24 Enero 2013
INVESTIGADOS. La Justicia estudia los movimientos de los guardias. LA GACETA / FOTO DE HECTOR PERALTA
A algunos de los guardias que trabajan en el country "Las Yungas" les estaría siendo difícil explicar el origen de algunos elementos encontrados en sus casas. Los investigadores creen que podría formar parte del botín del robo a siete casas del barrio privado, que se produjeron la semana pasada.
Apenas se denunció el hecho, la fiscala María de las Mercedes Carrizo ordenó que se inspeccionaran las viviendas de cuatro de ellos, quienes quedaron aprehendidos. Los teléfonos celulares de todos los empleados fueron secuestrados, para cotejar con quiénes se comunicaron en los últimos días. En los allanamientos encontraron distintos elementos que llamaron la atención.
En algunas de las propiedades robadas, quedaron huellas de pisadas de los presuntos ladrones. Por ese se secuestró calzados de una casa de Yerba Buena, cuya suela guarda similitudes con las huellas halladas. Allí también había un monedero con $ 3.400.
En otra vivienda de Yerba Buena, entre otras cosas, encontraron $ 32.167. El guardia dijo que ese dinero lo había cobrado de una indemnización, pero hasta ayer no había podido demostrar su procedencia.
Pero las novedades más importantes se produjeron en los ocho allanamientos que se realizaron el martes. En un domicilio de Cebil Redondo encontraron una mochila que tenía $ 8.350 en su interior. En una casa de San José, los policías del Departamento de Inteligencia Criminal, a cargo del comisario Jorge Urueña, secuestraron una cadenas de oro y de plata y varios anillos de los mismos metales, algunos con piedras preciosas.
Los elementos hallados cobran relevancia, ya que todos los robos se produjeron en casas en las que sus propietarios se encontraban de vacaciones, y robaron las cajas fuerte, en las que había dinero y joyas. En otra de las viviendas allanadas tenían 12 teléfonos celulares, un bolso de golf con 12 palos y 56 pelotas, dinero uruguayo y paraguayo de baja denominación. $ 8.698 y una caja fuerte "amurar".
Una de las víctimas había denunciado que le habían forzado una caja fuerte que estaba empotrada en la pared, y que se habían llevado otra que estaba suelta. Un quinto guardia de seguridad fue aprehendido luego de esos allanamientos.
Los empleados
Los investigadores estuvieron durante toda una tarde en la entrada del country, ubicado en Yerba Buena. Allí revisaron el libro del personal doméstico registrado, que tiene acceso al barrio privado.
Descubrieron que en una de las casas robadas había estado la semana pasada la empleada doméstica, a pesar de que los moradores estaban de vacaciones. En la casa de la mujer había un par de guantes de tela y tres teléfonos celulares, que fueron secuestrados.
Los policías de la Brigada de Investigaciones Norte, supervisados por el oficial Juan José Alcocer, recorrieron el predio. La cerca perimetral no fue vulnerada, por lo que los ladrones ingresaron por la puerta principal. Los videos de las cuatro cámaras que están en la cabina de acceso están siendo analizadas por especialistas, aunque según contó una fuente, las imágenes no serían de buena calidad.
Apenas se denunció el hecho, la fiscala María de las Mercedes Carrizo ordenó que se inspeccionaran las viviendas de cuatro de ellos, quienes quedaron aprehendidos. Los teléfonos celulares de todos los empleados fueron secuestrados, para cotejar con quiénes se comunicaron en los últimos días. En los allanamientos encontraron distintos elementos que llamaron la atención.
En algunas de las propiedades robadas, quedaron huellas de pisadas de los presuntos ladrones. Por ese se secuestró calzados de una casa de Yerba Buena, cuya suela guarda similitudes con las huellas halladas. Allí también había un monedero con $ 3.400.
En otra vivienda de Yerba Buena, entre otras cosas, encontraron $ 32.167. El guardia dijo que ese dinero lo había cobrado de una indemnización, pero hasta ayer no había podido demostrar su procedencia.
Pero las novedades más importantes se produjeron en los ocho allanamientos que se realizaron el martes. En un domicilio de Cebil Redondo encontraron una mochila que tenía $ 8.350 en su interior. En una casa de San José, los policías del Departamento de Inteligencia Criminal, a cargo del comisario Jorge Urueña, secuestraron una cadenas de oro y de plata y varios anillos de los mismos metales, algunos con piedras preciosas.
Los elementos hallados cobran relevancia, ya que todos los robos se produjeron en casas en las que sus propietarios se encontraban de vacaciones, y robaron las cajas fuerte, en las que había dinero y joyas. En otra de las viviendas allanadas tenían 12 teléfonos celulares, un bolso de golf con 12 palos y 56 pelotas, dinero uruguayo y paraguayo de baja denominación. $ 8.698 y una caja fuerte "amurar".
Una de las víctimas había denunciado que le habían forzado una caja fuerte que estaba empotrada en la pared, y que se habían llevado otra que estaba suelta. Un quinto guardia de seguridad fue aprehendido luego de esos allanamientos.
Los empleados
Los investigadores estuvieron durante toda una tarde en la entrada del country, ubicado en Yerba Buena. Allí revisaron el libro del personal doméstico registrado, que tiene acceso al barrio privado.
Descubrieron que en una de las casas robadas había estado la semana pasada la empleada doméstica, a pesar de que los moradores estaban de vacaciones. En la casa de la mujer había un par de guantes de tela y tres teléfonos celulares, que fueron secuestrados.
Los policías de la Brigada de Investigaciones Norte, supervisados por el oficial Juan José Alcocer, recorrieron el predio. La cerca perimetral no fue vulnerada, por lo que los ladrones ingresaron por la puerta principal. Los videos de las cuatro cámaras que están en la cabina de acceso están siendo analizadas por especialistas, aunque según contó una fuente, las imágenes no serían de buena calidad.




















