Ojo por ojo, diente por diente
“Ojo por ojo, diente por diente”, es una sentencia que entraña una venganza con pretensión de justicia, o al menos equidad. Es una vía extrema usada por el hombre para dirimir pleitos. El hombre lo tiene grabado a fuego en su mente, degradándolo e impulsándolo a su decadencia como ser humano. Esa justicia retributiva (muchos siguen viéndola como justa) se puede parodiar de muchas formas, como “ojo por ojo y todos quedaran tuertos”. Referencia a la Ley del Talión (principio jurídico de justicia retributiva). Talión deriva de la palabra latina “talis” o “tale”, que significa “idéntica” o “semejante”. Era un intento de ejercer proporcionalidad. Lógico es pensar, por lo tanto, que si seguimos viviendo según esta ley, nunca saldremos del espiral del mal que acarrean las guerras y nunca podremos sortear los abismos que separan los corazones de los hombres. Esto porque nuestros pensamientos, palabras y acciones van más a herir, a romper, a derrumbar y a matar, antes que a sanar, construir, ayudar y reparar. Se da más cabida al rencor que al perdón. Continuamente jugamos a la “ruleta rusa”, a perder o ganar en esta deshumanizada “competencia”, sin importar qué hay que hacer o por encima de quién pasar, decidiendo como iluminados dioses sobre la vida y la muerte de poblaciones indefensas, niños, mujeres y ancianos inocentes. ¿Como entender esta locura? A ninguna guerra la gana nadie, ni siquiera el vencedor. A cien años del inicio de la Primera Guerra Mundial (foto), “feroz y despiadada, la escalada tecnológica se orienta a encontrar las maneras mas veloces e irrefrenables de matar” (LA GACETA, 01/08). Tenemos mas títulos, mas científicos genios, mas tecnología, mas religiones; pero menos moral, menos paz, menos empatía. Aparentemente, la vieja pandemia no tiene cura. ¿Acaso pueda ser un cáncer terminal? Es una demencia planeada para matar, destruir con infinita crueldad y no tener conciencia de los millones de inocentes que nada tienen que ver con la absurda causa que disputan.
Pablo J. Giunta
Jujuy 575
San Miguel de Tucumán
Estudiantes secundarios ebrios
En Italia al 600, en los andariveles de las vías del ferrocarril, a 50 metros de la Escuela de Policía y a 100 metros del edificio del Palacio de la Legislatura, desde el inicio del Ciclo Lectivo, los días de semana y especialmente los viernes y vísperas de feriados, los vecinos debemos soportar a grupos de alumnos de ambos sexos de los colegios secundarios adyacentes (turnos mañana y tarde) en estado de ebriedad. Los adolescentes alcoholizados tienen cambios en su conducta, liberándose de los códigos mínimos de respeto, convivencia y buenas costumbres. Evitamos que nuestros hijos y nietos salgan a la vereda para que no vean “el espectáculo”. Los varones hacen sus necesidades fisiológicas en los árboles y sobre los autos estacionados, gritan, dicen malas palabras y hasta ocurren, a veces, peleas y escenas de índole sexual. Si les decimos que deberían estar en el colegio, recibimos amenazas y toda clase de improperios; y tenemos que rogar que no reaccionen contra los autos o contra nuestra propiedad. Realmente es muy triste y desagradable para nuestra sociedad ver a jóvenes (con el uniforme de sus colegios o los simbólicos delantales blancos) ingerir bebidas alcohólicas en la vía pública, para luego perder el pudor y la vergüenza. Cuando se van, dejan todo el predio con basura, envases descartables de todo tipo, olores desagradables y el césped pisoteado lleno de mugre. Los vecinos, como siempre nos encargamos del mantenimiento y de la limpieza de este espacio público. Esta situación la padecemos desde hace muchos años. Antes llamábamos a la comisaría 5ª o nos acercábamos personalmente a la Escuela de Policía para pedir ayuda. Hoy hacemos innumerables llamados al 911, la Policía viene, los chicos se retiran, pero vuelven a los 15 minutos y se renuevan permanentemente por grupos cada vez más descontrolados, que se quedan hasta la noche. En 2010 y 2011, los vecinos hicieron una presentación en el IPLA para que se controle la venta de bebidas alcohólicas a los menores de edad en la zona. El 3 de marzo del 2012, en este espacio periodístico, en la carta titulada “A cien metros del Palacio”, hice referencia a este problema que vivimos en el barrio. Por todo lo expuesto, solicitamos: 1.- A la Secretaría de Seguridad Ciudadana y al Jefe de Policía, que pongan una guardia policial, especialmente los viernes y vísperas de Feriados de 8 a 22 horas. 2.-A la ministra de Educación, que nos colabore, gestionando y coordinando acciones con las Secretarías de Estado, para terminar con esta situación. 3.- A la Secretaría de Minoridad y Familia, para que comunique a los directores de los establecimientos educativos y a los padres dónde se encuentran sus alumnos en horario escolar. 4.- Al IPLA, para que pongan inspectores y evitar la venta de alcohol a menores. 5.-A los legisladores, vecinos nuestros, que nos ayuden para que superemos esta situación. 6.-A la Justicia, para que el Juzgado de Menores actúe de oficio cuando se produzcan estas circunstancias.
