21 Octubre 2011
Durante la cosecha de trigo y soja se produce la mayor cantidad de incendios de máquinas cosechadoras en la Argentina. Esto se debe, en gran parte, a que la trilla de estos cultivos se realiza en verano en el caso del trigo y en verano-otoño en el de soja, épocas en las cuales predominan las altas temperaturas y la baja humedad relativa.
Normalmente, los incendios de cosechadoras se inician por chispas o el recalentamiento del motor u otra parte de la máquina que toma contacto con la paja, granza o borba acumulados en el ambiente que la rodea. También porque las correas o movimientos que friccionan levantan temperatura en forma anormal. También influye la falta de limpieza de las máquinas y la acumulación de polvo, polvillo, paja u otros materiales combustibles que empeoran la situación.
Para evitar esos incendios y las consecuentes pérdidas ocasionadas, los técnicos del INTA EEA Famaillá, en el marco del Proyecto Nacional de Eficiencia de Cosecha, Poscosecha y Agroindustrias en Origen (Precop II), dieron una serie de recomendaciones:
- Proteger toda entrada de aire a los ventiladores para que sea filtrado y llegue limpio al motor, evitando deposiciones peligrosas.
- Canalizar la parte trasera de la cosechadora con pantallas de goma, encausando el flujo de paja y granza que sale de los esparcidores de la cola de la máquina fuera del área de toma de aire del motor.
- Limpiar diariamente la cosechadora con sopladoras y, si fuera necesario, dos veces por día en el área del motor.
- Proteger la cercanía del motor y el turbo con cualquier acumulación de paja y granza, estudiando su aislamiento con deflectores.
- Llevar extinguidores de incendio en la cosechadora y los acoplados tolvas acordes a la necesidad y magnitud del riesgo de incendio y la posibilidad de control.
- Contar con el teléfono de los bomberos de la zona y del operario de la cosechadora y el tractor tolvero.
- Equipar los acoplados tolvas con un tanque de 300 litros de agua con bomba eléctrica de 12 voltios o mecánico a la toma de potencia, ya que el operario tolvero puede ser la primera persona en detectar el incendio.
Normalmente, los incendios de cosechadoras se inician por chispas o el recalentamiento del motor u otra parte de la máquina que toma contacto con la paja, granza o borba acumulados en el ambiente que la rodea. También porque las correas o movimientos que friccionan levantan temperatura en forma anormal. También influye la falta de limpieza de las máquinas y la acumulación de polvo, polvillo, paja u otros materiales combustibles que empeoran la situación.
Para evitar esos incendios y las consecuentes pérdidas ocasionadas, los técnicos del INTA EEA Famaillá, en el marco del Proyecto Nacional de Eficiencia de Cosecha, Poscosecha y Agroindustrias en Origen (Precop II), dieron una serie de recomendaciones:
- Proteger toda entrada de aire a los ventiladores para que sea filtrado y llegue limpio al motor, evitando deposiciones peligrosas.
- Canalizar la parte trasera de la cosechadora con pantallas de goma, encausando el flujo de paja y granza que sale de los esparcidores de la cola de la máquina fuera del área de toma de aire del motor.
- Limpiar diariamente la cosechadora con sopladoras y, si fuera necesario, dos veces por día en el área del motor.
- Proteger la cercanía del motor y el turbo con cualquier acumulación de paja y granza, estudiando su aislamiento con deflectores.
- Llevar extinguidores de incendio en la cosechadora y los acoplados tolvas acordes a la necesidad y magnitud del riesgo de incendio y la posibilidad de control.
- Contar con el teléfono de los bomberos de la zona y del operario de la cosechadora y el tractor tolvero.
- Equipar los acoplados tolvas con un tanque de 300 litros de agua con bomba eléctrica de 12 voltios o mecánico a la toma de potencia, ya que el operario tolvero puede ser la primera persona en detectar el incendio.


















