16 Junio 2014
CONCEPCIÓN.- El fiscal Miguel Ángel Varela solicitó el jueves la prisión preventiva para Raúl Esteban Ortega, acusado por el crimen de su cuñado José Luis Poma, de 21 años. El hecho sucedió el 15 de abril en el barrio Tagusa de Aguilares. Ortega, según los familiares de la víctima, le asestó a Poma una puñalada a la altura del tórax y delante de sus padres.
El homicida, según la acusación, arremetió mientras la víctima y sus hermanas discutían por una cuestión de poca importancia. Este fue detenido por la Policía una hora después del hecho y recobró la libertad a los pocos días a causa de una irregularidad cometida en los expedientes de la causa.
Por esta maniobra, la Corte Suprema de Justicia inició un sumario administrativo y suspendió por 40 días al empleado Guillermo Molina, de la Fiscalía de Instrucción de la I° Nominación. La madre de la víctima, Gladys Albarracín, advirtió que las declaraciones que le habían tomado fueron modificadas para favorecer al sospechoso.
Así, el hecho fue caratulado como “homicidio simple” y se dispuso el cese de prisión. Varela, que asumió la titularidad de la fiscalía I° después del escándalo, ante la denuncia de Albarracín resolvió ampliar las declaraciones tomadas por el empleado judicial.
“En estas se atenuaba el comportamiento que había tenido el imputado”, dijo el fiscal Varela. Ahora, luego de evaluar los nuevos elementos probatorios, el representante del Ministerio Público consideró que Ortega actuó con alevosía y cambió la carátula por “homicidio agravado”. Al mismo tiempo, Varela pidió al juez de Instrucción de turno la prisión preventiva del presunto homicida.
Trasladado
El escándalo que protagonizó el empleado en principio fue investigado por el fiscal Edgardo Sánchez quien ordenó, como primera medida, trasladar a Molina a otra dependencia.
Luego procedió a la revisión de todas las documentaciones que estaban en poder del sospechoso. Según la madre, fue entonces que se descubrió que varias fojas de la causa estaban escondidas en el escritorio del empleado.
“Todo empezó cuando a la semana de la muerte de mi hijo una vecina me dijo que Ortega se andaba paseando por el centro de esta ciudad. Entonces me fui urgente a tribunales. Pedí los expedientes y después, en casa, me puse a leerlos. Me encontré con que todo lo que habíamos dicho estaba cambiado”, contó.
Gladys retornó a tribunales y en la puerta de la Fiscalía I° se puso a denunciar la irregularidad a gritos. Luego fue recibida por el fiscal Sánchez. “Ortega asesinó a mi hijo de forma cobarde, apareciendo repentinamente en medio de una discusión que es común en cualquier familia”, apuntó la mujer.
“Por lo que hizo merece no salir nunca de la cárcel, pero todavía anda libre. La injusticia duele tanto como la ausencia de mi hijo”, remarcó. Ortega, con la nueva carátula de la causa, enfrenta la posibilidad de ser condenado a cadena perpetua.
Acéfala
La Fiscalía de Instrucción de la I° Nominación del Centro Judicial Concepción se encontraba acéfala cuando ocurrió el crimen, lo que habría permitido que el empleado judicial modificara las declaraciones sin que nadie se alertara. Cuando Varela asumió la titularidad, dijo que la Fiscalía “se había transformado en tierra de nadie”. Molina había sido trasladado a la biblioteca y la semana pasada la Corte decidió su suspensión. (C)
El homicida, según la acusación, arremetió mientras la víctima y sus hermanas discutían por una cuestión de poca importancia. Este fue detenido por la Policía una hora después del hecho y recobró la libertad a los pocos días a causa de una irregularidad cometida en los expedientes de la causa.
Por esta maniobra, la Corte Suprema de Justicia inició un sumario administrativo y suspendió por 40 días al empleado Guillermo Molina, de la Fiscalía de Instrucción de la I° Nominación. La madre de la víctima, Gladys Albarracín, advirtió que las declaraciones que le habían tomado fueron modificadas para favorecer al sospechoso.
Así, el hecho fue caratulado como “homicidio simple” y se dispuso el cese de prisión. Varela, que asumió la titularidad de la fiscalía I° después del escándalo, ante la denuncia de Albarracín resolvió ampliar las declaraciones tomadas por el empleado judicial.
“En estas se atenuaba el comportamiento que había tenido el imputado”, dijo el fiscal Varela. Ahora, luego de evaluar los nuevos elementos probatorios, el representante del Ministerio Público consideró que Ortega actuó con alevosía y cambió la carátula por “homicidio agravado”. Al mismo tiempo, Varela pidió al juez de Instrucción de turno la prisión preventiva del presunto homicida.
Trasladado
El escándalo que protagonizó el empleado en principio fue investigado por el fiscal Edgardo Sánchez quien ordenó, como primera medida, trasladar a Molina a otra dependencia.
Luego procedió a la revisión de todas las documentaciones que estaban en poder del sospechoso. Según la madre, fue entonces que se descubrió que varias fojas de la causa estaban escondidas en el escritorio del empleado.
“Todo empezó cuando a la semana de la muerte de mi hijo una vecina me dijo que Ortega se andaba paseando por el centro de esta ciudad. Entonces me fui urgente a tribunales. Pedí los expedientes y después, en casa, me puse a leerlos. Me encontré con que todo lo que habíamos dicho estaba cambiado”, contó.
Gladys retornó a tribunales y en la puerta de la Fiscalía I° se puso a denunciar la irregularidad a gritos. Luego fue recibida por el fiscal Sánchez. “Ortega asesinó a mi hijo de forma cobarde, apareciendo repentinamente en medio de una discusión que es común en cualquier familia”, apuntó la mujer.
“Por lo que hizo merece no salir nunca de la cárcel, pero todavía anda libre. La injusticia duele tanto como la ausencia de mi hijo”, remarcó. Ortega, con la nueva carátula de la causa, enfrenta la posibilidad de ser condenado a cadena perpetua.
Acéfala
La Fiscalía de Instrucción de la I° Nominación del Centro Judicial Concepción se encontraba acéfala cuando ocurrió el crimen, lo que habría permitido que el empleado judicial modificara las declaraciones sin que nadie se alertara. Cuando Varela asumió la titularidad, dijo que la Fiscalía “se había transformado en tierra de nadie”. Molina había sido trasladado a la biblioteca y la semana pasada la Corte decidió su suspensión. (C)
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