LOS HÉROES ANÓNIMOS
Me entristeció leer el artículo en LA GACETA dominical que declaraba héroe a un civil armado durante los saqueos. No puedo juzgar a aquel que, en su situación de desamparo, decidió defender sus bienes y su familia de esa manera. Pero mi idea de héroes es representada por otra clase de argentinos. Esos que luchan anónimamente por el bien común, como lo son nuestros maestros rurales, la Fundación Pro Rugby, los voluntarios de hogares de ancianos, las monjas de la Casa Cuna, etcétera. Vale para reflexionar el poema de Ricardo Gutiérrez, médico y escritor argentino (1836-1896) que participó en Cepeda, Pavón y La Guerra de la Triple Alianza, llamado “La Victoria”: “¡Ah, no levantes canto de victoria en el día sin sol de la batalla; que has partido la frente de tu hermano con el maldito golpe de la espada! Cuando se abate el pájaro del cielo, se estremece la tórtola en la rama. Cuando se postra el tigre en la llanura, las fieras todas aterradas callan... ¿Y tú levantas himno de victoria en el día sin sol de la batalla? ¡Ah, sólo el hombre, sobre el mundo impío, en la caída de los hombres canta! Yo no canto la muerte de mi hermano; márcame con el hierro de la infamia. ¡Porque en el día en que su sangre viertes, de mi trémula mano cae el arpa!”
Javier Omodeo
omodeo@yahoo.com
Prebendas, subsidios y dignidad
Es deber del gobernante mejorar la vida del pueblo. Debe generar desde la acción del poder, la construcción de espacios de participación, de movilidad social, de trabajo genuino, de estabilidad laboral y de protección a la familia. Pasaron las elecciones gubernamentales en Tucumán y la conclusión en base a lo observado me permite aseverar que no puede existir moral mientras los hombres abandonen su conciencia y sus deberes en pos de prebendas, de cargos, de funciones o de subsidios. El que crea que tiene asegurado su porvenir en la protección de los poderosos, vive perdiendo a pedazos su persona. Su lengua pierde la aptitud de articular la verdad. Aprende a besar la mano de todos sus amos. En suma, se domestica. Observo la realidad tucumana y opino que, donde los parásitos abundan, se llega a mirar con desconfianza la iniciativa y parece herejía toda vibración de pensamiento. También digo que para seguir el derrotero de la dignidad, el hombre debe renunciar a las cosas bastardas que otorgan los demás. Todas tienen por precio una abdicación moral. Los intereses creados obstruyen la justicia y cubren de privilegios a los que mandan, a los holgazanes y a los ignorantes. Hoy podemos comprobar que los intereses mezquinos, se convierten en confabulaciones de favoritos y charlatanes dispuestos a lucrar de la patria. El hombre justo rehúye complicidad en el mal. Todo privilegio inmerecido le parece una inmoralidad. Frente a esta realidad rechazada por los hombres pensantes y libres, mi mensaje es que se denigra la persona que se somete a la voluntad de otro. Pero un hombre solo contra esta oscura tiniebla, por fuerte que sea, nada consigue ya que juntos son más poderosos. Por eso propongo que debemos unirnos todos los hombres de voluntad haciendo brillar cada uno nuestra propia luz, y así, entre todos, podremos compartir y disfrutar de un nuevo sol.
Marcelo Funes
El Salvador 1.987 Yerba Buena-Tucumán

EL PODER DIVINO
El Poder Divino determinó el éxito de un organismo deportivo y, demostrando enorme capacidad económica y disponibilidad de divisas, ese organismo organizó en horas un pluralista y pomposo viaje, todo dentro del marco reciente de brutales desmanes y destrucción, incluyendo los insólitos hechos salvajes protagonizados por seguidores de otro organismo deportivo y de fuertes limitaciones oficiales para desplazarse al extranjero. Los crípticos y múltiples tatuajes, tan populares en nuestros tiempos, parecen describir el estado psicológico de un buen porcentaje de esta sociedad y de sus autoridades. Quizás el Poder Divino tome cartas en el asunto. Lo convocamos.
Máximo E. Valentinuzzi
maxvalentinuzzi@arnet.com.ar
JUSTICIA ILEGÍTIMA
Una nueva embestida de Gils Carbó, designada para apartar al fiscal Campagnoli de temas tan candentes, como el de Lázaro Báez. Pensar cómo se manipula la Justicia da escozor. El Congreso por ahora pintado, debería intervenir con más premura, antes que todo esto se diluyera en el tiempo de la prescripción, las chicanas y los contubernios políticos. La complejidad y entramado de lo que se investiga es evidentemente muy comprometedor para algunos funcionarios que actúan como en una asociación ilícita, encubriéndose los unos a los otros, al servicio de la corruptela, ahora se llama Justicia Ilegítima.
