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04 Mayo 2014
ASADO GLORIOSO

Como ex ferroviario, cuando nuestra señora Presidenta presentaba los nuevos elementos del Ferrocarril San Martín, me invadió una profunda nostalgia del pasado glorioso que tuvimos la oportunidad de vivir con Ferrocarriles Argentinos. Pero esta nostalgia se agranda en mi alma cada día más al comprobar cómo nuestros representantes políticos tucumanos permanecen ausentes y no acompañan el tremendo esfuerzo que se realiza desde nuestro gobierno nacional para restablecer el normal funcionamiento del ferrocarril en toda nuestra patria. Y como si esto fuese poco algunos políticos hablan con ignorancia supina de un cinturón de hierro que obstaculiza el tránsito automotor, mientras en los países más desarrollados quieren hacer llegar una vía a los centros urbanos para descongestionarlos más rápido. Señores políticos, llegó la hora de trabajar para cumplir con los sueños mas caros de todos los tucumanos: recuperar lo que nos arrebataron, los trenes.

Héctor Francisco Márquez

ferroviario33@gmail.com


LAS LETRAS DEL TANGO

En la infancia del tango no se desdeñaba el comentario social, pero el tono era con algunas excepciones, festivo, trivial. La argumentación y el mensaje no estaban a su alcance, porque carecía de letras, algunas orquestas insertaban estrofas como esta, por ejemplo: “¡Canflinfle, dejá esa mina y por qué la voy a dejar, si a mí me calza y me viste y me da para morfar, me compra ropa de moda y chambergo a la oriental y también me compra botas, con el taco militar!” A las intérpretes de estas tonadillas, las llamaban tonadilleras y al masculino chansonnier; el mismo Florentino que oficiaba de bandoneonista en la orquesta de Canaro, en la mitad de la pieza dejaba el fuelle y cantaba un par de cuartetas, o sea que hacía de fuellista y chansonnier. La anécdota de la ciudad quedó grabada muchas veces en la picardía del título o en la ilustración de la copla o tonadilla, una muestra famosa del método nos dejó el padre del tango, Ángel Villoldo, con su creación “Cuidado con los cincuenta”. El título no parece ser lo que es en realidad, hace referencia a una ocurrencia del general Capdevila que en 1899 decreta castigar con una multa de $50 el uso del piropo, Artículo 1 Inciso 4 de la Policía de la ciudad. En la portada de la pieza, una bonita porteña feliz ante el halago protege a su don Juan, bajo la atenta mirada de un abanico (vigilante) mediante esta copla preventiva: “Caballero, le suplico tenga más moderación, porque puede a usted costarle, cincuenta de la nación”. Después, al crear Pascual Contursi el tango canción, había opiniones diversas y hasta trifulcas, algunos a favor de las letras, otros decían que lo entristecía al tango. Por las miserias que mostraba, también la protesta. Eneas Riu escribió Farolito viejo, fue en 1908, fue estrenado en la obra mala yerba del mismo Riu, ocurrió en el teatro Marconi, con la compañía de Pablo Podestá. Qué bien vendría hoy, que estamos pisoteados, humillados (nos robaron la alegría y la vida misma).

Julio Mohfaud

juluiomohfaud@hotmail.com


JUBILADOS EN LA PLAZA

Realmente los jubilados de la Plaza son dignos de admiración y merecen ser escuchados. Allí están pidiendo lo que por ley les corresponde. Todos deberíamos tomar conciencia de que de una manera u otra, a este paso vamos a estar en las mismas condiciones, a excepción de algunos que sin levantar un dedo son beneficiados con el 82% móvil. Uno llega a preguntarse por qué se beneficia a algunos y otros deben marchar (desde hace años) bajo el sol o el agua sin ninguna respuesta. Como hijos o nietos, o simplemente conocidos de algún jubilado que cobra un sueldo de miseria, deberíamos acompañar a estos valientes que uno a uno van quedando en el camino, pero no claudican en la lucha. Ojalá pronto los gobernantes les den una solución y realmente puedan gozar de su jubilación.

Carmen M. de Ponce

Larrea 1.795

San Miguel de Tucumán


“¡DISCRIMINACIÓN!”

