TOMÓ LA POSTA. Ante la baja de Falcao, James Rodríguez se transformó en el alma del equipo. Es el goleador de Colombia.
Por Rodrigo Ruiz Tovar, DPA
SAN PABLO.- Muchos colombianos veían a la lesión y baja de Radamel Falcao como el principal obstáculo en su camino hacia la gloria en Brasil 2014. Pero la “Falcao-dependencia” fue superada sin traumas y la selección “cafetera” realizó una fase de grupos casi perfecta.
El equipo que dirige José Pekerman lleva nueve goles en tres partidos y, aunque el delantero de Mónaco sigue siendo considerado la principal figura del equipo, su ausencia ya no angustia como antes.
Falcao, el gran goleador de Colombia en la eliminatoria sudamericana, llegó a estar concentrado con el equipo pero poco antes del viaje a San Pablo fue excluido por Pekerman porque no logró recuperarse de una rotura del ligamento cruzado anterior de la pierna izquierda.
La baja del delantero representó un evidente golpe anímico para el equipo, porque todos sus compañeros destacaron el esfuerzo que hizo desde la cirugía a la que se sometió en enero para tratar de estar a punto físicamente. Pero, una vez en el Mundial, el poder ofensivo de los “cafeteros” no dejó dudas. E incluso el primer gol fue anotado por un defensor, Pablo Armero.
James Rodríguez, el volante ofensivo que asumió el liderazgo ante la ausencia de Falcao, marcó tres goles y es el máximo goleador de Colombia en los mundiales, mientras que el Jackson Martínez lleva dos y Teófilo Gutiérrez suma uno.
En la tabla de goles también se anotaron los volantes Juan Cuadrado y Juan Quintero, cada uno con un tanto.
Aunque la ausencia de Falcao pareció disiparse de cara al juego contra Uruguay por los octavos de final, hay quienes creen que si el jugador se hubiera recuperado para el Mundial el poder de Colombia sería aún mayor.
El ex atacante italiano Cristian Vieri sugirió ante la prensa colombiana que la selección “cafetera” hubiera podido llegar a la final con los goles de Falcao, pero que como no está, tal vez alcance a la semifinal. “Ahora pienso que sin él podrían llegar sin problemas hasta la semifinal porque tienen muy buenos jugadores que están en Europa, son jóvenes y físicamente fuertes y tienen una mentalidad diferente a la de hace unos años”, dijo Vieri.
La falta de Falcao llevó a Pekerman a ensayar un cambio en su sistema de juego con respecto a la eliminatoria, pues de dos delanteros pasó a uno. El 4-2-2-2 que le permitió a Colombia conseguir el boleto al Mundial después de 16 años de ausencia se convirtió en Brasil en un 4-2-3-1 que ha dado buenos resultados. Pero la falta de un delantero no supone una disminución del ataque. La capacidad ofensiva de mediocampistas como Cuadrado, Víctor Ibarbo y del propio Rodríguez, a la que suman las constantes proyecciones de Armero y del otro lateral, Camilo Zúñiga, mantienen el asedio frente al arco rival.
Colombia está lista para dar el gran salto. Sin Falcao, pero con variantes que invitan a soñar.













