05 Mayo 2014
LLEGADA TRIUNFAL. A Emiliano Spataro ya le bajaron la bandera a cuadros. Hacía casi tres años que no lograba triunfar.
El trabajo y la perseverancia le dieron a Emiliano Spataro una merecida alegría. Su romance con Renault arrancó en 2007 y ayer le otorgó el primer triunfo del año a esta marca en el Súper TC 2000. Fue en la fecha 3 corrida en Alta Gracia, el patio de la casa del “rombo”. Es que Córdoba es tierra de Renault, que tiene su planta en Santa Isabel. Incluso desde la época dorada de Oreste Berta y Juan María Traverso que la marca prueba en el autódromo “Oscar Cabalén”, escenario de esta fecha.
Renault debía reivindicarse. También Spataro, despojado del equipo a fines de 2007 por Edgardo Fernández, que lo reemplazó por Matías Rossi. Pero “Emi” volvió en 2012 cuando Víctor Rosso y Leonardo Monti se hicieron cargo del equipo y lo convocaron en el inicio de Súper TC 2000. El de Lanús fue protagonista, pero la victoria no llegaba. Aunque su vínculo con el “rombo” creció hasta seguir la sociedad en el Dakar, donde fue 14º en la última edición con una Duster (máquina ciento por ciento criolla y atendida en su propio taller).
La revancha llegó a lo grande. Spataro clasificó 3° y además se favoreció por las penalizaciones. Largó adelante en la serie 2, la cual ganó y fue la más rápida. Ello le permitió largar adelante la final, vencer de punta a punta y lograr su primer triunfo en la nueva era de la categoría. “Vino en un momento importante. Hacía años que no estaba bien y cuando las cosas no salen uno se frustra. Me costó mucho, hice poles y lideré varias carreras, pero no podía ganar. Es muy especial porque me considero fanático de la marca”, dijo “Emi”, que hacía casi tres años que no ganaba en la categoría. Su anterior festejo se remontaba al 4 de octubre de 2011 en la carrera diurna del TC 2000 en el callejero de Santa Fe, pero con Fiat…
La alegría y emoción también fue para Marcelo Ambrogio, máximo responsable del equipo tras el alejamiento de Rosso y Monti a fin de 2013. Tomó un fierro caliente ya que el “rombo” no logra un título desde 1993, en el epílogo del dominio de Traverso y su cupé Fuego en el TC 2000. “Armamos un grupo bárbaro. Insinuamos en Viedma con algunos cambios y acá, justo en Córdoba, pudimos ganar”, contó un entusiasmado Ambrogio, que también agradeció lo hecho por Alejandro Venturi y Mario Bruna, los ingenieros que incorporó a la estructura este año.
Otro exponente de la marca completó el podio: Fabián Yannantuoni. “Revertimos la situación y tras una mala carrera en Viedma se logró este buen tercer puesto”, afirmó el “Patito”. En el medio de los Fluence terminó el Peugeot 408 semioficial de Damián Fineschi. “El auto se mostró estable. Pensé que lo podía pasar a Emiliano en la curva 2, pero no alcanzó”, explicó el quilmeño, de muy buen desempeño.
Arriba de ellos, en la tarima más alta del podio, se ubicó Spataro. Él más que nadie merecía reivindicarse y como el mejor hincha de Renault enarbolar sus banderas. Esas que pretende alzar a fin de año, en su ilusión de obtener la corona. También pretende ello Norberto Fontana, que tuvo una carrera difícil penalizando los 16 lugares que le caben al líder del torneo, aunque se marchó de Córdoba conservando la punta del torneo.
Renault debía reivindicarse. También Spataro, despojado del equipo a fines de 2007 por Edgardo Fernández, que lo reemplazó por Matías Rossi. Pero “Emi” volvió en 2012 cuando Víctor Rosso y Leonardo Monti se hicieron cargo del equipo y lo convocaron en el inicio de Súper TC 2000. El de Lanús fue protagonista, pero la victoria no llegaba. Aunque su vínculo con el “rombo” creció hasta seguir la sociedad en el Dakar, donde fue 14º en la última edición con una Duster (máquina ciento por ciento criolla y atendida en su propio taller).
La revancha llegó a lo grande. Spataro clasificó 3° y además se favoreció por las penalizaciones. Largó adelante en la serie 2, la cual ganó y fue la más rápida. Ello le permitió largar adelante la final, vencer de punta a punta y lograr su primer triunfo en la nueva era de la categoría. “Vino en un momento importante. Hacía años que no estaba bien y cuando las cosas no salen uno se frustra. Me costó mucho, hice poles y lideré varias carreras, pero no podía ganar. Es muy especial porque me considero fanático de la marca”, dijo “Emi”, que hacía casi tres años que no ganaba en la categoría. Su anterior festejo se remontaba al 4 de octubre de 2011 en la carrera diurna del TC 2000 en el callejero de Santa Fe, pero con Fiat…
La alegría y emoción también fue para Marcelo Ambrogio, máximo responsable del equipo tras el alejamiento de Rosso y Monti a fin de 2013. Tomó un fierro caliente ya que el “rombo” no logra un título desde 1993, en el epílogo del dominio de Traverso y su cupé Fuego en el TC 2000. “Armamos un grupo bárbaro. Insinuamos en Viedma con algunos cambios y acá, justo en Córdoba, pudimos ganar”, contó un entusiasmado Ambrogio, que también agradeció lo hecho por Alejandro Venturi y Mario Bruna, los ingenieros que incorporó a la estructura este año.
Otro exponente de la marca completó el podio: Fabián Yannantuoni. “Revertimos la situación y tras una mala carrera en Viedma se logró este buen tercer puesto”, afirmó el “Patito”. En el medio de los Fluence terminó el Peugeot 408 semioficial de Damián Fineschi. “El auto se mostró estable. Pensé que lo podía pasar a Emiliano en la curva 2, pero no alcanzó”, explicó el quilmeño, de muy buen desempeño.
Arriba de ellos, en la tarima más alta del podio, se ubicó Spataro. Él más que nadie merecía reivindicarse y como el mejor hincha de Renault enarbolar sus banderas. Esas que pretende alzar a fin de año, en su ilusión de obtener la corona. También pretende ello Norberto Fontana, que tuvo una carrera difícil penalizando los 16 lugares que le caben al líder del torneo, aunque se marchó de Córdoba conservando la punta del torneo.
Temas
Emiliano Spataro
Lo más popular























