Le pegaron un tiro en la pierna para robarle la motocicleta

El violento asalto ocurrió en Yerba Buena.

24 Julio 2015
Se vio cercado. Los dos hombres que iban en una moto se le habían acercado y uno de ellos le apuntaba con un arma. Juan Pablo Gotar intentó girar con su moto Honda Wave para escapar del robo, pero un disparo certero en la pierna lo obligó a tirarse al piso y observar cómo los delincuentes se llevaban el rodado, que aún está pagando.

El violento asalto ocurrió ayer a las 6.25, aproximadamente, en la esquina de Zavalía y Catamarca, en Yerba Buena. Gotar, de 27 años, vive en El Manantial y como todas las mañanas salió hacia su trabajo en una panadería de esa ciudad. Había cruzado el Camino de Sirga y tomó por Zavalía, en dirección a la avenida Aconquija, cuando vio que dos motociclistas se acercaban.

Ana Beatriz Díaz, la madre de Gotar, relató que el joven no le prestó atención a las dos personas que iban en la moto, porque esa calle suele ser muy transitada a esa hora. Pero los motociclistas se adelantaron, dieron la vuelta y lo encerraron para que se detuviera. El que viajaba en el asiento de atrás exhibió un arma, y cuando Gotar trató de escapar, le pegó un tiro en el muslo izquierdo.

“Me contó que se cayó de la moto por el dolor, y que dejó la llave en el rodado porque si no lo mataban”, comentó Milagros Díaz, hermana de Gotar. Los ladrones escaparon con las dos motos (la que conducían y la de la víctima) hacia el camino de Sirga.

Llamado desesperado

A pesar del dolor que sentía por la herida en la pierna, Gotar logró sacar su teléfono celular y se comunicó con su familia. “Nos llamó a las 6.28 diciéndonos lo que le había pasado. Salimos todos corriendo y lo encontramos en el piso”, contó su madre.

En ese momento, el patrullero que en el que circulaban el comisario Mauricio Alvarez y el oficial Carlos Nieto llegó al lugar. Álvarez llamó al 911 y pidió que enviaran una ambulancia, pero como no llegaba subieron a Gotar al móvil y lo condujeron al hospital Carrillo. Desde allí lo llevaron hasta el Centro de Salud y luego a un sanatorio céntrico. “Están viendo cómo evoluciona para ver si lo operarán. Por un centímetro la bala no le rozó el hueso”, comentó Ana Díaz.

La fiscala Adriana Reinoso Cuello dispuso que la investigación del caso sea llevada adelante por la división Delitos contra la Propiedad y por la Brigada de Investigaciones Norte. La víctima logró relatar a la Policía que la moto en la que iban los ladrones era negra y de aspecto descuidado, contó una fuente policial. “Mi hermano me contó que el chico de atrás, el que le metió el tiro, era petiso y flaquito”, agregó Milagros Díaz.

Segundo robo

“Él un poco se resistía, quiso darse a la fuga para que no le vuelva a suceder lo mismo que la otra vez”, aseguró Ana Díaz, al recordar que su hijo ya había sido víctima del robo de una moto el 28 de abril. “Iba saliendo del trabajo, cerca de la comisaría de Yerba Buena. A la moto se la buscó por todos lados pero no la encontramos”, lamentó la mujer, al recordar que Gotar tuvo que comprar con mucho esfuerzo el rodado que le robaron ahora.

“Es una injusticia. A él le prestaron la plata en el trabajo para comprarse la moto y le están descontando del sueldo”, añadió Ana Díaz. Ese rodado era una Yamaha 125 color roja. En su página de Facebook, Gotar había pedido a sus amigos que le ayuden a buscarla. “Ruego a Dios para que aparezca porque no es justo trabajar y comprarla con tanto sacrificio, no es justo, yo sé que Dios es grande y va a hacer justicia”, había escrito en su perfil el 29 de abril.

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