El suplemento del Papa
Ayer recorrí muchos portales del mundo para mirar cómo se había cubierto el primer aniversario del Papa Francisco. Indudablemente fue noticia universal. También observé el material realizado en torno a la persona del Papa, y allí me detengo para felicitar a LA GACETA por el suplemento. No vi que ningún otro diario haya realizado este formato con la importancia que ello supone. Felicito porque sé lo que significa para un diario realizar semejante trabajo y mucho más en sus costos para realizarlo. A través de su forma virtual será un material a compartir en Tucumán y desde Tucumán a todo el mundo. Ya lo reenvié a otros países. La manifestación de este suplemento marca la presencia del Papa en el mundo de las comunicaciones. Creo que el aporte de LA GACETA nos alienta a saber que la comunicación sigue siendo un vehículo fundamental en la construcción de valores, de fe y Gracia. El próximo Bicentenario, el Congreso Eucarístico Nacional y la posible venida del Papa, serán verdaderos hitos históricos para desarrollarlos en clave comunicacional. Felicitaciones a LA GACETA.
Marcelo Barrionuevo
nsmm2008@gmail.com
Déficit de atención
Soy madre de un niño de 14 años que padece trastorno de déficit de atención e hiperactividad, de origen neurobiológico. Dicho trastorno ocasiona que los chicos que lo padecen fracasen en la vida escolar, aun cuando su coeficiente sea normal o superior a lo normal. Requieren de un tratamiento multimodal: psicológico, psicopedagógico y eventualmente medicamentoso. En estos momentos, mi hijo no está escolarizado, ya que en la escuela pública secundaria, a la que concurría hasta el año pasado, no se realizaron los cambios de metodología que su trastorno requiere. Las instituciones privadas y públicas a las que concurrí no pueden recibirlo por carecer de los cambios inclusivos. O sea que este niño, mi hijo, no podrá continuar con sus estudios (debe reinscribirse en 2° año) ¿No debe el Estado garantizarle la educación hasta concluir el secundario? Lo que estos niños y adolescentes necesitan son las adaptaciones curriculares y atención personalizada que esta patología exige, como ya ocurre con otro tipo de discapacidades. Así pueden aumentar su autoestima y mejorar su elevada frustración, deficiente autonomía, baja motivación y falta de planificación. Sin ellas no podrán dejar de sentir su soledad e incomprensión fuera y dentro del aula. Si las autoridades educativas no toman las medidas prácticas necesarias para revertir esta situación, esa parte de nuestros jóvenes -que se estima en un 7 % de la población, serán condenados al ninguneo, la marginación y la exclusión.
Patricia Canseco
Pato7023@hormail.com

Educar al consumidor
En un día como hoy pero hace 52 años, en su discurso de campaña, J.F. Kennedy sostuvo que “todos somos consumidores”, eternizando de esta manera una frase que en nuestros días parece cobrar mayor vigencia y sentido. La conmemoración de esta fecha, supone un llamado de atención a todos los ciudadanos sobre la idea de que sólo un consumo responsable es bueno, algo por lo que deben trabajar a diario tanto las asociaciones de consumidores como todos los organismos públicos de consumo. Pero para lograr que el consumidor actué de manera responsable en el mercado, no solo debe ser debidamente informado, sino también -y sobre todo-, formado y educado a fin de que no se le impongan reglas concretas a la hora de adquirir bienes y servicios. Precisamente la Educación al Consumidor es uno de los derechos fundamentales previstos en el art. 42 de la Constitución Nacional, y también en la ley específica que tutela a tales sujetos. En tal sentido, es el Estado mismo quien debe garantizar una educación básica y adecuada en temas relacionados con el consumo, desde la más temprana edad y para todos los ciudadanos, a fin de permitirles concretar la autodeterminación individual y asumir consecuentemente la responsabilidad social en la adquisición y el uso de los bienes y servicios, conforme a la satisfacción de sus necesidades. Mientras la formación de los ciudadanos en materia de consumo no forme parte de los programas formales de estudio, y no se priorice la educación al consumidor como el eslabón más débil de la cadena de comercialización, el Estado seguirá en deuda con un mandato constitucional expreso, el de “Educar al Consumidor”. Ello significa plasmar en cada hombre y en cada mujer la cultura, el conocimiento y las condiciones para dotarles de las herramientas críticas necesarias que les permitan ejercer plenamente sus derechos y asumir con responsabilidad sus obligaciones ciudadanas.