Adolfo Djivelekian (adolfod@colemed.com.ar), Patricio Usandivaras (Italia 692), Gustavo Huber (Italia 654), Dora I. Lobato (Italia 676), Juan M. Palomares (Italia 648, planta alta), Maria I. Romero (Italia 650, planta alta), Fabiola Montesinos (Italia 628) y Verónica Acosta de Merino (Italia 638)
San Miguel de Tucumán

Julio Grondona (I)
Se fue un hombre seductor del fútbol. Concretó hazañas que estaban más allá de lo pensado. De gran personalidad, certero y preciso, nadie imaginaba casi 35 años de poder. Fue un luchador porque ser dirigente en la Argentina no es tarea fácil: el periodismo agita tempestades cuando quiere sepultar a los grandes. Don Julio gozó de poder y la AFA, es casi seguro, hoy puede contar sus grandes logros en cifras millonarias. Un patriarca descansa y se extrañará al hombre de mirada penetrante y de pocas palabras. Gracias señor Grondona.
Carlos Rubén Ávila
rubenavila20@gmail.com
Julio Grondona (II)
Una ex vicepresidente de San Martín, la primera mujer en una comisión directiva, declaraba en agosto del 2009, no saber lo que estaba votando: “hago mi autocrítica porque no tuve tiempo para asesorarme correctamente antes de expresar mi decisión”. La AFA decidía “democráticamente” terminar el contrato que la unía con Televisión Satelital Codificada. La nombrada esbozó una justificación de su voto: “saber qué es lo que vamos a recibir de televisión para armar nuestro presupuesto”. Expresaba la urgencia de los recursos para un club como San Martín, cuando ya estaba en la Primera B Nacional. También una crítica: “hay muchas cosas que no son justas para los clubes que cumplen con sus obligaciones, como lo es San Martín, y que por mantener las finanzas ordenadas y no endeudarse (en contrataciones de jugadores) terminan perdiendo la categoría”. A la vez, esperaba ser “oída” por el ahora ex mandamás de la AFA: “espero ser escuchada en la mesa de la categoría”. Por último, una desilusión: “si sabía como venía la mano, ni siguiera viajaba a Buenos Aires porque en ningún momento se habló de cómo se iban a repartir los ingreso de la TV”. Se le pedía al “Don”, por un lado, que “sea” lo que no era; y, por el otro, eran los tiempos de la ruptura del gobierno nacional y popular con TyC Sports. De esta manera, sin querer, se “alineaba” a contramano de la política nacional, en ese entonces, con Clarín: “siento que las cosas no han sido claras (para los clubes del ascenso) y espero hablar… Dejan de pagar cinco o seis meses, hasta que se para el fútbol para que todo vuelva a fojas cero y se repartan las barajas, pero en este caso lo hicieron con el mazo cambiado”. Sin embargo, presagiaba nubarrones: “Sé que voy a sufrir represalias, pero alguien de una vez por todas tiene que hablar de esto. Creo que por decir la verdad no estoy rompiendo ningún código”. ¿Había roto un código? Luego, tiempo después, se suceden los, conocidos, tristes sucesos, en el club, y, posteriormente, se recupera la democracia. El “Don”, con puño de hierro, “manejaba” la Asociación del Fútbol Argentino, y oprimía a los clubes. En la AFA, como tarea de la hora, se impone luchar, movilizar y recuperar la democracia, de mano de los socios trabajadores en todos los clubes de la Argentina.
Pedro Verasaluse
palo1965@hotmail.com

¿Quién podrá defendernos?
