UN VIAJE POR LOS TRAGOS QUE TE TRANSFORMAN.
El aire acondicionado golpea y golpea. La oficina y enero te asfixian. Prendés la tele y lo que muestra la pantalla parece un insulto, una provocación: un atardecer en Punta del Este, una fiesta en Mar del Plata, un recital de pies en la arena en Pinamar. Pero hay esperanza: la noche de Tucumán tiene sabores, colores y aromas que poseen la capacidad de llevar tus sentidos de viaje, aunque las vacaciones todavía estén lejos o no vayan a llegar por ahora. Sólo es cuestión de dejarse sorprender por lo que las barras de los bares tienen para dar.
En cuestión de tragos, hay una cosa que está clara: la gente rechaza lo berreta, exige buenos alcoholes y cada vez está más dispuesta a probar bebidas elaboradas y con sabor a mundo. Lo afirman los barman. "Existen tragos autóctonos, que representan la identidad de un lugar. En Argentina, el rey de la noche es el fernet. En los últimos años, apareció el vodka con energizante, que es fácil, rápido de hacer. Pero siempre están las personas que quieren cócteles más elaborados, que están detrás de un anhelo, del recuerdo de algún lugar que visitaron o del que escucharon. Y quieren que el sabor del trago los transporte", explica Sebastián Gutiérrez, barman de Ni Idea.
En esa contexto estalla el mojito cubano, por ejemplo. "Es lo que está de moda", cuenta Miguel Córdoba, encargado de la barra de 4107, en Yerba Buena. Pero también aparecen novedades que vale la pena probar. Por ejemplo, al Aperol Spritz ya lo empiezan a pedir aquellos que lo conocieron en algún viaje reciente a Europa, cuenta Marcelo Funiciello, también de Ni Idea.
Invasión de lo nuevo
No hay con qué darle: sólo es capaz de sorprenderse el que está dispuesto a dejarse invadir por lo nuevo. Y en las incursiones cocteleras está bueno experimentar. "Hoy se están implementando muchas cositas de la cocina. Por ejemplo, ponerle al trago algún aromático, como la albahaca o el tomillo. Muchas veces uno hace pruebas y descubre que las combinaciones quedan espectaculares. Obviamente, hay que encontrar clientes que se les animen", invita Sebastián.
Y no hay que limitarse a pensar los tragos como aperitivos o bebidas alrededor de las cuales construir una conversación de madrugada. También pueden formar parte de la comida o convertirse en el postre. Ese es el caso del Baileys con helado o del 4107, que lleva Amarula, pulpa de frutas y leche condensada. ¿Te animás a viajar?
Tips que valen oro
- Hacela fácil.- Si vas a tomar durante un buen rato tragos que llevan azúcar y jugo de limón, como el mojito o la caipirinha, hacé una premezcla en la licuadora para facilitar la disolución del azúcar.
- Comprá y guardá.- La yerba buena o la menta para los mojitos se puede conservar envuelta en papel film en la heladera, tratando de que le entre la menor cantidad de aire posible.
- A exprimir.- "El jugo de limón envasado no sirve para los tragos. Para la cocina puede ser, pero no para los tragos", advierte el barman Miguel Córdoba.
MOJITO
Una moda con ecos cubanos
Poné azúcar en un vaso largo más o menos ancho, unas hojas de menta, jugo natural de limón y algunos trozos de la fruta. Machacá todo con un mortero. Agregá el hielo, el ron y la soda.
LIMONADA NI FU NI FA
Con gin, vodka o ron
Es ideal para el verano. Lleva jugo de naranja, jugo de limón, azúcar y hielo granizado. Es un trago frozen que se lo termina con gin, vodka o ron, según el gusto del que esté por tomarlo.
APEROL SPRITZ
Recién llegado de europa
Poné hielo en un copón. Arrancá con jugo de naranja. Agregale tres partes de vino espumante seco, dos partes de Aperol y un chorrito de soda. Servilo con rodajas gruesas de naranja.
4107
Untuoso y frutal; casi un postre
Meté en una licuadora hielo, duraznos en lata, Amarula (licor sudafricano, similar al Baileys pero más liviano) y leche condensada. Licuá todo y agregale pulpa de frutilla al momento de servirlo.



















