29 Noviembre 2009
LA GACETA / ANTONIO FERRONI
Las últimas lluvias dejaron de recuerdo en la esquina de Santiago del Estero y Belisario Roldán un enorme charco que es usado por los chicos para bañarse. En estos tiempos, donde se debe trabajar intensamente en la prevención del dengue, la autoridad debería tomar cartas en el asunto para evitar el surgimiento del temible mosquito Aedes aegypti.Antes de Pegar texto desde otra fuente, desactive el editor con el último botón (Editor)


