Los Jubilados de la Plaza fuimos recibidos el pasado 31 de julio por el ministro de Economía de la provincia, Jiménez. Ante él, una vez más durante estos 11 años de lucha, solicitamos la actualización y el beneficio de la movilidad automática de nuestros sueldos. Fuimos atendidos muy amablemente, pero nos ganó por cansancio. A todos nuestros argumentos y razones, el funcionario nos respondía: “sí, es verdad, el Gobierno quiere pagar pero el Anses nos frena al no autorizar los aumentos. Porque ellos hacen las liquidaciones, pagan los haberes y luego nos descuentan de la Coparticipación Federal de Impuestos, ya que no tenemos caja”. Casi sin darnos cuenta estábamos de regreso en la plaza Independencia, sin una respuesta ni una noticia positiva. Al día siguiente fuimos a la sede de la Anses, con la intención de hablar con el gerente regional, Ferrazano; pero el empleado que nos atendió nos envió a hablar con el gerente para Tucumán, Ferro. Nos dijeron que él era la autoridad para conceder la audiencia que estábamos buscando. Acudimos a buscarlo y fuimos atendidos por una empleada que nos dijo: “el gerente está en Buenos Aires”. Pedimos hablar entonces con el tercero en la línea jerárquica. Nos contestaron: “también está en Buenos Aires”. Golpeamos varias puertas, nadie nos atendió ni entendió que necesitábamos hablar con alguien con autoridad para ratificar o desmentir el “verso” que nos habían dado en Casa de Gobierno y que nos parecía una copia del discurso del ministro de Economía de la Nación, Kicillof, echándole la culpa al juez norteamericano Griesa. Es que por ley y por sentencia judicial, el que tiene que actualizar con el 82% móvil y automático nuestros sueldos es el gobernador Alperovich. Cansados de deambular en la Anses, cuando salíamos, uno de los nuestros dijo en tren de broma: “y ahora, quién podrá defendernos”. Un ciudadano que estaba haciendo cola desde las primeras horas y escuchó la humorada nos respondió: “hablen con el agente que está en la puerta y tal vez quiera oírlos”.
Ángel Ricardo Salguero
salgueroricardoangel@gmail.com
Aniversario (I)
Soy gacetómano. El primer café no tiene aroma, sabor ni sentido, si no llega acompañado por LA GACETA. Y si el diario no está, de inmediato aparecen los primeros síntomas del síndrome de abstinencia. En mi testamento pediré que no me lleven flores a la tumba: llévenme LA GACETA.
Salvador Gallucci
lsgallucci@hotmail.com
Aniversario (II)
Mañana, LA GACETA festeja 102 años al servicio de la democracia. Los que tenemos más años que cabello, conocemos la trayectoria del diario y valoramos su posición frente a la realidad de todos los días. Por ello, hoy, este reconocido órgano periodístico, fundado por el visionario Alberto Garcia Hamilton, se merece el lugar que ocupa en esto que designamos como el “cuarto poder”. Ese poder que otorga la democracia en un país enfrentado a graves problemas económicos y sociales. Desde esta sección, dedicada a los lectores, donde expresamos quejas, inquietudes, puntos de vista, por ahí un agradecimiento, y un largo etcétera, saludamos esos 102 años al servicio de los ciudadanos, del control de la actividad política, y de mejorar las condiciones sociales, culturales y deportivas de quienes habitamos este bendito suelo; que, pese a las adversidades, siempre saldrá adelante. Una mención especial también a ese numeroso grupo de ciudadanos, lectores consuetudinarios, que participan de esta sección en forma periódica. Uno de ellos que me merece el mayor respeto, es el señor Dante Diambra Caporaletti. Un saludo muy especial a todo el personal del diario. En particular al grupo de periodistas que nos forman e informan. Felices 102 años.
Hugo César Navarro
Avda. Francisco de Aguirre 1582
San Miguel de Tucumán
Acerca de “inspectores amables”
Hago un reconocimiento al intendente de San Miguel de Tucumán y a los agentes de tránsito de la Municipalidad, por la tolerancia que tienen con los taxis legales e ilegales que han establecido paradas en todas las esquinas de nuestra ciudad, lugares donde se indica expresamente que está prohibido el estacionamiento. Es de esperar que este acto de amabilidad perdure en contra de todas las ordenanzas.
Miguel Angel Mejail
limejail@hotmail.com
El potencial de Vaca Muerta
La mayoría de los argentinos no ha dimensionado aún la importancia, para el futuro del país, del yacimiento gasífero y petrolero de Vaca Muerta, en Neuquén. Yo era uno de ellos hasta que leí en un diario nacional sobre ello. Tal es la trascendencia de esta explotación que expresé: “la riqueza que nos trajeron los dinosaurios puede cambiarnos la vida a los argentinos para siempre”. Se enumera en la crónica las transformaciones en la zona, la cantidad impresionante de fuentes de trabajo que se crearon y se crearán, los millones de dólares que se invertirán y los miles de millones que se ganarán. Se menciona también a las multinacionales interesadas en invertir: Chevron (ya lo está haciendo), Exxon y Petronas. Lo más impactante: se calcula que la riqueza potencial de Vaca Muerta equivale a más de 24 veces el PBI de la Argentina. ¡Impresionante! Y como si fuera poco, habla también de otro yacimiento, Los Molles, que se encuentra debajo del de Vaca Muerta. La potencialidad se proyecta infinitamente. ¡Qué alentador futuro se avizora para el país! Sobre todo porque YPF, que lleva adelante esta explotación, pertenece al Estado nacional, es decir, a los argentinos.
