14 Mayo 2014
El Gobierno le contesta al FMI por los subsidios
La eliminación de ese tipo de aportes suele ser una medida óptima, indicó el reporte. “Tiene una visión excluyente de las políticas de carácter social”, refutó el jefe de Gabinete El Ministerio de Economía fustigó el informe del organismo, que sugería a la Argentina un recorte de los gastos destinados a energía
BUENOS AIRES.- El Ministerio de Economía criticó ayer el “sesgo ideológico” del Fondo Monetario Internacional (FMI) en alusión a los dichos de la jefa de estudios regionales del Departamento del Hemisferio Sur, Dora Iakova, sobre el rol y los efectos de los subsidios a la energía, como parte del Panorama Económico Regional de abril de 2014 dado a conocer el lunes por el organismo. La funcionaria había apuntado al gasto en subsidios energéticos a los que los calificó como “muy costosos” y que “distorsionan la actividad económica”. Por eso, sugirió reducirlos.
El trabajo presentado por el FMI afirmó que los subsidios “pueden dar lugar a preocupaciones relacionadas con la sostenibilidad fiscal, sobre todo si los subsidios son por tiempo indefinido”.
“El FMI vuelve a mostrar su sesgo ideológico y su predisposición a criticar a determinados países cuando señala a Argentina, Bolivia, Haití, Ecuador y Venezuela, a pesar de que el gasto en subsidios constituye un fenómeno generalizado en toda América Latina y el Caribe, pero también en el mundo”, señaló la cartera económica, al contestar aquel informe.
A través de un comunicado, el Palacio de Hacienda sostuvo que el FMI “omite mencionar que los subsidios a la energía son una política que, en el caso particular de Argentina, se ha demostrado exitosa para incrementar el poder adquisitivo de los trabajadores, fomentar el consumo interno y para mejorar la competitividad de las empresas que operan en el país”.
Asimismo, planteó que el FMI “debería explicar por qué las críticas hacia los subsidios se focaliza exclusivamente en aquellos destinados a la energía y no se menciona los multimillonarios recursos que los países desarrollados destinan a sus sectores agrícolas”.
“De acuerdo con la OCDE, la Unión Europea emplea actualmente cerca de U$S 480.000 millones en subsidios y apoyo a su sector agrícola, suma que representa casi 10 años de exportaciones argentinas de productos primarios y manufacturas de origen agropecuario del año 2013”, precisó Economía.
Además, indicó que “EEUU subsidia a su sector agrícola por un monto superior a los U$S 390.000 millones, lo que equivale a las exportaciones anuales sumadas de Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Uruguay, Bolivia y Perú”. “En este marco, Argentina ratifica su decisión de diseñar e instrumentar de manera soberana su política económica, cuyo objetivo es continuar con un proceso de crecimiento y desarrollo con inclusión social en el país”, concluyó.
Hacia la eliminación
El FMI sostuvo que “si bien los subsidios gozan de aceptación entre el público, su cálculo social no está bien comprendido” porque entendió que “los subsidios a la energía no suelen estar bien focalizados”. “La eliminación de los subsidios suele ser una medida óptima pero típicamente muy difícil”, dijo el FMI.
El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, afirmó ayer que “no haber seguido la imposición o las políticas del FMI ha sido un verdadero acierto para la Argentina” y consideró que este organismo tiene “una visión ortodoxa y excluyente de las políticas de carácter social”. “Las recetas del Fondo las sabemos y los resultados también los sabemos, lamentablemente”, sentenció el funcionario al evaluar la recomendación de la entidad financiera para que el país haga “ajustes adicionales” en la economía.(DyN)
El trabajo presentado por el FMI afirmó que los subsidios “pueden dar lugar a preocupaciones relacionadas con la sostenibilidad fiscal, sobre todo si los subsidios son por tiempo indefinido”.
“El FMI vuelve a mostrar su sesgo ideológico y su predisposición a criticar a determinados países cuando señala a Argentina, Bolivia, Haití, Ecuador y Venezuela, a pesar de que el gasto en subsidios constituye un fenómeno generalizado en toda América Latina y el Caribe, pero también en el mundo”, señaló la cartera económica, al contestar aquel informe.
A través de un comunicado, el Palacio de Hacienda sostuvo que el FMI “omite mencionar que los subsidios a la energía son una política que, en el caso particular de Argentina, se ha demostrado exitosa para incrementar el poder adquisitivo de los trabajadores, fomentar el consumo interno y para mejorar la competitividad de las empresas que operan en el país”.
Asimismo, planteó que el FMI “debería explicar por qué las críticas hacia los subsidios se focaliza exclusivamente en aquellos destinados a la energía y no se menciona los multimillonarios recursos que los países desarrollados destinan a sus sectores agrícolas”.
“De acuerdo con la OCDE, la Unión Europea emplea actualmente cerca de U$S 480.000 millones en subsidios y apoyo a su sector agrícola, suma que representa casi 10 años de exportaciones argentinas de productos primarios y manufacturas de origen agropecuario del año 2013”, precisó Economía.
Además, indicó que “EEUU subsidia a su sector agrícola por un monto superior a los U$S 390.000 millones, lo que equivale a las exportaciones anuales sumadas de Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Uruguay, Bolivia y Perú”. “En este marco, Argentina ratifica su decisión de diseñar e instrumentar de manera soberana su política económica, cuyo objetivo es continuar con un proceso de crecimiento y desarrollo con inclusión social en el país”, concluyó.
Hacia la eliminación
El FMI sostuvo que “si bien los subsidios gozan de aceptación entre el público, su cálculo social no está bien comprendido” porque entendió que “los subsidios a la energía no suelen estar bien focalizados”. “La eliminación de los subsidios suele ser una medida óptima pero típicamente muy difícil”, dijo el FMI.
El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, afirmó ayer que “no haber seguido la imposición o las políticas del FMI ha sido un verdadero acierto para la Argentina” y consideró que este organismo tiene “una visión ortodoxa y excluyente de las políticas de carácter social”. “Las recetas del Fondo las sabemos y los resultados también los sabemos, lamentablemente”, sentenció el funcionario al evaluar la recomendación de la entidad financiera para que el país haga “ajustes adicionales” en la economía.(DyN)
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