La importancia de combatir el "ácaro de la yema" en la citricultura

Se trata de una plaga que ocasiona malformaciones y caída prematura del fruto.

11 Septiembre 2009
Las actuales restricciones impuestas por los mercados internacionales a los residuos de plaguicidas en los productos cítricos, obliga a racionalizar el empleo de los mismos.
El monitoreo de plagas es una herramienta fundamental, ya que permite determinar los niveles poblacionales de las mismas, programar la aplicación de agroquímicos en momentos oportunos y bajar los costos de producción, al evitar tener que realizar aplicaciones innecesarias.
El "ácaro de la yema" es una plaga de importancia en la citricultura mundial, ocasionando caída prematura, aborto floral y malformaciones de frutos, ramas y hojas,  produciendo pérdidas económicas importantes.
Los daños más severos se presentan en las plantaciones jóvenes, las cuales manifiestan un retardo en su crecimiento y pérdida de vigor.
En las plantaciones cítricas de Tucumán, el ácaro se encuentra siempre presente, requiriendo en algunos casos la adopción de medidas específicas de control, por lo que es fundamental conocer su nivel poblacional.
Este ácaro completa su ciclo de huevo a adulto desde 10 a 30 días dependiendo de la temperatura. Su reproducción puede ser sexuada o partenogenética.
Cada hembra coloca cerca de 50 huevos en forma aislada o en grupos, preferentemente bajo las escamas de las yemas que originan el crecimiento anual.
Se alimenta en el interior de la yema y daña las brácteas y primordios que darán origen a hojas, flores y frutos.
Muy ocasionalmente se les observa fuera de estas estructuras que en su interior presentan un alto porcentaje de humedad.

El monitoreo
Para determinar el nivel de infestación, se recomienda realizar monitoreos quincenales a partir este mes y hasta que el porcentaje de yemas infestadas se aproximan al  umbral de control y luego muestreos mensuales después de realizada la aplicación. El monitoreo consiste en la toma de muestras sobre el 1% de las plantas del lote, extrayendo en total 20 a 30 ramas de un año de edad, con el menor número de yemas brotadas. Las ramas deben ser colocadas en bolsas plásticas con una etiqueta donde se consignen los datos del lote, finca, variedad y edad y enviadas a la brevedad a un laboratorio para su correcto análisis. La Sección Zoología Agrícola de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc), a través de su laboratorio de análisis fitosanitario brinda este servicio, ya que cuenta con el instrumental y personal capacitado. Por cualquier información o consulta, los interesados pueden dirigirse a bcarrizo@eeaoc.org.ar o al teléfono (0381) 452000, internos 154 o 220.

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