Federico R. Moeykens
fmoeykens@yahoo.com.ar

Centenario de la UNT
Mi relación con la UNT trasciende oportunismos o partidismos: como ocurre en la ciencia, colaboración y cooperación son imprescindibles para el progreso. Recordemos a los científicos rusos y americanos en el actual laboratorio espacial, o la verificación científica para el Nuclear Test Ban Treaty. Con esta visión y esfuerzo es que decidimos regresar de Estados Unidos para integrarnos a la comunidad universitaria de la UNT. Creo necesario refrescar la memoria a la vez que mostrar que Juan B. Terán era ya vecino en su campo de cultivo de alfalfa de mi abuelo, Javier Mendilaharzu, y su plantación de caña de azúcar en Los Pocitos. El resultado concreto de mi presencia y desempeño, así como de las autoridades universitarias de ese entonces, fue la creación de la Cátedra de Antropología Social y Cultural en la Facultad de Filosofía y Letras y de la Cátedra de Fundamentos del Curriculum, ambas se continúan dictando en esa casa de estudios. Recuerdo que cuando era estudiante, se sentía como una carencia real la falta de dictado de Antropología Social y Cultural en desventaja de los dos cursos de Sociología que existían. No vamos a borrar de un plumazo y distorsionar la verdad histórica al ignorar el aporte de los que, a pesar de los disturbios e interferencias comunes de las pulseadas políticas, y hasta de la guerra sucia, pudieron hacer que haya una continuidad de estudios y educación. Estuvimos vapuleados por cuantos intereses mezquinos y egoístas circulaban y circulan en la actualidad, empañando la visión de los valores y demorando el avance hacia un destino superior de esta casa de estudios. Con esta misma intención, quisiéramos recordar a los científicos extranjeros que vinieron a contribuir a la formación de postgrado de nuestros médicos en el contexto de la Maestría de Salud Ambiental y a la de la Facultad de Ingeniería. ¿Es posible que la Comisión del Centenario preparara un listado e incluyera esos nombres en la Memoria correspondiente, así como los de las otras facultades? ¿Sería posible (y probable) que superáramos las diferencias de partidos y realizáramos con más claridad y precisión los ideales propuestos en los tiempos de Juan B. Terán? El sentido de “universidad” hace referencia a la universalidad inherente al saber, traspasando y trascendiendo lo local e inmediato al que estamos tan apegados. Pareciera necesario evitar el consabido etnocentrismo y revitalizar el lema “Pedes in terra ad sidera visus”, reconociendo aportes de científicos visitantes y extranjeros que repetidas veces hemos perdido a otras universidades donde celebraron tratados y colaboraciones. Existe un cierto temor a “perder territorio” si se afianza cooperación e intercambio, o que este último sólo signifique mandar gente al exterior sin reciprocidad en la gestión. Si nos referimos a la universidad como nuestra “casa” es de desear que el futuro sea más productivo e idealista con genuino espíritu fraterno y sin olvidar a nadie. En síntesis, reflexionar sobre el sentido de “comunidad”, en especial de la universitaria, en un autoexamen apropiado al aniversario como el que vamos a celebrar.
Susana H. Puga Mendilaharzu de Unger
Ungersunger@webmail.unt.edu.ar
Barrio Obispo Piedrabuena
Los vecinos del barrio obispo Piedrabuena ponemos en conocimiento de la comunidad, el pésimo servicio que brinda la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT), ya que pese a los reiterados reclamos efectuados, no solucionaron la pérdida de agua corriente en calle Estanislao del Campo al 1.100. Esta situación la padecemos desde hace más de un año con la consiguiente baja de presión del agua en nuestros domicilios y el deterioro y falta de higiene en el pavimento. Comparto todo lo expresado por el lector Julio Carrizo en su carta del 9/3, referente a las deficiencias de la empresa SAT, ya que dicho ente no realizó las inversiones necesarias. Me enteré por la TV que operarios de dicha empresa visitarán los barrios y quisiera saber si algún día vendrán por esta zona. Asimismo, ante la emergencia hídrica, según dispusieron las autoridades de los entes respectivos, esta situación anormal no debería prolongarse más y la SAT disponer las medidas urgentes y enviar personal idóneo para solucionar estas fallas. Tenemos entendido que las continuas subas en las tarifas son para brindar mejores servicios, situación que no se cumple.
José Mario Roza
jmr1308@hotmail.com



