¡Discriminación, es discriminación! Eso me surgió luego de leer la enjundiosa y entretenida carta del lector Ysmael Díaz -por el Día del Animal- a quien felicito por sus líneas. Discriminación, porque ha omitido en su larga lista a mi animal preferido: el buey. Por eso, con humor, me autodesigno abogado de esa bestia, y esgrimo las razones por las cuales mi defendido merece el debido respeto y homenaje en el Día del Animal. 1) Desde la más remota antigüedad, el buey colabora con el hombre, aliviándolo en las pesadas tareas agrícolas. 2) Pese a que el ser humano lo mutila cruelmente, él le responde con santa mansedumbre. No muerde como el perro, no rasguña como el gato, no cocea como el caballo. 3) En la época colonial, es gracias a esta noble bestia que los tucumanos disponíamos de productos de Buenos Aires y Europa; tres yuntas de bueyes tiraban las pesadas carretas. Esta realidad ha quedado documentada en cuadros de los precursores de la pintura argentina, como el francés Juan León Pallière, que anduvo por Tucumán, según nos enteramos por la columna “Apenas Ayer”. 4) Si alguien piensa que el buey no es un animal tierno y sensible se equivoca. Como el caballo, el perro, el gato, él goza con las caricias de sus amos. Esto ha quedado simpáticamente asentado en la hermosa canción criolla de Gardel, titulada “Apure delantero buey”, que, dicho sea de paso, causó furor en París. 5) La belleza del buey ha sido captada por el italiano Giosué Carducci (Premio Nobel de Literatura) y expresada de manera magistral en un soneto que le dedicara, de una hondura que emociona (Il bove). 6) Es un asceta, y muy gaucho. Da sin exigir nada. No requiere abriguito tejido en invierno ni comida balanceada. 7) Por último, un argumento que apela a la emotividad. El buey ocupa un lugarcito en el corazón de los chicos cuando arman el pesebre; es simpático ver que siempre lo ponen cerca del burro. Así pues: por todo lo expresado ut supra exijo que mi defendido, ipso facto, reciba el merecido desagravio por la omisión que se ha cometido en el Día del Animal. Será justicia.

José E. Santillán

Lizondo Borda 1.137

San Miguel de Tucumán


NACIONALIZACIÓN DE LA UNT

Magnífica y esclarecedora la nota del historiador y periodista Carlos Páez de la Torre (h) sobre las vicisitudes que tuvo que afrontar Juan Benjamín Terán para lograr la nacionalización de la Universidad de Tucumán. Como fuente elocuente e indiscutible, el autor utiliza el intercambio epistolar entre el fundador de la UNT y su amigo personal y entonces gobernador, Ernesto Padilla. “Cuando dependemos de la Provincia, dependemos en absoluto, porque no tenemos seguridad de estatutos y sobre todo de dinero”, le escribía Terán al gobernador para explicarle la necesidad de que la Universidad pasara al ámbito nacional. Según transcribe Páez de la Torre, Terán completaba la idea diciendo: “Para la Nación, la Universidad es una cosa pequeña, para la Provincia, puede ser una gran presa. De manera que partiendo, como en Lope de Vega, del mal de vivir, es preferible vivir lejos del lobo”. Afortunadamente, los esfuerzos de Juan B. Terán -junto a un puñado de personas e instituciones- no fueron vanos y se logró la nacionalización de la Universidad luego de algunos años. Sin embargo, los cuantiosos fondos que desde 2008 recibe la UNT de Yacimientos Mineros Aguas de Dionisio -provenientes de Minera Alumbrera- la convirtieron nuevamente en una apetitosa presa. Como tucumano y sobrino nieto de Juan B. Terán, deseo fervientemente que las nuevas autoridades mantengan vigente el lema bajo el cual nació la UNT y que, sin dejar de pisar la realidad pedestre, sean capaces de elevar su mirada por sobre las ambiciones y la mezquindad, manteniendo nuestra Casa de Estudios lejos del lobo, tan temido por su fundador.

Marcos Enrique Mirande

marcmirande@gmail.com

EN EL SERVICIO MILITAR

Los que piden volver al servicio militar obligatorio han instalado el debate sobre un eje falso. Argumentan que el descontrol y la violencia juvenil necesitan del rigor militar, dejando de lado lo paradójico que sería encargarle erradicar la violencia a la institución, cuya especialidad es la guerra, que es la quintaesencia de la violencia. Suponer que los que quebraron sistemáticamente el orden constitucional y produjeron las más espantosas violaciones a los derechos humanos puedan ser formadores de jóvenes, no resiste el menor análisis. La frase recurrente desde 1930 hasta 1980 fue “van a volver los militares”. Esto era posible porque disponían de miles de jóvenes adoctrinados para obedecer. Durante 50 años el país estuvo en vilo por la concreción o la amenaza de golpes de Estado. En esas condiciones era imposible construir una democracia. El resabio de esa cultura autoritaria es la creencia de que los jóvenes, para corregirse, necesitan del autoritarismo militar. Para las nuevas generaciones, que no tuvieron la experiencia de la disciplina militar, la frase “van a volver los militares” no figura en su lenguaje. Y eso no debe cambiar, para bien de la República. Menos el del 30, he visto todos los golpes militares. Vinieron para “salvar a la patria” y terminaron destruyendo la república. Sin hombres y sin balas son imposibles las aventuras golpistas. Para erradicar la violencia juvenil, sería más apropiado destinar la enorme cantidad de dinero que demandaría el Servicio Militar Obligatorio, en financiar cooperativas de trabajo para jóvenes desocupados.

