24 Julio 2009
LA GACETA
El Laboratorio de SIT (Sistema de Información Territorial) del INTA EEA Famaillá realiza un Seguimiento y Monitoreo de Fuegos en la Provincia de Tucumán, enfocado en quemas detectadas sobre áreas de cultivos, desde 2004. La práctica de la quema del cañaveral antes y/o después de la cosecha está muy difundida en los países productores de caña de azúcar. La combustión del material vegetal contamina la atmósfera con elevadas emisiones de gases y hollín, provoca problemas de salud en la población, favorece las pérdidas de carbono y nitrógeno del suelo por volatilización y genera dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero. También son habituales los daños en la infraestructura rural, eléctrica, etc, como consecuencia de incendios accidentales originados en las quemas de cañaverales. Los profesionales dijeron que aumentó el número de quemas en el primer mes de zafra generalizada; sin embargo no se produjeron heladas todavía. El total de quemas pasó de 14 focos (enero-mayo) a 53 solamente en junio, lo que evidencia el impacto del inicio de la zafra.
















