La falta de obras de infraestructura condiciona el crecimiento del interior de Tucumán
Las actividades productivas comenzaron con la cosecha del limón, a la que se sumarán luego las actividades azucarera y granaria. Cuando se generalicen se pondrá en evidencia la falta de caminos para tantos transportes. Por Ernesto Caram - Sección Rural.
LA GACETA
Cuando faltan apenas unos días para que se generalice la cosecha de limones en Tucumán, sea la fruta que se destinará a la industria como la que irá a la exportación, preocupa a los productores las graves falencias que existen en materia de infraestructura en las rutas provinciales y en los caminos secundarios de las diferentes localidades del interior tucumano.
A este gran movimiento de limones se le sumará la circulación de camiones y de rastras con caña de azúcar por el inicio de la zafra azucarera y, casi en simultáneo, comenzará la cosecha de granos (soja y maíz).
De manera que se puede decir con convencimiento que la infraestructura de Tucumán será insuficiente para soportar tantas toneladas de materia prima que circularán por sus rutas en busca de las industrias que le darán valor agregado a las materias primas.
Uno de los principales inconvenientes en el sur provincial es la rotura del puente sobre el río Gastona (ruta 301), que se encuentra ubicado entre las ciudades de Concepción y de Monteros (foto). Por allí circulan a diario gran cantidad de camiones pesados y colectivos transportando por un lado producciones y por el otro pasajeros, en ambas direcciones.
Las lluvias del verano provocaron socavaron los pilones que sostienen el puente que hoy se encuentra inhabilitado a la circulación de cargas pesadas. Si bien los equipos de Vialidad están trabajando, todavía no se encontró una solución definitiva al problema.
Ida y vuelta
Hacia el sur del río Gastona se encuentran los ingenios La Corona y Trinidad, y hacia el norte Ñuñorco, Santa Rosa y Providencia. A ambas márgenes del río hay vastas extensiones de cañaverales que una vez que se cosechen tendrán que llegar a los trapiches de uno y otro lado del cauce. En la actualidad las producciones que se encuentran hacia el sur del Gastona, deben realizar un desvío de más de 50 km hacia la ruta 157 -que une la localidad de Monteagudo con Simoca- para poder llegar hacia la margen norte, y luego retomar la ruta 352 que une las localidades de Simoca con Monteros.
Pero la odisea no termina ahí. Hay que retomar después hacia el sur en busca de lo que será el destino final. Esta situación vale para los ingenios azucareros y para las plantas empacadoras de limones.
Por otra parte, antes de llegar a Monteros, también hay otro puente inhabilitado. Es el que está sobre el río El Churqui, llamado el puente de "La Lechera" entre los vecinos. Las roturas impusieron el corte del tránsito pesado por estos puentes, l os que llevan más de 60 días.
Se trata de otro dolor de cabeza para el sector productivo y de transportes tucumanos, ya que el inconveniente encarece el costo del flete y por lo tanto los mayores costos en todas las actividades productivas.
También cabe señalar que la mayoría de los caminos vecinales de todas las localidades del interior de la provincia se encuentran en general en mal estado, básicamente deteriorados por las lluvias estivales y porque muy pocos de ellos fueron reparados.

Notoria falencia
Ante esta situación es claro que hace falta un buen enripiado y la construcción de cordones cunetas, para que esos caminos puedan ser transitables.
En el caso concreto de los limones que tendrán por destino final los galpones de empaque para su embalado para la exportación, son las producciones que más sufren la falta de mantenimiento de esa vías de comunicación, ya que la piel de los frutos es muy sensible a los golpes y los pozos les provocan daños en la corteza que los tornan desechables para la exportación.
La lluvia de esta última semana agravó la situación en los puentes y en los caminos vecinales. Las cosechas no pueden esperar. Sobre todo la de limones, que ya se inició. Tanto Vialidad Provincial como los municipios y comunas tucumanas deberán tomar los recaudos necesarios para darle operatividad y previsibilidad a los productores agropecuarios, ya que la pérdida de tiempo en la extracción de sus cosechas les significan cuantiosas pérdidas.
















