20 Marzo 2014

EL BIG BANG

El anuncio de que se habrían detectado evidencias de ondas gravitacionales originadas por el Big Bang llena de entusiasmo a quienes, con fervor, buscan llegar a conocer el origen del Universo. Sin embargo, creo que arribados a ese punto todavía faltará dilucidar, científicamente, de dónde proviene lo que estalló. Mientras tanto, el tiempo actual es un momento oportuno para recordar con inmenso respeto y admiración al librepensador Giordano Bruno quien, entre otras razones, fue quemado vivo en el medioevo por sostener la existencia de componentes del universo hoy conocido, contradiciendo así afirmaciones asumidas como verdad en esa época. Si causa asombro que con la tecnología actual se descubra lo que se descubre, mayor es el cimbronazo espiritual que uno siente al apreciar que, con los elementos de juicio de que Bruno disponía, haya sido capaz de aseverar lo que aseveró. Ni qué hablar de su decisión de jugarse el pellejo para no desdecirse. Finalmente, una mirada con dosis de humor me lleva a pensar que en la génesis del cosmos ya existió lo que casi es una marca registrada argentina, esto es la inflación ¿Será para sacar pecho?

Eduardo Nieto
edunieto@arnet.com.ar


EL ESPECTÁCULO DE LA OBESIDAD

Seguramente nuestra sociedad se encuentra anestesiada ante el denigrante espectáculo mediático sobre la obesidad. Diariamente se exponen al ridículo y degradante espectáculo circense, muchas personas que siguen las dietas indicadas (y en gran parte fracasadas) por un conocido médico de Buenos Aires, experto en la especialidad más frívola de la medicina, que consiste en decirle a la gente que la obesidad puede retroceder con sólo comer menos y seleccionar mejor aquellos alimentos que incorporan pocas calorías. Quiero recordar en este punto que sólo cinco de 100 obesos tendrían alguna alteración endocrina. Los obesos mórbidos parecieran aparecer hoy como los antiguamente “deformes mutantes”, por ejemplo, “El Hombre Elefante”, los “enanos” acondroplásicos, la “Mujer Barbuda”, los hombres “mono”, los albinos, o los fibrodisplásicos, cuyo destino era el circo y eran coleccionados y explotados. Si bien estos tristes espectáculos parecían haber disminuido, Cormillot los actualiza a diario por televisión, seguramente para exacerbar algunas pasiones mórbidas y, por qué no, un poco perversas en los televidentes, pero que le significan enormes ganancias personales. Veremos cómo magnifica los dos genes, recientemente descriptos como responsables de la obesidad: FTO e IRX3. Tal vez nuestros legisladores podrían pergeñar una ley para evitar esto, como lo hicieron cuando prohibieron los animales en los circos. Pero, ¿consideraran que estas personas son inferiores con respecto los animales? Otra posibilidad consistiría en que desde áreas específicas del gobierno desarrollen un plan para prevenir, detectar y combatir las adicciones de abuso como el tabaquismo, alcoholismo, las drogas, el juego y las comidas desde la infancia, que será lo único que pueda tener un impacto efectivo para evitar esta epidemia.

Federico Vázquez
fedevazqueztuc@gmail.com

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“EL DIABLO DE LAS VIDALAS”

“El diablo de las vidalas”, tal el título de la película filmada en Tucumán, recordando la figura de don Gregorio Aráoz de La Madrid, de la cual nos hace conocer el historiador Páez de la Torre (16/3). Lo felicito por su nota en donde nos cuenta del esfuerzo realizado por un descendiente de tan legendaria figura, así como también de la colaboración que tuvo de muchos tucumanos, en tan noble finalidad. Como el autor del artículo, pienso que dicho esfuerzo se perdió por la censura de autoridades nacionales que prohibieron la exhibición de la película. Pero el comentario hizo en mí fructificar la semilla, que me lleva a pensar que no sólo la vida y obra del extraordinario guerrero de nuestra independencia, y de nuestras luchas intestinas, en el período 1812-1852, es digna de un guión cinematográfico, ya que Tucumán es pródigo en figuras sobresalientes que brillaron en el escenario nacional, que merecen ser conocidos por el pueblo a través del cine. Por ejemplo, la del gran pensador tucumano, a quien los argentinos le debemos haber contribuido con sus ideas a la organización y progreso de nuestra patria, quien no obstante haber pasado la mayor parte de su vida fuera del país, se preocupó por la Argentina. “Vida de un ausente”, del escritor tucumano José Ignacio García Hamilton, narra la vida de Juan Bautista Alberdi, que merece ser llevada a la pantalla grande, en esta época en que están de moda personajes que sólo trajeron destrucción y muerte. A estos personajes debemos oponer a quienes construyendo el país, nos trajeron progreso y vida. Cualquier esfuerzo que se haga para hacer conocer a estos héroes civiles a través del cine, será recompensado en múltiples aspectos.

