Los delincuentes no perdonaron ni a los Bomberos voluntarios

Una institución admirada por los habitantes.

UN SERVICIO. González y Fernández Poblete cumplen una ardua tarea.  LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO UN SERVICIO. González y Fernández Poblete cumplen una ardua tarea. LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO
17 Enero 2011
En Las Talitas, ni los servidores de la comunidad se salvan de los robos. De hecho, ladrones entraron varias veces a la sede de la asociación de Bomberos Voluntarios, en la calle 10 al 400. La institución, cuya presidenta es Lourdes Fernández Poblete, cuenta con 24 miembros y es admirada por los vecinos "funcionamos gracias al voluntariado y al aporte de algunos socios", agradece. "Además el Gobierno provincial nos otorga un subsidio anual. Me cuesta decir que el municipio no colabora con nada y vestir a un bombero de pies a cabeza cuesta $ 30.000", afirma la responsable en el improvisado cuartel que funciona en un sector de su casa. "Estamos proyectando construir un espacio que sea adecuado y donde podamos guardar nuestros tres vehículos, fruto de donaciones. El último nos llegó desde Santa Fe, qué curiosidad que nos ayuden de lejos y no de más cerca", desliza.

Entre equipos de rescate y overoles para incendios forestales, ella y el jefe de cuerpo, Segundo González, detallan que, en promedio, actúan en un accidente vial diario (Las Talitas está cruzada por las rutas nacional 9 y provincial 305).

"La inseguridad está en todos lados, hay que reconocer que la patrulla motorizada funciona. Pero aquí la policía tiene un sólo móvil y tiene que dividirse. Tienen voluntad pero no dan abasto", puntualiza Fernández Poblete. Afirma que la inseguridad se volvió "incrontrolable" y que por ello, es necesario que los vecinos se organicen: "no podemos sólo echarle la culpa al Gobierno". "Si todos colaboramos y estamos alertas, podemos revertirla", propone.

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