Roberto Sánchez
sanchezroberto03@yahoo.com.ar

LA CIUDAD JARDÍN
La llamada Ciudad Jardín ha tenido un crecimiento increíble por su atractiva ubicación, clima y arbolado. Lo que desconcierta es la enorme diferencia entre los emprendimientos privados de altísimo nivel y la dificultades de gestión del Estado para acompañar este crecimiento. Salvo la cantidad de pavimento que se hizo, hay temas básicos que no se resuelven, como la limpieza. Meses de basura en las platabandas y banquinas de la avenida Perón. Bolsas, botellas, papeles; igual la avenida Aconquija. Un pequeño grupo de empleados destinados a mantenerla tendría la ciudad con otro aspecto. Las roturas del pavimento, se bachean algunas y otras no. ¿Por qué impedir el estacionamiento? ¿Es una mejor solución el cepo o que haya líneas amarillas y prohibiciones en lugares y horarios absurdos? Hay pocas guarderías y las que hay están colapsadas. El arbolado que no se repone en la Perón; El Cristo está despintado y con su entorno sucio. ¿Cuál es la idea de poner carteles de publicidad por todos lados? ¿Recaudar? ¿No se piensa en la polución visual? ¿Nadie los asesora? Muchos se utilizan para pegatinas salvajes superpuestas y terminan siendo inútiles. No se mantienen. Los que tienen luces, se destruyen y así quedan. Cuidemos la imagen visual y tendremos una ciudad envidiable. Sólo hay que destinar una persona idónea a informar lo que se ve mal y canalizar en la oficina que corresponda, para dar solución a cada tema. Hay que reconocer que la gente es responsable en muchos de estos problemas. Pero es un tema más complejo de resolver.
Daniel Mas
danielmasarq2@gmail.com
LA SOLIDARIDAD
El único saldo positivo de los últimos mega acontecimientos fueron las actitudes solidarias entre la mayoría de los vecinos (digo la mayoría porque algunos les robaban a otros). ¿Haría falta una invasión extraterreste para que nos solidaricemos completamente?
Alberto Segulja (h)
albertosegulja@hotmail.com
AGRESIÓN
En la noche del lunes, frente al Parque Guillermina como a las 22, pasaba mi hijo con su familia en el auto y un grupo que estaba manifestando contra el gobernador comenzó a patearle el auto. Ante esa escena de violencia y al ver que mi hijo estaba por reaccionar en defensa, su esposa y el niño rompieron a gritos en llanto asustados. Señor gobernador, mi derecho comienza donde termina el del otro, si es una manifestación pacífica no hay por qué atacar y agredir a los transeúntes. Me pregunto: ¿es represión si la Policía en defensa del libre tránsito no permite que estos vándalos ataquen a una familia que va pasando por casualidad donde ellos están? Le pido que tome medidas y el debido castigo legal a estos inadaptados que siguen lastimándonos a la sociedad. Y siguen al juego del terrorismo de la semana pasada.
Dora Dileo
doradileo@tucbbs.com.ar
CLIMA DE DESCONFIANZA
No es bueno que existan esos rumores de que los muertos en los disturbios y saqueos en Tucumán son más que los informados por las autoridades y como tampoco resultan suficientes las explicaciones que se dieron, lo que sucede es que existe un clima de desconfianza creciente que da lugar a especulaciones y exageraciones. Sería bueno que todo eso cesara; el remedio es la verdad. En ese sentido, la Corte Suprema podría dictar una medida ordenando se hicieran autopsias a todos los fallecidos en esos tres días fatídicos y estuvieran a cargo de un equipo médico independiente y confiable, y con sus resultados revisar las causas de muerte que se consignaron en los certificados de defunción. Sería una gran contribución a la verdad, que siempre es para bien de todos.
Francisco Alberto Méndez
franciscoalbertomendez@yahoo.com.ar
LA POLICÍA
A principios de 2007, con el patrocinio del legislador Alejandro Sangenis, presenté en la Legislatura un proyecto para modificar el art.. 145 de la Ley N° 4.703 (aún vigente pese a que fue promulgada en 1977 por el gobernador Bussi), que dispone cómo conformar -en forma tramposa- la asignación al grado del personal policial, lo que facilita al PE liquidar los suplementos “Riesgo profesional” y “Dedicación especial” como si fueran uno, lo cual cercena el haber en un 40%. Esa ley es desobedecida por el gobernador que por decreto fija la asignación al grado y no el sueldo básico como se establece en la norma. En los fundamentos de mi presentación, hice una extensa narración de los numerosos autoacuartelamientos policiales, que como medida de acción directa extrema, asumía el personal en su conjunto, movido por la injusticia salarial. Yo intuía que de no solucionarse estas injusticias, esa aflicción seguiría produciendo violencia interior en el personal y que algún día se exteriorizaría con un estallido social de imprevisibles consecuencias, como el que ocurrió el día en que la Presidenta de los argentinos festejaba los 30 años de democracia. Así como el padre es responsable de lo que sus hijos menores hacen, el gobierno lo es de sus subalternos. El personal actual ingresó dentro del período democrático; los suboficiales y oficiales fueron pasados a retiro obligatorio con 25 y 30 años de antigüedad. Los actuales fueron nombrados y capacitados por los gobiernos peronistas que se sucedieron hasta hoy. Los gobiernos nacional y provincial son culpables por desoír los reclamos de quienes le concedieron la representación que le permite enriquecerse a costa de empobrecer al pueblo con la profundización del modelo inflacionario. El proyecto con sus sugerencia fue cajoneado por el presidente de la Comisión de Seguridad del cuerpo legislativo que padece de genuflexión.
Manuel José Herrera
La Rioja Oeste 328
Tafí Viejo-Tucumán



