Hugo Zerdán
hzerdan@arnetbiz.com.ar

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LO MEJOR Y LO PEOR

He seguido atentamente esta sección, especialmente todo lo que ha dicho sobre la situación nacional. Y dentro de mi escasos conocimientos, pobre imaginación y menguados estudios sobre la política he llegado a la siguientes conclusiones. Salvo error u omisión: 1) Lo mejor está por venir, pero lo peor hace rato que ha llegado. 2) Lo mejor viene en carreta, lo peor viene en avión. 3) Lo mejor viene en frasquitos homeopáticos, lo peor en camiones tanques. 4) Lo peor lo puede ver cualquier argentino, lo mejor solamente los oficialistas. 5) Lo mejor es para algunos pocos, lo peor para la mayoría. 6) Para formar parte de los que saborean lo mejor es necesario tener trayectoria política, si son varias y aún opuestas trayectorias, mejor. El haber transpirado siempre la misma camiseta es una desventaja. 7) La fidelidad a una idea política merece lo peor. El travestismo ideológico merece un premio. 8) Los que recibimos lo peor somos destituyentes. Los aligerados montados en el presupuesto son mejores constitucionalistas que Alberdi. 10) Lo mejor está por llegar en el tren de las doce, pero lo malo es que ya no hay ferrocarril. Salvo el tren a Concepción y el que va a Tafí Viejo.

Melitón Saldaño
Cejas de Aroca
Simoca-Tucumán


Su majestad satánica, la cola

En estos días reflexionaba cómo los argentinos somos vejados a diario por las colas que hay que hacer ante la necesidad de realizar distintas gestiones. Esa “vejación” es la forma en que se diagraman o se estructuran los trámites, pensados por los mismos argentinos, que creen que sólo dos personas deben realizar esos trámites cuando en realidad son cientos, con lo que provocan una profunda discriminación entre propios compatriotas. Si tenés plata, si sos pícaro, no harás la cola; si sos pobre o no tenés privilegios, el destino es la cola, seguro. Con la inteligencia con que fue expuesta esta situación en el Panorama Tucumano “Su majestad satánica, la cola”, de Roberto Delgado (13/3), parece innecesario agregar más; múltiples ejemplos que suceden a diario. ¿Los argentinos debemos resignarnos? ¡No! ¡Por supuesto que no! Pienso que es la Justicia es la que debe funcionar y hoy no lo hace. Hay más de 25.000 leyes; estarán las que penalizan y exigen que se garantice condiciones de trato digno, pero también están las que permiten que los funcionarios en alguna medida se liberen de penalizaciones. Si apareciera un fiscal y verificara estos atropellos, un juez debería resolverlos de manera urgente y eliminar el atropello de las colas. ¿No lo dice así la ley 24.240? Los argentinos hacemos muchas leyes, cumplimos las que queremos, violamos las que queremos; es decir, un caos. ¿No somos inteligentes para resolver estos problemas? Quizás sí. ¡Pero somos estúpidos! ¡Hay que hacer la satánica cola! Si mínimamente se valorizara la hora perdida haciendo cola, la sociedad ahorrarían los muchos millones que se desperdician en estos procesos denigrantes. Notas como esas son las propias para iniciar el cambio.

Oscar Mealla
meallaoscar@gmail.com


PARO DOCENTE

Es lamentable ver todo lo que pasa hoy en día en el país con los docentes y ver cómo la educación, pilar fundamental de una nación, se ve en el medio de una pelea entre la necesidad de los maestros y la inoperancia de los políticos. ¿Por qué los maestros y trabajadores tienen que hacerse cargo de las malas políticas económicas del Estado? ¿Por qué tienen que pagar los platos rotos de las peleas del Gobierno con empresarios, de la devaluación del peso, del ida y vuelta con el dólar y de todos los problemas económicos que aquejan al país? ¿Ellos se tienen que hacer cargo dando parte de su sueldo? Pensar que alguna vez defendí este modelo; hoy me doy cuenta de que el kirchnerismo te acaricia con la mano izquierda y cuando menos te lo esperas te abofetea con la derecha.

José Manuel Janin Figuerola
jose_manuel040987@hotmail.com


LOS PUEBLOS Y LOS GOBIERNOS

Los pueblos tienen el gobierno que se merecen Siento la imperiosa necesidad diaria de leer las cartas de lectores, espacio que, generosamente, nos brinda LA GACETA, para aportar nuestras ideas o nuestras quejas. Puedo asegurar que la gran mayoría es para reclamar, criticar o pedir al Gobierno soluciones por los innumerables problemas -inseguridad, inflación, corrupción, injusticias, impunidad-, sin obtener de parte de las autoridades una respuesta positiva. ¿Por qué seguir apoyando a los mismos que no cumplieron con sus promesas que hicieron al asumir sus mandatos. Recuerdo las palabras de Perón cuando dijo: “todos somos cómplices del poder, y responsables de nuestros errores y fracasos”. Somos un pueblo rendido a los caprichos del poder. Qué razón tenía nuestro ilustre Juan Bautista Alberdi cuando dijo: “los pueblos tienen los gobiernos que se merecen”.