Oscar Alberto Beltrán
Av. Belgrano 3.350
San Miguel de Tucumán
Una provincia siempre a la deriva
En su obra “Bases”, Alberdi enseña que la Constitución es la “carta de navegación” de un país y que “en todos los malos tiempos, en todos los trances difíciles, basta con volver los ojos sobre ella para seguir el camino que traza para formar el gobierno y reglar su marcha”. Ante la inminente designación del Ministro de Gobierno, Edmundo Jiménez, como titular del Ministerio Público Fiscal, me pregunto: ¿por qué nuestra carta de navegación no fijó un procedimiento de designación objetivo y transparente? ¿Por qué nuestra brújula institucional no previó mecanismos para asegurar la división de poderes y la independencia del Poder Judicial? Por ejemplo, el artículo 144 de la Constitución de Córdoba establece que “el Gobernador, el Vicegobernador y los Ministros no pueden ser propuestos para integrar el Poder Judicial hasta seis meses después de haber cesado en el ejercicio de sus funciones”. Sin embargo, la reforma tucumana de 2006 fue diseñada para plasmar jurídicamente un régimen hegemónico, con instituciones débiles, sin garantías para evitar el nepotismo que confunde entre lo público y lo privado. Piénsese en el modelo constitucional de Mendoza, donde su artículo 115 no sólo prohíbe la reelección del gobernador y su vice para el periodo siguiente, sino que dicha prohibición también alcanza a sus parientes dentro del segundo grado de consanguinidad o afinidad. A esto, los cuyanos le agregaron que “el gobernador tampoco podrá ser electo senador nacional hasta un año después de haber terminado su mandato”. Otro paradigma anti-nepotismo sienta Chubut, donde su artículo 158 fija que no pueden ser ministros del Poder Ejecutivo “ni el cónyuge o pariente dentro del cuarto grado de consanguinidad o afinidad del Gobernador o del Vicegobernador”. Por eso, ante las tempestades y tormentas que amenazan la división de poderes republicana, Tucumán no cuenta con ninguna brújula que le marque el camino de la institucionalidad. Quizás el caso tucumano refleje aquello de que “toda sociedad en la cual no se encuentra establecida la garantía de los derechos, ni determinada la separación de poderes, carece de Constitución”, tal como lo plasmó la Declaración de Derechos francesa de 1789.
Francisco Prado
francisco_prado_@hotmail.com
A 69 años de una masacre
El próximo 6 de agosto se cumplirán los 69 años de unas de las peores masacres que llevó a cabo uno de los países mas belicoso de la Tierra. Me estoy refiriendo a los Estados Unidos de Norteamérica, que con el pretexto de acelerar los tiempos para que culmine la Segunda Guerra Mundial, llevó a cabo una de las acciones mas aberrantes que el mundo civilizado pudiera imaginar. La “Little Boy” era el nombre que se dio la bomba atómica lanzada desde el bombardero “Enola Gay” (a las 8.15, hora Argentina) sobre la ciudad japonesa de Hiroshima. Mató a mas de 240.000 personas, dejó mutiladas a muchos miles de personas y hasta hoy se siguen sufriendo las consecuencias de la reacción nuclear, que continúa contaminando. Hace dos días que falleció Theodore Van Kirk, a los 93 años. Este nefasto personaje, mas conocido como “El Holandés”, fue el último miembro vivo de la tripulación del “Enola Gay”, en el cual realizaba tareas cómo navegador. Los últimos diez años lo pasó en un geriátrico en Georgia, Estados Unidos. Ingresó a la Fuerza Aérea estadounidense en octubre de 1941 y uno de sus rasgos mas sobresalientes fue que jamás se arrepintió de esa acción que conmueve hoy a millones de personas en el mundo. Personas que aman la paz, la libertad y, por sobre todas las cosas, el derecho a la vida. Nadie puede estar de acuerdo con esta barbarie, ni con otras que se están gestando en este mundo lleno de odios, tan alejados de Dios.
Luis Alberto Marcaida
lumar997@gmail.com

