Ramón Eudal

reu.dal9@hotmail.com.ar


MALVINAS

Estando reunidos en la Feria de Simoca salió el tema de Malvinas. Teníamos la visita de mi sobrino Víctor, muchacho muy informado, quien sacó de entre sus ropas un recorte de diario. “Miren, dijo, lo que gastan en Malvinas”. La Base de Monte Agradable es una pequeña ciudad muy bien equipada. Tiene gimnasio, pileta de natación, campo de golf, centro de buceo, karting, biblioteca, cine, boliche, peluquería, centro médico, y escuela. En lo específicamente militar hay cuatro aviones de combate de última generación, cuatro de otros usos, una docena de helicópteros y toda clase de vehículos terrestres. Allí comen, duermen y cobran su salario 2.000 personas, entre militares y civiles. Además en Puerto Stanley hay dos fragatas y unos 300 marinos. Todo ello representa para Inglaterra un gasto de 70 millones de euros por año. “¿Y eso en pesos cuanto sería?”, preguntó uno. Mi sobrino rápidamente hizo el cálculo: unos $770 millones. Para ampliar la información agregué que en comparación, por ejemplo, nuestra Legislatura gasta $570 millones por año. “Se les fue la mano a los muchachos con el gasto”, finalicé. Se hizo un silencio total. Y tras un breve carraspeo sentimos clarito a mi abuelo que preguntaba: ¿A cuáles muchachos? ¿A los nuestros o a los rubitos?

Melitón Saldaño

melitonsal@gmail.com


EL CASO LEBBOS

La señora Trimarco, ejemplo de enjundia, voluntad y perseverancia, en relación con su lucha contra la trata de personas, y defensora de las mujeres ultrajadas poco se interesó por el asesinato de Paulina Lebbos. En estos días, fue muy cuestionado fiscal Albaca por sus especulaciones acerca de las posibles causas de la muerte de la joven. En siete años, la investigación sobre este crimen no avanzó en nada. El señor Lebbos luchó día a día para darle dinámica a la investigación del caso, pero hasta ahora todo fue en vano. El actual fiscal, en muy poco tiempo, hizo mucho más de lo que el fiscal Albaca realizó, mostrando una total indolencia. Muy poco se puede dudar de que esta causa en todo momento fue “frenada” por los que, sin duda, tienen culpas inconfesables; se habló mucho de los hijos del poder. La gran duda se centra en una sola pregunta: ¿por qué la señora Trimarco no se solidarizó con Lebbos y no puso su esfuerzo, capacidad y contactos para esclarecer este asesinato? ¿Hay algo o alguien que la condiciona? Aunque la diferencia está a la vista: a la hija de Trimarco la raptaron y está desaparecida; la hija de Lebbos fue asesinada. Desde que se encontró su cuerpo en Raco, muchas huellas se borraron. No caben dudas de que si se dejaran seguir con regularidad las secuencias investigativas, en algún momento, descubrirán quién o quiénes son las personas que hacen todo lo posible para que el crimen no se esclarezca. Mientras tanto, pienso que la señora Trimarco debería interesarse por este hecho: la joven Lebbos es una hija, como también la es la de ella.

Héctor Leonardo Bravo

Avenida Ejército del Norte 429, 5° piso, Dpto. A

San Miguel de Tucumán


ACCIDENTES EN YERBA BUENA

El 1° de mayo, donde nace la avenida Aconquija, aproximadamente a las 17, sucedió un accidente automovilístico, el que aparentemente hubo, al menos, dos personas heridas, una de ellas en estado delicado. Cualquiera haya sido la causa del accidente, este podría haber tenido consecuencias muy graves, y hasta mortales, pues el vehículo quedó sobre la vereda. ¿Qué nos está pasando? ¿Acaso nos estamos acostumbrando a este tipo de sucesos? ¿No advertimos que cualquiera de nosotros podemos ser víctimas de estos sucesos, como otros tantos que ya sucedieron, y aún no tienen castigo jurídico sus actores? Es tiempo de que la familia de dichos actores asuman el rol que les corresponde. Hace pocos días, un imberbe de 16 años fue el protagonista en avenida Perón. También es de esperar que tomen cartas eficaces en todos estos temas, tanto la Justicia, como la Policía y las autoridades municipales, que son nuestros garantes. Al menos en Yerba Buena, no se nota eficacia en los sistemas de control, tanto de la velocidad a la que circulan los vehículos, como del estacionamiento en media calzada de ómnibus y la circulación de vehículos ya obsoletos, muchos de los cuales no cumplen con las reglas viales, y son un riesgo permanente para los demás peatones, conductores y vehículos estacionados. Esto es un peligro de larga data, sobre el cual el intendente ha recibido en diversas oportunidades quejas y siempre, al menos en mi caso, la respuesta que recibí, fue: “hacemos lo que podemos”. Si esta será la conducta permanente, recemos para que Dios nos proteja.

Manuel Elías Asar

manasar@arnetbiz.com.ar


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