08 Mayo 2009
En estos 10 últimos años transcurridos las actividades productivas provinciales y nacionales pasaron por una infinidad de sucesos, buenos, regulares y malos, que fueron dados a conocer al productor a través de las páginas de LA GACETA Rural, destacó el flamante nuevo presidente de la Sociedad Rural de Tucumán (SRT), José Manuel Avellaneda.
"El tiempo sigue transcurriendo y los sucesos que traen diferentes resultados a las actividades productivas continúan ocurriendo, por lo que deben ser siempre de público conocimiento", opinó el hombre de campo.
La información para el sector productivo siempre es útil, y en el caso de ser específica, como sucede con las publicaciones de LA GACETA Rural, debe llegar al sector de esa manera, consideró.
Actualmente la situación agropecuaria nacional sigue en una gran incertidumbre, dijo Avellaneda. "La campaña pasada de trigo sembramos con un precio de $ 600 por tonelada y cosechamos a un valor de $ 380 por tonelada, por lo que, además de la helada, nos golpearon los precios", reconoció con preocupación.
"Hoy el precio es $ 480 la tonelada, cuando prometieron que sería la cotización en el Mercado de Chicago menos las retenciones, y no es así, por lo que la futura siembra es una incógnita", anticipó el presidente de la entidad ruralista.
Esto no es todo, ya que con el cierre de las exportaciones el trigo de bajo gluten -que se dio en la campaña pasada- no pudo ser exportado y quedaron en los campos y en los silos, comentó. "Que la política actual cambie será la única forma en que el productor siembre con cierta confianza una nueva campaña triguera", advirtió el agricultor tucumano.
Por suerte -dijo Avellaneda- en lo que respeta a la actual cosecha de soja la suba en los precios de la oleaginosa ayuda muchísimo a los productores que tienen soja, por lo que este aumento compensará la pérdida de rendimiento que estamos teniendo en general a raíz de la sequía, y en Tucumán, por suerte, vivimos una situación distinta y mejor a la que existe en muchas zonas del país, destacó.
A pesar que estamos viviendo otra situación que el resto de las zonas productivas del país, estamos obteniendo rendimientos promedios inferiores a la campaña pasada, por lo que esta suba mejora la situación, señaló.
Las zonas que sufrieron los fuertes efectos de la sequía presentan, hoy, una situación muy complicada, y ni hablemos de la futura campaña triguera que realmente no se ve una salida clara, observó con preocupación.
En el maíz la situación tampoco es buena, ya que a los malos rendimientos que se obtienen en todo el país, se agrega que el precio está planchado, dijo?Avellaneda.
"Lo que sigue desalentando al productor es este manejo de los mercados, ya que no hay certeza y es una timba permanente", criticó el titular de la central empresaria agropecuaria. "Pero una vez que se pueda adecuar la situación en los mercados los beneficios no llegarán solo, porque hay que aclarar que ningún precio es bueno cuando los rendimientos son malos, y actualmente es lo que está sucediendo", agregó.
"Hoy la realidad es la que manda y se estima que tendremos, de la cosecha, unas 15 millones menos de toneladas de soja (en el total de la producción argentina)", comentó Avellaneda. "Esta situación llevó a que todas las empresas dedicadas a este cultivo tengan problemas financieros, lo que termina por perjudicar a todos los prestadores de servicios relacionados como los trilladores y los transportistas que tuvieron aumentos de sus costos y deben enfrentar la realidad actual que los mata", resumió el titular de la SRT.
Con lo que cayó la producción agropecuaria en general en el país se perdieron alrededor de un millón de viajes de camiones que no se realizarán en esta campaña, lo que demuestra la grave crisis, tanto de producción como de precios, que atraviesa el sector", resaltó.
Creo que lo dramático está por venir si es que no se cambia la actual política agropecuaria, aún cuando mejore el clima, ya que el sistema productivo nacional se dimensionó para 100 millones de toneladas, dijo. Pero el agricultor también sufre otro tropezón con el financiamiento, que lo deja muy golpeado, agregó. Después de esta cosecha es poco o nada lo que quedará de capital de trabajo, por lo que se deberá recurrir al crédito actualmente inexistente, planteó.
