25 Junio 2014
DE DUELO. En la escuela recordaron ayer a la tarde a la docente con una misa en el patio del establecimiento.
Las puertas de la escuela primaria Ejército Argentino se reabrieron ayer, después de haberse decretado un día de duelo por la muerte de Silvia Adriana Lazarte, la docente asesinada. Los alumnos de la maestra de 2° grado regresaron tristes al aula donde compartían cada tarde con la mujer de 44 años. También participaron de una misa en su memoria, que se realizó en el patio de la escuela.
“Era excelente, como docente y como ser humano. Todavía estamos shockeadas”, afirmaron algunas compañeras de Lazarte. Las mujeres, que pidieron reservar sus nombres, contaron que el taxista Carlos Esteban Soria la llevaba cada tarde a la escuela y después la iba a buscar. Además -agregaron-, el hombre se encargaba de trasladar al colegio a los cuatro hijos de la docente.
Sin embargo, el hombre no entraba a la escuela donde enseñaba Lazarte y tampoco se relacionaba con las amigas de quien era su novia. Lo mismo había señalado el lunes un tío político de la víctima, Raúl Rodríguez, quien había mencionado que el taxista sólo llegaba hasta la puerta de la casa.
Fuera del círculo social
Los investigadores del caso también señalaron que Soria evitaba socializar con el círculo de amistades de la mujer, pese a que sólo él se encargaba de llevar y traer a Lazarte a cuanto lugar debía concurrir, de acuerdo con la información que obtuvieron los pesquisas de los amigos de la víctima.
Ese hombre, que tenía una relación sentimental con la docente desde hacía más de un año, es el único sospechoso de haberla asesinado el domingo a la madrugada. Fue él quien buscó a Lazarte en su casa, el sábado a la noche, y no la llevó de vuelta.
A la mañana siguiente, vecinos del loteo “El Bernel” (Yerba Buena) hallaron el cuerpo de la mujer en un descampado. Tenía un corte en la cabeza y signos de haber sido golpeada en el rostro.
Un sereno del loteo había dicho a los policías que alrededor de las 6 habia visto a un taxi circular rápidamente por la zona. Soria fue detenido el domingo a la noche. Estaba en el hospital Avellaneda, adonde había llevado a una familiar que estaba enferma.
Peritos de la Policía Científica encontraron sangre en el piso del asiento trasero del taxi que conducía Soria y ayer confirmaron que se trataba de sangre humana. No obstante, tendrán que esperar algunos días para que un análisis de ADN les confirme que el material genético pertenece a la mujer asesinada.
El taxista de 44 años, mientras tanto, continúa detenido en la alcaidía de la Dirección General de Investigaciones Criminales y Delitos Complejos de la Policía. Fuentes de la investigación informaron que la fiscala Adriana Reinoso Cuello ordenó que se lo traslade al penal de Villa Urquiza, lo que ocurrirá cuando concluyan los exámenes médicos correspondientes.
“Un ataque de locura”
La hipótesis que manejan los investigadores indica que Lazarte habría discutido con Soria y que el taxista habría reaccionado dándole un golpe en la cabeza con un objeto que le produjo un profundo corte. El hombre habría declarado que tuvo un ataque de locura y que se sentía abrumado porque ella lo hostigaba todo el tiempo.
Lo que sospechan los investigadores es que Lazarte habría descubierto que Soria vivía con otra mujer y que ese habría sido el motivo de la pelea. Según indicaron, el hombre lleva 19 años conviviendo con una pareja.
Por otro lado, hace 14 años se casó con otra mujer, con quien tuvo una hija y de quien luego se separó. Conjeturan que Lazarte habría descubierto esa situación y se lo habría recriminado la noche del crimen.
Personal de la división Homicidios, a cargo de los comisarios Luis Núñez y Marcelo Sallas, lleva adelante la investigación. Ayer allanaron la casa del taxista y secuestraron algunas prendas de vestir que también serán peritadas.
Lazarte y Soria tenían una relación de pareja desde hacía más de un año, aunque él no se relacionaba con el entorno de la docente.
El sábado a la noche, Soria buscó a Lazarte en su casa, como cada fin de semana. Pero esta vez no la llevó de regreso.
El cuerpo de la maestra fue encontrado en el loteo “El Bernel” con un profundo corte en la cabeza y la Policía detuvo a Soria.
Los peritos encontraron sangre humana en el piso del auto que conducía Soria, el único sospechoso de haberla asesinado.
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