lluvia caída retrasó el inicio de esta edición, mejoró el ánimo de los empresarios agropecuarios, que se vieron afectados por la fuerte sequía. "Estamos muy contentos porque en los días previos al inicio sentíamos un fuerte desánimo en los productores de gran parte de la Zona Núcleo, y hoy, si bien se habla de la crisis económica, el agua levantó el ánimo de todos y se acercan a nuestro espacio en la muestra interesados en equipos de última generación para continuar invirtiendo y tecnificándose", dijo Marcelo Laspina, gerente Comercial de Geosistemas.
Según dijo, entre los elementos más buscados estuvieron los que se usan para agricultura de precisión. "El piloto automático, que se utiliza para pulverización, siembra y cosecha, fue el mayor atractivo", agregó.
Las máquinas atrajeron gran parte de las miradas. "Somos de Teodelina, trabajamos como contratistas para cosecha y cada año esperamos Expoagro para conocer los adelantos técnicos", dijo Edgardo Magarano, mientras recorria el stand de Metalford. Desde General Villegas (Buenos Aires), Federico Alducín y Damian Quinteros, llegaron en busca de nuevas cosechadoras. "Estamos muy entusiasmados con todo lo que hay para ver", dijeron mientras fotografiaban los nuevos tractores de Jhon Deere.
El salón internacional recibió 3.355 visitantes, de 30 países. Los de mayor convocatoria fueron Brasil, Uruguay, Paraguay, Estados Unidos, Chile, México, Colombia, Bolivia, Sudáfrica, Francia, Alemania, España, Venezuela, Italia, Canadá y Ucrania. Todos ellos llegaron a la muestra a campo abierto más importante de Sudamérica atraídos por el alto nivel tecnológico, la amplitud de la oferta y el despliegue de productos y servicios.
Expoagro crece cada año. En esta tercera edición lo hizo más que nunca, pese la crisis económica mundial. Es la puerta por donde nuevas oportunidades y mercados hicieron contacto con la agroindustria local. Se concretaron muchos acuerdos entre extranjeros y empresas locales: algunos en las rondas de negocios, organizadas por la fundación "ExportAr" y por la Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (Cafma); y otros, de manera individual.
Con la numerosa participación de contingentes de Brasil quedó demostrado que ese país sigue aportando a la agroindustria argentina, altamente valorada en el exterior. La fuerte presencia de países del Mercosur evidencia que Expoagro muestra lo que vendrá en la agroindustria mundial. La exposición atrajo por su oferta en maquinaria y por las diversas tecnologías aplicadas. Los intereses comunes a todos los visitantes giraron en torno de la siembra directa, de los avances en transgénicos y de las biotecnologías. Los productos más requeridos fueron los sistemas de estibaje de granos, las semillas y las pulverizadoras.
Presencia de Buzzi
Entre los visitantes del último día de muestra se vio al presidente de Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo Buzzi. "Avanzamos dos o tres metros, pero todavía falta mucho. La gente tiene desconfianza, nos respalda por el respeto que nos ganamos, pero aún no ve un horizonte claro", dijo, en relación a los últimos diálogos con el Ejecutivo nacional. "No se dio un cheque en blanco al Gobierno: habilitamos un espacio para hallar soluciones. La Mesa de Enlace interpretó la voluntad de acercar posiciones y busca ser un instrumento para los cambios que faltan", agregó.
En relación a Expoagro, dijo: "muestra el potencial que tenemos en agroindustria y en el sector alimentario. La tecnología y la innovación pueden ayudar para salir; sólo hace falta condiciones económicas y políticas para que el sector vuelva a expresarse a pleno". Buzzi insistió: "la agroalimentación da el 35% del empleo. Si se alivia a los productores, se volverá a vender máquinas, insumos y servicios para el campo".

