"Esto llevará a que haya menos pan, menos leche, menos soja, menos carne y menos de cualquier producto agropecuario, acompañado, por ende, con menos ingresos de divisas al país y seguramente con menos alimentos para el consumo interno", concluyó.
"El tiempo sigue transcurriendo y los sucesos que traen diferentes resultados a las actividades productivas continúan ocurriendo, por lo que deben ser siempre de público conocimiento", opinó el hombre de campo.
La información para el sector productivo siempre es útil, y en el caso de ser específica, como sucede con las publicaciones de LA GACETA Rural, debe llegar al sector de esa manera, consideró.
Actualmente la situación agropecuaria nacional sigue en una gran incertidumbre, dijo Avellaneda. "La campaña pasada de trigo sembramos con un precio de $ 600 por tonelada y cosechamos a un valor de $ 380 por tonelada, por lo que, además de la helada, nos golpearon los precios", reconoció con preocupación.
"Hoy el precio es $ 480 la tonelada, cuando prometieron que sería la cotización en el Mercado de Chicago menos las retenciones, y no es así, por lo que la futura siembra es una incógnita", anticipó el presidente de la entidad ruralista.
Esto no es todo, ya que con el cierre de las exportaciones el trigo de bajo gluten -que se dio en la campaña pasada- no pudo ser exportado y quedaron en los campos y en los silos, comentó. "Que la política actual cambie será la única forma en que el productor siembre con cierta confianza una nueva campaña triguera", advirtió el agricultor tucumano.
Por suerte -dijo Avellaneda- en lo que respeta a la actual cosecha de soja la suba en los precios de la oleaginosa ayuda muchísimo a los productores que tienen soja, por lo que este aumento compensará la pérdida de rendimiento que estamos teniendo en general a raíz de la sequía, y en Tucumán, por suerte, vivimos una situación distinta y mejor a la que existe en muchas zonas del país, destacó.
A pesar que estamos viviendo otra situación que el resto de las zonas productivas del país, estamos obteniendo rendimientos promedios inferiores a la campaña pasada, por lo que esta suba mejora la situación, señaló.
Las zonas que sufrieron los fuertes efectos de la sequía presentan, hoy, una situación muy complicada, y ni hablemos de la futura campaña triguera que realmente no se ve una salida clara, observó con preocupación.
En el maíz la situación tampoco es buena, ya que a los malos rendimientos que se obtienen en todo el país, se agrega que el precio está planchado, dijo?Avellaneda.
"Lo que sigue desalentando al productor es este manejo de los mercados, ya que no hay certeza y es una timba permanente", criticó el titular de la central empresaria agropecuaria. "Pero una vez que se pueda adecuar la situación en los mercados los beneficios no llegarán solo, porque hay que aclarar que ningún precio es bueno cuando los rendimientos son malos, y actualmente es lo que está sucediendo", agregó.
"Hoy la realidad es la que manda y se estima que tendremos, de la cosecha, unas 15 millones menos de toneladas de soja (en el total de la producción argentina)", comentó Avellaneda. "Esta situación llevó a que todas las empresas dedicadas a este cultivo tengan problemas financieros, lo que termina por perjudicar a todos los prestadores de servicios relacionados como los trilladores y los transportistas que tuvieron aumentos de sus costos y deben enfrentar la realidad actual que los mata", resumió el titular de la SRT.
Con lo que cayó la producción agropecuaria en general en el país se perdieron alrededor de un millón de viajes de camiones que no se realizarán en esta campaña, lo que demuestra la grave crisis, tanto de producción como de precios, que atraviesa el sector", resaltó.
Creo que lo dramático está por venir si es que no se cambia la actual política agropecuaria, aún cuando mejore el clima, ya que el sistema productivo nacional se dimensionó para 100 millones de toneladas, dijo. Pero el agricultor también sufre otro tropezón con el financiamiento, que lo deja muy golpeado, agregó. Después de esta cosecha es poco o nada lo que quedará de capital de trabajo, por lo que se deberá recurrir al crédito actualmente inexistente, planteó.
"Esto llevará a que haya menos pan, menos leche, menos soja, menos carne y menos de cualquier producto agropecuario, acompañado, por ende, con menos ingresos de divisas al país y seguramente con menos alimentos para el consumo interno", concluyó.
