Juan Carlos Monasterio
Pasaje Luis Beltrán 1.452
San Miguel de Tucumán


TALA INDISCRIMINADA

Vecinos del sur de la provincia dijeron que el río Chico arrastró troncos cortados con motosierras. Un funcionario encargado de obras públicas dijo que se hicieron obras de defensas en la zona, pero que seguramente fallaron por la “intervención de la gente”. Se culpa a la gente, siempre es mucho más fácil cargar culpas que asumirlas, o cortar el hilo por lo más delgado. Si bien es cierto parte de la culpa la tiene, no “la gente”, sino algunas personas, seguramente los más ambiciosos, que por sacar áridos del cauce del río debilitan las defensas antes mencionadas. La cantidad de agua caída fue monstruosa, y a su paso arrasó con todo lo que encontró, y llevó toda clase de cosas, pero lo llamativo es que el agua llevaba troncos cortados con motosierras; la fuerza del agua arranca los árboles de raíz, el agua no tiene motosierras para cortar a la perfección como en este caso. Fueron tantos los troncos que llevaba el río que con sus golpes debilitaron las bases del puente. La misma naturaleza nos envía las pruebas de la incesante tala indiscriminada que se está realizando en esos lugares. Esto no es sólo culpa de “la gente”, sino también de los controles que se deben realizar por parte del Estado. Si ve que sacan áridos del río, ¿por qué no llamarles la atención? Si ven que pasan camiones cargados de troncos, ¿por qué no preguntar quién autorizó? Los que más tienen, más quieren y no miden las consecuencias de perjudicar a muchos, no les interesa; el poder y el dinero los ciegan completamente. Realmente es inconcebible que los organismos competentes del cuidado del medio ambiente no ataquen el problema de fondo y la gente siga sufriendo las consecuencias de la devastación y luego se trate de solucionar con colchones y bolsones; el daño ya está hecho. En 2007, un estudio de Médicos del Mundo señala que más allá de los efectos del cambio climático global, los cambios en los registros de las tormentas y sus efectos más devastadores, están directamente relacionados con la deforestación en los piedemontes para hacer áreas cultivables. ¿Por qué no se previene? ¿Por qué se mira para otro lado? ¿Por qué no se legisla sobre las actividades que incrementan los riesgos potenciales de inundaciones? ¿Por qué no denuncian a quien corresponda? La tala indiscriminada es una “práctica desaprensiva y criminal” y los resultados están a la vista de todos.

Pedro Martínez
concienciambientaltuc@hotmail.com


DÉCADA DESAPROVECHADA

Cuando leo las cartas del lector Hugo Vallejo, no dejo de asombrarme. Lo considero un romántico de la política cuando expresa “lo mejor está por llegar” o “el éxito está a la vuelta de la esquina”. ¿Sabrá que en enero se devaluó nuestra moneda, que las reservas del Banco Central están escasas, y que la inflación “devoró” el sueldo de los argentinos? Obviamente, la para mí mal llamada “década ganada” deja a los trabajadores honestos una nueva frustración. También deja miles de muertos por la inseguridad, la droga (narcotráfico instalado), tragedias por desidia e incumplimiento de los deberes de funcionarios públicos, corrupción en los tres poderes del Estado, persecuciones a jueces y a periodistas que investigan, en fin... una larga lista de verdaderos flagelos que destruyen la república. Deja también una gran cantidad de “nuevos ricos” entre la clase gobernante. Nuestra Presidenta incluida lamentablemente y todos, bajo sospecha de haberlo hecho ilícitamente. Esto es una realidad innegable, difícil de aceptar para muchos que cayeron en el fanatismo. En esta “década desaprovechada” quedó demostrado que fuimos destinatarios sólo de migajas, mientras la cosecha para otros era inmensa. Se consiguió así un caudal inédito de votos en nombre de los cuales se cometió todo tipo de atropellos. Las multitudinarias manifestaciones, las denuncias públicas, los “líos” de quienes nunca se dejaron engañar, las protestas, los reclamos incansables ante tanta corrupción e impunidad, muestran que no todos tenemos anteojeras ideológicas y con alta autoestima defendemos nuestros derechos. La triste realidad que enfrentamos a diario dentro y fuera de nuestros hogares, se expresa también en este espacio de cartas de lectores. ¿Será que la mayoría está equivocada, perdió el sentido de la realidad o son quejosos porque sí? Basada en mi criterio, nunca hubo una verdadera política de Estado bien planificada, con consensos, vocación de servicio y mucho amor a la patria. Ya basta de buscar al enemigo lejos de nuestras fronteras cuando lo tenemos bien cerca, la gran mayoría entre los que nos prometen y mienten antes de lograr nuestro voto. Todo fue pan y circo; hoy, la fiesta terminó y como siempre, Juan pueblo deberá pagarla.

Noemí Barrenechea
noemibarrenechea9@hotmail.com.ar


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